Javi Rosa, al igual que todo el Formentera, está que se sale. Y no es para menos. El triunfo de los rojinegros ante el Elche en el Martínez Valero ha supuesto un auténtico pelotazo en lo deportivo que refrenda el buen trabajo que está haciendo la plantilla de Tito García Sanjuán. Esos tres valiosos puntos refuerzan su confianza y dan alas en lo moral a un excelente grupo de futbolistas que parece haberle tomado ya la medida a la categoría y dispuesto a seguir dando mucho que hablar. Tanto como la entregada tropa de incondicionales de Javi Rosa que, en número de casi un centenar, se sumó fielmente a la causa del Formentera, poniendo en las gradas la nota de sentimiento y de color con su apoyo al club rojinegro frente a los más de seis mil aficionados locales que poblaban el feudo ilicitano.

Aprovechando la cercanía a Elche de El Raal, su pueblo natal, un numeroso grupo de niños de la escuela de fútbol a los que entrenó, familiares y amigos de su localidad, no quisieron dejar pasar la oportunidad de viajar para animar de forma incansable al futbolista murciano y los colores del equipo que defiende. Fue, sin duda, un desplazamiento que mereció la pena por el grato sabor de boca con el que salieron sus paisanos de esa ya inolvidable visita al Martínez Valero.

“Fue un partidazo el que hicimos ante el Elche, en un campo como ése, con más de seis mil aficionados. La alegría fue doble para mí. Primero por ganar como ganó el equipo allí, y después, por tener la ocasión de poder ver a mi gente, que siempre que pueden van a verme a jugar en los campos a los que me desplazo. Desde julio que llegué a la isla para empezar en la pretemporada no había vuelto a ver a mi familia”, comentó Javi Rosa.

El central del Formentera explicó que “como vivimos a unos 25 kilómetros, la familia y unos amigos se pusieron de acuerdo para llenar un autobús con unas 60 personas, más otras treinta o así que fueron en coche y a las que les conseguí entradas a través del Elche”. “No fue una sorpresa del todo para mí porque ya sabía que iban a ir a verme. Es increíble cómo se organizan y se mueven para hacer cosas. Cada vez que vienen preparan pancartas y se hacen camisetas de apoyo. Llenaron un lado de  la grada, nos animaron todo el tiempo y le dieron un poco de color rojo al campo”, apuntó, encantado, Javi Rosa.

El zaguero del conjunto pitiuso reconoció que “para mí fue un partido especial, por la alegría de la victoria lograda, porque nos están saliendo bien las cosas con los resultados como se está viendo y por la motivación que me dio tener a toda esa gente que me sigue allí disfrutando”.

Y es que donde quiera que vayan, tanto Javi Rosa como su Formentera, no caminarán solos.

La tropa de Javi Rosa

Javi Rosa, al igual que todo el Formentera, está que se sale. Y no es para menos. El triunfo de los rojinegros ante el Elche en el Martínez Valero ha supuesto un auténtico pelotazo en lo deportivo que refrenda el buen trabajo que está haciendo la plantilla de Tito García Sanjuán. Esos tres valiosos puntos refuerzan su confianza y dan alas en lo moral a un excelente grupo de futbolistas que parece haberle tomado ya la medida a la categoría y dispuesto a seguir dando mucho que hablar. Tanto como la entregada tropa de incondicionales de Javi Rosa que, en número de casi un centenar, se sumó fielmente a la causa del Formentera, poniendo en las gradas la nota de sentimiento y de color con su apoyo al club rojinegro frente a los más de seis mil aficionados locales que poblaban el feudo ilicitano. Aprovechando la cercanía a Elche de El Raal, su pueblo natal, un numeroso grupo de niños de la escuela de fútbol a los que entrenó, familiares y amigos de su localidad, no quisieron dejar pasar la oportunidad de viajar para animar de forma incansable al futbolista murciano y los colores del equipo que defiende. Fue, sin duda, un desplazamiento que mereció la pena por el grato sabor de boca con el que salieron sus paisanos de esa ya inolvidable visita al Martínez Valero. “Fue un partidazo el que hicimos ante el Elche, en un campo como ése, con más de seis mil aficionados. La alegría fue doble para mí. Primero por ganar como ganó el equipo allí, y después, por tener la ocasión de poder ver a mi gente, que siempre que pueden van a verme a jugar en los campos a los que me desplazo. Desde julio que llegué a la isla para empezar en la pretemporada no había vuelto a ver a mi familia”, comentó Javi Rosa.
El central del Formentera explicó que “como vivimos a unos 25 kilómetros, la familia y unos amigos se pusieron de acuerdo para llenar un autobús con unas 60 personas, más otras treinta o así que fueron en coche y a las que les conseguí entradas a través del Elche”. “No fue una sorpresa del todo para mí porque ya sabía que iban a ir a verme. Es increíble cómo se organizan y se mueven para hacer cosas. Cada vez que vienen preparan pancartas y se hacen camisetas de apoyo. Llenaron un lado de  la grada, nos animaron todo el tiempo y le dieron un poco de color rojo al campo”, apuntó, encantado, Javi Rosa. El zaguero del conjunto pitiuso reconoció que “para mí fue un partido especial, por la alegría de la victoria lograda, porque nos están saliendo bien las cosas con los resultados como se está viendo y por la motivación que me dio tener a toda esa gente que me sigue allí disfrutando”. Y es que donde quiera que vayan, tanto Javi Rosa como su Formentera, no caminarán solos.

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