¡La Tercera os espera!

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Víctor M. Victoria Dos zurdazos, con la firma del japonés Daisuke y del ibicenco Jordi Serra, permitieron al Sant Jordi acceder a la gran final de la fase de ascenso a Tercera División, después de empatar (2-2) contra el Alaró con grandes dosis de sufrimiento y hacer valer su mejor clasificación en el campeonato liguero. El equipo de Rafa Payán necesitó de la calidad de sus principales espadas para doblegar a un adversario, que vendió muy cara su piel y, tras un arranque explosivo, llenó de nubarrones el cielo de Son Malferit para los verdinegros con dos goles en apenas 20 minutos. Sin embargo, siempre fieles a su libreto de estilo, los jordiers no perdieron los nervios ni la compostura y, con su habitual fútbol de toque, consiguieron igualar el partido, pudieron sentenciarlo pero no lo hicieron y, al final, terminaron pidiendo la hora. El último y definitivo rival en el camino a la cuarta división del fútbol español será el Campos, que doblegó al otro Sant Jordi en la segunda semifinal, el próximo fin de semana.

El duelo vivió distintas fases con un rendimiento dispar por parte del Sant Jordi. Hasta el primer tercio de partido, el equipo de Rafa Payán se mostró impreciso en el pase y endeble en defensa, y fruto de ello, su aguerrido y combativo rival, la antítesis del fútbol verdinegro, asestó dos duros golpes. El primero en forma de penalti transformado por Toni Amengual (13’), y el segundo minutos después tras aprovechar Nico un despeje del meta Adrián (20’). Nadie podía presagiar un arranque tan complicado de partido, pero los ibicencos nunca perdieron la compostura y digno es ello del mayor elogio. Mantuvieron su apuesta de fútbol de toque y campo abierto, a la espera de que emergieran las combinaciones por la calidad, y mucha, que atesoran en sus botas. Y allí emergió la figura de Daisuke, el más desequilibrante jordier en el primer acto, quien de soberbio disparo desde la frontal clavó el balón en la malla visitante (43’) en un gol para enmarcar.

Poco tiempo ha necesitado el japonés para demostrar que juega un fútbol diferente para la categoría. Golpe psicológico previo al descanso, y tras el paso por vestuarios, el Sant Jordi siguió ganando en prestaciones para igualar el marcador con otro zurdazo, esta vez del de siempre, del goleador Jordi Serra, quien se adelantó a su marca tras un saque lateral de otro destacado en el lateral, Mascareña, para fusilar de volea al meta rival (49’). Vinieron entonces los mejores minutos verdinegros, y tuvo el tanque Michlig dos ocasiones para sentenciar, pero no aprovechó un buen envío del incisivo Flavio Scarone y, al final, tocó sufrir. El Alaró se lanzó a por el gol de la victoria en los minutos finales, pero entonces emergió la figura del guardameta Adrián para, con los pies, impedir un gol que hubiera podido ser definitivo.

Al final del partido, la alegría reinó en el seno de la entidad verdinegra. Pere Tarrés, directivo del club, afirmó que “jugar una final es lo máximo a lo que podemos aspirar. Estamos muy contentos, el pueblo está volcado, la alegría es máxima. Hemos comenzado nerviosos y fruto de dos errores han llegado los dos primeros goles en contra. Pero nos hemos rehecho y con el control de balón han llegado dos golazos. No hemos sabido sentenciar después, y hemos sufrido mucho, más que nunca, pero ha merecido la pena. Estamos muy satisfechos y orgullosos de este equipo, y ahora vamos a la final a ganarla”.

El interior Flavio Scarone se congratuló, tras la merecida ducha, del pase a la final: “Hemos dado otro pasito más, debemos estar muy contentos. Ellos han sido un equipo aguerrido, pero al final supimos mantener la calma y el estilo de tratar bien la pelota. Este grupo que tenemos, la unión que hay en el vestuario, da mucha fuerza. Nos ha venido muy bien el gol de Daisuke justo antes del descanso. Después de estar encerrado en casa durante la cuarentena, volver a disputar un partido por el ascenso es algo muy bonito. Hemos empezado un poco nerviosos pero al final lo hemos sacado adelante con justicia. La comunión que hay en el equipo nos hace creer”.

Para el central Maxi Castilla, el Alaró “quizá fue superior durante los 20 primeros minutos y cogieron ventaja, pero después nos hemos adueñado del campo y hemos desplegado nuestro juego. Sabíamos que se iban a venir arriba en el tramo final, no pudimos sentenciar, pero el equipo siempre dio la talla y nunca perdió el estilo. Somos conscientes de nuestra idea de juego y creemos en ella, lo estamos haciendo toda la temporada. Ahora nos queda lo más bonito, luchar por el ascenso merecidamente”.

En similares términos se expresó el director deportivo de la entidad, Pablo Rodríguez: “Entramos al partido con muchos nervios y el rival ha sabido jugar sus cartas, pero no nos queda otra que felicitar a nuestros jugadores otra vez por su reacción. Sufrimos mucho pero mereció la pena y creo que fuimos justos vencedores”, afirmó el técnico, quien no dudó en poner en valor el papel del japonés Daisuke: “Qué suerte haberle encontrado y que esté con nosotros. Además de ser un excepcional jugador, es una gran persona”.

Finalmente, para el goleador, Jordi Serra, autor del tanto del empate, la semifinal “ha sido un partido muy complicado. El Alaró se ha mostrado muy fuerte y ha cometido muchas faltas. Con 2-0 perdiendo, ha sido un pequeño bajón para nosotros, pero hemos empezado a entendernos como habitualmente hacemos y hemos marcado el primero antes del descanso, lo cual nos ha animado. Después, la segunda pues ha salido como queríamos. Estoy orgullosísimo del equipo y ahora vamos a por la final”.

Un rival, el Campos, y tan solo 90 minutos separan al Sant Jordi de su sueño más preciado. El ansiado ascenso a Tercera División.

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