El delantero sevillano, en acción durante el pasado partido frente al San Rafael B.
El delantero sevillano, en acción durante el pasado partido frente al San Rafael B.

David Alba Existen historias que son imperceptibles a simple vista. Pasan por nuestro lado a hurtadillas: desapercibidas. Historias como las que esconden las piernas de un reponedor de un supermercado en Jesús. Piernas que fueron deseadas, en su momento, por clubes como el Real Madrid, el Sevilla o el Real Betis Balompié.

Hoy el reponedor de Jesús marca chicharros de par en par para el Ciudad de Ibiza y, junto a Felipe Vega y Adrián Ramos, se ha convertido en el gran referente del gol de la preferente. Álvaro García ha anotado, hasta la fecha, siete goles en tres partidos.

“La jornada pasada, no pude jugar contra el Jesús por trabajo -lamenta el delantero de 26 años-, pero este próximo fin de semana estaré a tope”. En su punto de mira está un Sant Jordi que, tras la victoria del pasado domingo contra el CD Ibiza, se ha convertido en el rival a batir. “Es un conjunto que está muy bien plantado”, observa el andaluz, que sabe que si su equipo gana dependerán exclusivamente de ellos para obtener el ansiado título. Y en este tipo de partidos, a pesar de su edad, se ha forjado el atacante.

Todo empezó hace aproximadamente 18 años en un pequeño pueblo de Sevilla de algo más de 5.000 habitantes llamado Salteras. Allí empezó a anotar goles Álvaro, pero como suele pasar cuando un joven destaca tuvo que mudarse con sus dianas a Castilleja de la Cuesta: una localidad cercana algo más grande. Pero su calidad se manifestaría en su etapa juvenil, cuando llegó a jugar en el Real Madrid y en el Betis. Ya en el periodo amateur fue vagando entre Primera Andaluza y Segunda B. Incluso, saltó el charco para jugar en Sevilla de Bayamón de la Primera División de Puerto Rico.

“Vine a Ibiza con mi novia a trabajar y Paco Marín, un buen amigo mío, habló con Muriana para jugar en la Peña de Santa Eulalia, pero como el plazo de fichajes había acabado decidí entrenar y jugar con el Ciudad de Ibiza”, explica este jugador que en su etapa en el Real Madrid compartió vestuario con el interior del Villarreal, Cheryshev y el aún defensa merengue Nacho.

Llega un pistolero a la Ciudad

El delantero sevillano, en acción durante el pasado partido frente al San Rafael B.
El delantero sevillano, en acción durante el pasado partido frente al San Rafael B.
David Alba Existen historias que son imperceptibles a simple vista. Pasan por nuestro lado a hurtadillas: desapercibidas. Historias como las que esconden las piernas de un reponedor de un supermercado en Jesús. Piernas que fueron deseadas, en su momento, por clubes como el Real Madrid, el Sevilla o el Real Betis Balompié.Hoy el reponedor de Jesús marca chicharros de par en par para el Ciudad de Ibiza y, junto a Felipe Vega y Adrián Ramos, se ha convertido en el gran referente del gol de la preferente. Álvaro García ha anotado, hasta la fecha, siete goles en tres partidos.“La jornada pasada, no pude jugar contra el Jesús por trabajo -lamenta el delantero de 26 años-, pero este próximo fin de semana estaré a tope”. En su punto de mira está un Sant Jordi que, tras la victoria del pasado domingo contra el CD Ibiza, se ha convertido en el rival a batir. “Es un conjunto que está muy bien plantado”, observa el andaluz, que sabe que si su equipo gana dependerán exclusivamente de ellos para obtener el ansiado título. Y en este tipo de partidos, a pesar de su edad, se ha forjado el atacante.Todo empezó hace aproximadamente 18 años en un pequeño pueblo de Sevilla de algo más de 5.000 habitantes llamado Salteras. Allí empezó a anotar goles Álvaro, pero como suele pasar cuando un joven destaca tuvo que mudarse con sus dianas a Castilleja de la Cuesta: una localidad cercana algo más grande. Pero su calidad se manifestaría en su etapa juvenil, cuando llegó a jugar en el Real Madrid y en el Betis. Ya en el periodo amateur fue vagando entre Primera Andaluza y Segunda B. Incluso, saltó el charco para jugar en Sevilla de Bayamón de la Primera División de Puerto Rico.“Vine a Ibiza con mi novia a trabajar y Paco Marín, un buen amigo mío, habló con Muriana para jugar en la Peña de Santa Eulalia, pero como el plazo de fichajes había acabado decidí entrenar y jugar con el Ciudad de Ibiza”, explica este jugador que en su etapa en el Real Madrid compartió vestuario con el interior del Villarreal, Cheryshev y el aún defensa merengue Nacho.

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