Pepe Ferrer, primero por la derecha, en el banquillo junto a Luis Elcacho.
Pepe Ferrer, primero por la derecha, en el banquillo junto a Luis Elcacho.

diariodeibiza.es Si hay un hombre en el Formentera que ha visto el crecimiento del club de la pitiusa menor, ese es Pepe Ferrer, segundo entrenador del equipo de Tercera y que lleva toda una vida vinculado a la Sociedad Deportiva. De carácter tranquilo y precavido, el ayudante de Luis Elcacho está disfrutando, pero de forma comedida, del momento dulce que vive la entidad, que disputa la fase de ascenso a Segunda División B por primera vez en su historia. Un hito que parecía inimaginable poco tiempo atrás: «Si hace tres años me hubieras dicho que jugaríamos un play-off de ascenso a Segunda B te habría tachado de loco», asegura. Este sábado ante el Cayón (a las 17 horas en Formentera), los pitiusos tienen la oportunidad de pasar ronda tras el 1-1 de la ida.

Desde que era un niño de apenas 12 o 13 años, Ferrer ya formaba parte de la SD Formentera. Fue recogepelotas en la temporada 79–80, la del debut de los formenterenses en Tercera. Al mismo tiempo ya se forjaba como jugador en las categorías inferiores de la modesta entidad pitiusa. Llegó a jugar con el primer equipo con solo 15 años y luego probó fortuna varias temporadas en el Ibiza y el Portmany, en ambos casos en Tercera División, en el final de la década de los 80.

Después de formar parte de las dos escuadras ibicencas regresó al equipo de su tierra, en donde estuvo jugando hasta los 40 años, compaginando incluso las tareas de futbolista con las de entrenador en varias campañas.

Ahora es el escudero de Elcacho, del que dice haber «aprendido muchas cosas». «Con él aprendes a manejar el vestuario de estos equipos. Es un hombre que lee muy bien los partidos y es un gran entrenador», subraya.

A sus 45 años Ferrer contempla «con satisfacción», desde el banquillo, la etapa más dorada de la entidad formenterense, pero intenta «contener la emoción». Es por eso por lo que el encuentro ante los cántabros lo vivirá «como un partido de fútbol más». «No hay que comerse el tarro con la trascendencia que pueda tener», señala, aunque también reconoce que existe mucha «expectación» entre los aficionados, que llevan apoyando al equipo toda la temporada.

Advierte de que la eliminatoria ante el Cayón está «igualada» porque ellos son «un conjunto muy rocoso y bastante duro», por lo que no deberán confiarse. También aclara que aunque el empate inicial les vale para clasificarse no saldrán a especular. «Veo al equipo bien porque nadie está excesivamente confiado y a la vez hay confianza en que vamos a pasar», declara.

No le tiemblan las piernas cuando se le pone encima de la mesa la posibilidad de que el Formentera suba a Segunda B. Considera que «deportivamente no es difícil porque en las eliminatorias [deben superar tres para ascender] puede pasar cualquier cosa», pero tiene dudas de que el club tenga capacidad para afrontar apartados como el económico en la categoría de bronce del fútbol español.

Sin embargo, no quiere plantearse ahora cotas mayores porque ha vivido momentos de todo tipo en el Formentera. «El fútbol da muchas vueltas. Hace seis o siete años, con la anterior directiva, esto estuvo a punto de irse al garete. Luego hemos pasado por varias etapas y ahora estamos bien, pero tenemos que hacer las cosas con cabeza», remarca.

Futbolistas con problemas físicos
La escuadra formenterense tendrá al menos la baja de Rotoló, que sufre unas molestias en la planta del pie que le impedirán jugar mañana el decisivo encuentro.

Por otra parte, está en duda la participación de Mourad –con problemas en la clavícula– y de José Carlos Moreno –con un pequeño esguince de tobillo–. El primero, el centrocampista, ya no jugó el choque de ida en Cantabria y parece que podría perderse también la vuelta. El defensa, Moreno, sí que estuvo en Sarón, pero no se sabe si jugará mañana.

Maratoniano viaje de la escuadra cántabra a las Pitiusas

La expedición del CD Cayón tendrá que afrontar un maratoniano viaje para llegar hasta Formentera el sábado para jugar el partido, según explicó ayer el presidente del club cántabro, Nisio Humara. Partirán hoy mismo de Sarón a Bilbao. En la capitán de Vizcaya cogerán un avión con vuelo a Barcelona, desde donde conectarán luego con Ibiza. Pasarán la noche del viernes
en Sant Antoni y al día siguiente, el sábado, cogerán por la mañana el ferry hasta Formentera, donde comerán antes del inicio del encuentro.

Pepe Ferrer, pasado, presente y futuro de un Formentera que quiere seguir haciendo historia

Pepe Ferrer, primero por la derecha, en el banquillo junto a Luis Elcacho.
Pepe Ferrer, primero por la derecha, en el banquillo junto a Luis Elcacho.
diariodeibiza.es Si hay un hombre en el Formentera que ha visto el crecimiento del club de la pitiusa menor, ese es Pepe Ferrer, segundo entrenador del equipo de Tercera y que lleva toda una vida vinculado a la Sociedad Deportiva. De carácter tranquilo y precavido, el ayudante de Luis Elcacho está disfrutando, pero de forma comedida, del momento dulce que vive la entidad, que disputa la fase de ascenso a Segunda División B por primera vez en su historia. Un hito que parecía inimaginable poco tiempo atrás: «Si hace tres años me hubieras dicho que jugaríamos un play-off de ascenso a Segunda B te habría tachado de loco», asegura. Este sábado ante el Cayón (a las 17 horas en Formentera), los pitiusos tienen la oportunidad de pasar ronda tras el 1-1 de la ida. Desde que era un niño de apenas 12 o 13 años, Ferrer ya formaba parte de la SD Formentera. Fue recogepelotas en la temporada 79–80, la del debut de los formenterenses en Tercera. Al mismo tiempo ya se forjaba como jugador en las categorías inferiores de la modesta entidad pitiusa. Llegó a jugar con el primer equipo con solo 15 años y luego probó fortuna varias temporadas en el Ibiza y el Portmany, en ambos casos en Tercera División, en el final de la década de los 80. Después de formar parte de las dos escuadras ibicencas regresó al equipo de su tierra, en donde estuvo jugando hasta los 40 años, compaginando incluso las tareas de futbolista con las de entrenador en varias campañas. Ahora es el escudero de Elcacho, del que dice haber «aprendido muchas cosas». «Con él aprendes a manejar el vestuario de estos equipos. Es un hombre que lee muy bien los partidos y es un gran entrenador», subraya. A sus 45 años Ferrer contempla «con satisfacción», desde el banquillo, la etapa más dorada de la entidad formenterense, pero intenta «contener la emoción». Es por eso por lo que el encuentro ante los cántabros lo vivirá «como un partido de fútbol más». «No hay que comerse el tarro con la trascendencia que pueda tener», señala, aunque también reconoce que existe mucha «expectación» entre los aficionados, que llevan apoyando al equipo toda la temporada. Advierte de que la eliminatoria ante el Cayón está «igualada» porque ellos son «un conjunto muy rocoso y bastante duro», por lo que no deberán confiarse. También aclara que aunque el empate inicial les vale para clasificarse no saldrán a especular. «Veo al equipo bien porque nadie está excesivamente confiado y a la vez hay confianza en que vamos a pasar», declara. No le tiemblan las piernas cuando se le pone encima de la mesa la posibilidad de que el Formentera suba a Segunda B. Considera que «deportivamente no es difícil porque en las eliminatorias [deben superar tres para ascender] puede pasar cualquier cosa», pero tiene dudas de que el club tenga capacidad para afrontar apartados como el económico en la categoría de bronce del fútbol español. Sin embargo, no quiere plantearse ahora cotas mayores porque ha vivido momentos de todo tipo en el Formentera. «El fútbol da muchas vueltas. Hace seis o siete años, con la anterior directiva, esto estuvo a punto de irse al garete. Luego hemos pasado por varias etapas y ahora estamos bien, pero tenemos que hacer las cosas con cabeza», remarca. Futbolistas con problemas físicos La escuadra formenterense tendrá al menos la baja de Rotoló, que sufre unas molestias en la planta del pie que le impedirán jugar mañana el decisivo encuentro. Por otra parte, está en duda la participación de Mourad –con problemas en la clavícula– y de José Carlos Moreno –con un pequeño esguince de tobillo–. El primero, el centrocampista, ya no jugó el choque de ida en Cantabria y parece que podría perderse también la vuelta. El defensa, Moreno, sí que estuvo en Sarón, pero no se sabe si jugará mañana.

Maratoniano viaje de la escuadra cántabra a las Pitiusas

La expedición del CD Cayón tendrá que afrontar un maratoniano viaje para llegar hasta Formentera el sábado para jugar el partido, según explicó ayer el presidente del club cántabro, Nisio Humara. Partirán hoy mismo de Sarón a Bilbao. En la capitán de Vizcaya cogerán un avión con vuelo a Barcelona, desde donde conectarán luego con Ibiza. Pasarán la noche del viernes en Sant Antoni y al día siguiente, el sábado, cogerán por la mañana el ferry hasta Formentera, donde comerán antes del inicio del encuentro.

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