El Ibiza ha visto volar dos puntos de Can Misses ante un Binissalem que se colgó del larguero y se llevó un puntazo para Mallorca. El equipo de Toni Amor fue infinitamente superior a su rival, de principio a fin y suyas fueron las mejores ocasiones de gol, incluyendo dos palos, pero este mediodía el balón ha dicho de no entrar y no entró. Incluso, Cristian Terán fue objeto en el primer tiempo de un clamoroso penalti que el colegiado no señaló ante la frustración de la afición local, que no daba crédito ante la mala suerte de sus jugadores este domingo. Lo intentaron de todas las maneras posibles los futbolistas unionistas, pero no hubo manera de encontrar la red rival y han tenido que contentarse con un punto que sabe a derrota. La nota positiva, la vuelta de Adrián Ramos tras varias semanas en el dique seco. También debutaron en casa Álvaro Muñiz, que jugó de inicio y Fernando Liñán, que saltó al verde en el segundo tiempo.

noudiari.es La UD Ibiza ha dejado volar dos puntos de Can Misses ante el Binissalem en un partido en el que los palos y la falta de puntería de los locales ha desembocado en un empate sin goles, 0 a 0. El conjunto mallorquín ha ido a lo suyo. Ha construido un muro en torno a su portería y ha renunciado casi por completo al juego de ataque. Con eso se ha bastado para puntuar ante un líder al que la lluvia ha mojado la pólvora y al que el mal de altura le frena en su pelea con el Mallorca B, que ha ganado al Son Cladera por 3-0 y se sitúa como colíder de la Tercera balear.

No ha sido por falta de ocasiones, puesto que los jugadores que entrena Toni Amor han generado numerosas oportunidades para marcar a lo largo de los 90 minutos de partido. Sin embargo, no ha habido manera. No era el día. Incluso en el primer tiempo se ha reclamado un penalti sobre Terán que el colegiado no ha apreciado.

Parecía que era cuestión de tiempo, que cuando cayera el primero todo iría rodado para el Ibiza. Pero ese tanto no ha llegado. El balón se ha estrellado en el palo y el larguero del marco del Binissalem en sendas oportunidades, pero eso ha sido lo más cerca que ha estado de cruzar la delgada línea que separa la alegría de la decepción.

Con este resultado, la UD Ibiza lapida la exigua ventaja de la que disponía con respecto al Mallorca B, su gran adversario en la lucha por el título de campeón y por la plaza de privilegio para el play-off de la que disponen los ganadores de cada grupo. Este es el primer objetivo del club que preside Amadeo Salvo, que ha construido una plantilla de garantías con la que alcanzar esta meta y el ascenso, que es el premio gordo al que opta el equipo de Vila.

El Ibiza sigue dependiendo de sí mismo, pero si los tropiezos en su estadio ante equipos de muy inferior talla se vuelve una constante, el primer puesto se va a acabar escurriendo de las manos, puesto que el Mallorca B está a un gran nivel y cuenta con los recursos suficientes como para terminar por delante de la UD Ibiza a poco que se despiste.

Si bien es cierto que lo más normal hubiera sido un triunfo local holgado por las ocasiones generadas ante el portal contrario, no menos lo es que parece extraño que con todo el arsenal ofensivo del que dispone el conjunto que entrena Toni Amor el cuero no acabe entrando. Toque de atención, por tanto, para un Eivissa que cada vez que pisa el lideraro da la impresión de que le entra vértigo y acaba cediendo a la presión.

0-0. Impotencia

El Ibiza ha visto volar dos puntos de Can Misses ante un Binissalem que se colgó del larguero y se llevó un puntazo para Mallorca. El equipo de Toni Amor fue infinitamente superior a su rival, de principio a fin y suyas fueron las mejores ocasiones de gol, incluyendo dos palos, pero este mediodía el balón ha dicho de no entrar y no entró. Incluso, Cristian Terán fue objeto en el primer tiempo de un clamoroso penalti que el colegiado no señaló ante la frustración de la afición local, que no daba crédito ante la mala suerte de sus jugadores este domingo. Lo intentaron de todas las maneras posibles los futbolistas unionistas, pero no hubo manera de encontrar la red rival y han tenido que contentarse con un punto que sabe a derrota. La nota positiva, la vuelta de Adrián Ramos tras varias semanas en el dique seco. También debutaron en casa Álvaro Muñiz, que jugó de inicio y Fernando Liñán, que saltó al verde en el segundo tiempo. noudiari.es La UD Ibiza ha dejado volar dos puntos de Can Misses ante el Binissalem en un partido en el que los palos y la falta de puntería de los locales ha desembocado en un empate sin goles, 0 a 0. El conjunto mallorquín ha ido a lo suyo. Ha construido un muro en torno a su portería y ha renunciado casi por completo al juego de ataque. Con eso se ha bastado para puntuar ante un líder al que la lluvia ha mojado la pólvora y al que el mal de altura le frena en su pelea con el Mallorca B, que ha ganado al Son Cladera por 3-0 y se sitúa como colíder de la Tercera balear. No ha sido por falta de ocasiones, puesto que los jugadores que entrena Toni Amor han generado numerosas oportunidades para marcar a lo largo de los 90 minutos de partido. Sin embargo, no ha habido manera. No era el día. Incluso en el primer tiempo se ha reclamado un penalti sobre Terán que el colegiado no ha apreciado. Parecía que era cuestión de tiempo, que cuando cayera el primero todo iría rodado para el Ibiza. Pero ese tanto no ha llegado. El balón se ha estrellado en el palo y el larguero del marco del Binissalem en sendas oportunidades, pero eso ha sido lo más cerca que ha estado de cruzar la delgada línea que separa la alegría de la decepción.
Con este resultado, la UD Ibiza lapida la exigua ventaja de la que disponía con respecto al Mallorca B, su gran adversario en la lucha por el título de campeón y por la plaza de privilegio para el play-off de la que disponen los ganadores de cada grupo. Este es el primer objetivo del club que preside Amadeo Salvo, que ha construido una plantilla de garantías con la que alcanzar esta meta y el ascenso, que es el premio gordo al que opta el equipo de Vila. El Ibiza sigue dependiendo de sí mismo, pero si los tropiezos en su estadio ante equipos de muy inferior talla se vuelve una constante, el primer puesto se va a acabar escurriendo de las manos, puesto que el Mallorca B está a un gran nivel y cuenta con los recursos suficientes como para terminar por delante de la UD Ibiza a poco que se despiste. Si bien es cierto que lo más normal hubiera sido un triunfo local holgado por las ocasiones generadas ante el portal contrario, no menos lo es que parece extraño que con todo el arsenal ofensivo del que dispone el conjunto que entrena Toni Amor el cuero no acabe entrando. Toque de atención, por tanto, para un Eivissa que cada vez que pisa el lideraro da la impresión de que le entra vértigo y acaba cediendo a la presión.

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