El central asegura que en el vestuario del filial formenterense hay un gran ambiente.
El central asegura que en el vestuario del filial formenterense hay un gran ambiente.

David Alba Pocos les esperaban, pero en el primer partido de la Interpueblos presentaron candidatura para Los Seis cuando dejaron al Ibiza de Salvo con cara de circunstancias. El Formentera B ha empezado la Liga enrabietado y espoleado por el recuerdo de Antonio Palomo. Y es que a pesar de que el míster Edu Ortiz lamentara hace unos meses la pérdida “del corazón y el alma del equipo” lo cierto es que parece que nunca se ha ido.

“Tenemos una premisa antes de cada partido y es que jugamos con doce [en referencia a Palomo] y eso nos hace tener una motivación extra”, destaca Kevin Cabezuelo. El central asegura que en el filial del Formentera se ha reunido “un buen vestuario” y “un grupo con más calidad y juventud que en otros años”.

Cabezuelo , que ha estado un año y medio parado por trabajo, decidió recientemente dejar Ibiza y volver a las raíces. Empezar de nuevo en la menor de las Pitiusas. Gran parte de culpa la tiene su familia pero también el fútbol. “Me llamaron para jugar en clubs de Ibiza , pero estoy mejor en el equipo que me ha visto crecer como futbolista”, explica. Por otra parte, señala que si bien le tienta la oportunidad de jugar en Tercera reconoce que no se encuentra en un estado óptimo para competir en la máxima categoría balear. “Ten en cuenta que he estado mucho tiempo parado y ya no soy sub23″, destaca.

A pesar de todo, el Formentera B ha encontrado en Cabezuelo una garantía en la defensa. Y él se lo está “pasando bien” jugando en el filial. Esto último define la comunión de los jugadores y los resultados, poco a poco, llegan. En las primeras tres jornadas solo el Ogro, el Ciudad de Ibiza, ha conseguido batirles. El resultado fue abultado pero, a buen seguro, no lo tendrán tan fácil en la vuelta. En casa, el Formentera B jugará con 13.

Kevin: “En el Formentera B jugamos con doce”

El central asegura que en el vestuario del filial formenterense hay un gran ambiente.
El central asegura que en el vestuario del filial formenterense hay un gran ambiente.
David Alba Pocos les esperaban, pero en el primer partido de la Interpueblos presentaron candidatura para Los Seis cuando dejaron al Ibiza de Salvo con cara de circunstancias. El Formentera B ha empezado la Liga enrabietado y espoleado por el recuerdo de Antonio Palomo. Y es que a pesar de que el míster Edu Ortiz lamentara hace unos meses la pérdida "del corazón y el alma del equipo" lo cierto es que parece que nunca se ha ido. "Tenemos una premisa antes de cada partido y es que jugamos con doce [en referencia a Palomo] y eso nos hace tener una motivación extra", destaca Kevin Cabezuelo. El central asegura que en el filial del Formentera se ha reunido "un buen vestuario" y "un grupo con más calidad y juventud que en otros años". Cabezuelo , que ha estado un año y medio parado por trabajo, decidió recientemente dejar Ibiza y volver a las raíces. Empezar de nuevo en la menor de las Pitiusas. Gran parte de culpa la tiene su familia pero también el fútbol. "Me llamaron para jugar en clubs de Ibiza , pero estoy mejor en el equipo que me ha visto crecer como futbolista", explica. Por otra parte, señala que si bien le tienta la oportunidad de jugar en Tercera reconoce que no se encuentra en un estado óptimo para competir en la máxima categoría balear. "Ten en cuenta que he estado mucho tiempo parado y ya no soy sub23", destaca. A pesar de todo, el Formentera B ha encontrado en Cabezuelo una garantía en la defensa. Y él se lo está "pasando bien" jugando en el filial. Esto último define la comunión de los jugadores y los resultados, poco a poco, llegan. En las primeras tres jornadas solo el Ogro, el Ciudad de Ibiza, ha conseguido batirles. El resultado fue abultado pero, a buen seguro, no lo tendrán tan fácil en la vuelta. En casa, el Formentera B jugará con 13.

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