Los portmanyistas celebran el segundo gol, obra de Álex Romero (Foto: Francisco Natera).
Los portmanyistas celebran el segundo gol, obra de Álex Romero (Foto: Francisco Natera).

Francisco Natera. El Portmany vuelve a sonreír. El conjunto de San Antonio, que últimamente flirteaba con el descenso, ha conseguido un triunfo vital ante el Son Oliva que, unido al de la jornada pasada frente al Menorca B (3-2) permite a los portmanyistas respirar aliviados y salir a flote. La victoria local ha sido merecida, a pesar de la falta de intensidad en el primer tiempo, la cual ha permitido que el bloque mallorquín, sin apenas inquietar a Marcos, se fuera al descanso con un inquietante 2-2. Aunque la nota negativa del enfrentamiento ha sido la lesión del portero del Portmany, dolencia que, a priori, no tiene muy buena pinta. El arquero cadete Dani tuvo que sustituirle, debutando en la categoría.

Tras varias llegadas al área rival, el Portmany hincó el colmillo en el minuto 31 con un gol de Roberto, una diana que premiaba la mayor ambición local. Pero la alegría duró muy poquito, ya que el Son Oliva, en su primer disparo a puerta, logró igular el choque. Aún así, el dominio portmanyista permitió que los de Casanovas y Maymó se adelantaran de nuevo en el marcador. Esta vez fue Álex Romero el autor del gol, pero otra vez el plantel verdiblanco dejaba con cara de tonto al Portmany y en el descuento ponía las tablas, 2-2.

Las cosas cambiaron tras el asueto. El Portmany salió en tromba, decidido a morder y en el 54, Manu levantaba a la afición del Portmany de sus asientos. Un chicharrito que premiaba al cuadro sanantoniense, mejor que el Son Oliva. Los de casa encarrilaban el encuentro y no era de extrañar que llegara un cuarto golito. Y éste tuvo la firma de Bili, que dejaba visto para sentencia el partido cuando quedaban pocos minutos para el final.

4-3. El Portmany sale a flote

Los portmanyistas celebran el segundo gol, obra de Álex Romero (Foto: Francisco Natera).
Los portmanyistas celebran el segundo gol, obra de Álex Romero (Foto: Francisco Natera).
Francisco Natera. El Portmany vuelve a sonreír. El conjunto de San Antonio, que últimamente flirteaba con el descenso, ha conseguido un triunfo vital ante el Son Oliva que, unido al de la jornada pasada frente al Menorca B (3-2) permite a los portmanyistas respirar aliviados y salir a flote. La victoria local ha sido merecida, a pesar de la falta de intensidad en el primer tiempo, la cual ha permitido que el bloque mallorquín, sin apenas inquietar a Marcos, se fuera al descanso con un inquietante 2-2. Aunque la nota negativa del enfrentamiento ha sido la lesión del portero del Portmany, dolencia que, a priori, no tiene muy buena pinta. El arquero cadete Dani tuvo que sustituirle, debutando en la categoría. Tras varias llegadas al área rival, el Portmany hincó el colmillo en el minuto 31 con un gol de Roberto, una diana que premiaba la mayor ambición local. Pero la alegría duró muy poquito, ya que el Son Oliva, en su primer disparo a puerta, logró igular el choque. Aún así, el dominio portmanyista permitió que los de Casanovas y Maymó se adelantaran de nuevo en el marcador. Esta vez fue Álex Romero el autor del gol, pero otra vez el plantel verdiblanco dejaba con cara de tonto al Portmany y en el descuento ponía las tablas, 2-2. Las cosas cambiaron tras el asueto. El Portmany salió en tromba, decidido a morder y en el 54, Manu levantaba a la afición del Portmany de sus asientos. Un chicharrito que premiaba al cuadro sanantoniense, mejor que el Son Oliva. Los de casa encarrilaban el encuentro y no era de extrañar que llegara un cuarto golito. Y éste tuvo la firma de Bili, que dejaba visto para sentencia el partido cuando quedaban pocos minutos para el final.

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