Por Manu Gon

Este mediodía, el campo de Can Misses presentaba un magnífico aspecto. Tres cuartos de entrada que dirían los expertos en materia o si se tratase de un carrusel deportivo de radio de los que ya no existen desde que a Javier Tebas, presidente de la Liga de Fútbol, le dio por poner partidos de fútbol a todas horas y en todos los días de la semana. Un amigo, magnífico mediocentro de la liga de veteranos de fútbol 7, me aseguró que en la bombonera de Vila caben 4.500 espectadores y como le creo firmemente porque ha jugado en todos los campos de la isla, los que aún siguen en pie y los que no, hoy podríamos calcular unos 3.000 y pico aficionados.

Eso sí, la mayoría de ellos a la sombra. En la grada lateral del palco y la cabina de prensa y justo en frente, cobijados del sol apoyados en el muro. El resto muy valientes o con muchas ganas de aprovechar la mañana para ponerse morenos. “Mi mujer me ha dicho que se va a la playa con los niños, que aprovechará que ya son un poco más mayores para tumbarse un rato vuelta y vuelta y coger un poco de color, pero yo le he dicho que para ponerse moreno no hay nada mejor que venir a ver al Ibiza”, bromeaba Juan Carlos, un jienense afincado en la isla desde hace décadas y aficionado al equipo que entrena Rufete “porque es el que mejor juega de la isla”.

Muchos pensaban igual. En lo del calor y en lo de que el Ibiza juega muy bien. Afortunadamente, el manguerazo, en tiempos de Javier Clemente tan denostado y ahora muy valorado entre los equipos que pretenden jugar bien el balón, ayudó a sofocar el intenso calor de las 13:00 horas. Nunca un poco de aire llevando el agua hacia la grada fue tan bien recibido. Por cierto, y volviendo al tema de los horarios, ¿a quién se le ocurre programar un partido que se disputa en Ibiza un 17 de junio a las 12:00 horas? Sólo alguien que quiera que los jugadores y aficionados se pongan muy morenos.

Tal vez por ello, el olor a crema protectora se mezclaba en las gradas con el de las pipas mientras poco a poco se iba poblando la grada a la sombra. Llegar con tiempo al campo tenía premio, es más fácil aparcar y se puede ver el partido relativamente tranquilo. Y si no, mientras se comentan la alineación, la del equipo local porque la del otro ni idea. Que si tiene que jugar este, que si aquel, que al delantero le vi el día del Getafe y es muy bueno, que si no entiendo porque el lateral hoy es lateral… ya saben, en España todos llevamos un presidente del Gobierno dentro y un seleccionador nacional.

No sabemos si de eso justo es de lo que se hablaría en el Palco de autoridades. Allí estaba Amadeo Salvo y más de uno bromeó comparándole con el presidente ruso Vladimir Putin el día de partido inaugural del Mundial o asegurando que en el descanso iba a bajar al vestuario a lanzar una salvina a sus jugadores. Junto a él, autoridades políticas de todo tipo. No sabemos si por interés o porque se acerca peligrosamente la fecha de las elecciones. Por allí estaba el presidente del Consell d’Eivissa, Vicent Torres, con camisa blanca y demostrando que ha aprendido de Marta Díaz a vestir igual de elegante en un palco de un partido de fútbol que en la Pasarela Adlib, o la que fuera exalcaldesa de Ibiza, Virginia Marí. Uno del PSOE y otro del PP, lo que no una el fútbol…

¿Ponerse moreno? Nada mejor que venir a ver al Ibiza

Por Manu Gon

Este mediodía, el campo de Can Misses presentaba un magnífico aspecto. Tres cuartos de entrada que dirían los expertos en materia o si se tratase de un carrusel deportivo de radio de los que ya no existen desde que a Javier Tebas, presidente de la Liga de Fútbol, le dio por poner partidos de fútbol a todas horas y en todos los días de la semana. Un amigo, magnífico mediocentro de la liga de veteranos de fútbol 7, me aseguró que en la bombonera de Vila caben 4.500 espectadores y como le creo firmemente porque ha jugado en todos los campos de la isla, los que aún siguen en pie y los que no, hoy podríamos calcular unos 3.000 y pico aficionados.

Eso sí, la mayoría de ellos a la sombra. En la grada lateral del palco y la cabina de prensa y justo en frente, cobijados del sol apoyados en el muro. El resto muy valientes o con muchas ganas de aprovechar la mañana para ponerse morenos. “Mi mujer me ha dicho que se va a la playa con los niños, que aprovechará que ya son un poco más mayores para tumbarse un rato vuelta y vuelta y coger un poco de color, pero yo le he dicho que para ponerse moreno no hay nada mejor que venir a ver al Ibiza”, bromeaba Juan Carlos, un jienense afincado en la isla desde hace décadas y aficionado al equipo que entrena Rufete “porque es el que mejor juega de la isla”.

Muchos pensaban igual. En lo del calor y en lo de que el Ibiza juega muy bien. Afortunadamente, el manguerazo, en tiempos de Javier Clemente tan denostado y ahora muy valorado entre los equipos que pretenden jugar bien el balón, ayudó a sofocar el intenso calor de las 13:00 horas. Nunca un poco de aire llevando el agua hacia la grada fue tan bien recibido. Por cierto, y volviendo al tema de los horarios, ¿a quién se le ocurre programar un partido que se disputa en Ibiza un 17 de junio a las 12:00 horas? Sólo alguien que quiera que los jugadores y aficionados se pongan muy morenos.

Tal vez por ello, el olor a crema protectora se mezclaba en las gradas con el de las pipas mientras poco a poco se iba poblando la grada a la sombra. Llegar con tiempo al campo tenía premio, es más fácil aparcar y se puede ver el partido relativamente tranquilo. Y si no, mientras se comentan la alineación, la del equipo local porque la del otro ni idea. Que si tiene que jugar este, que si aquel, que al delantero le vi el día del Getafe y es muy bueno, que si no entiendo porque el lateral hoy es lateral… ya saben, en España todos llevamos un presidente del Gobierno dentro y un seleccionador nacional.

No sabemos si de eso justo es de lo que se hablaría en el Palco de autoridades. Allí estaba Amadeo Salvo y más de uno bromeó comparándole con el presidente ruso Vladimir Putin el día de partido inaugural del Mundial o asegurando que en el descanso iba a bajar al vestuario a lanzar una salvina a sus jugadores. Junto a él, autoridades políticas de todo tipo. No sabemos si por interés o porque se acerca peligrosamente la fecha de las elecciones. Por allí estaba el presidente del Consell d’Eivissa, Vicent Torres, con camisa blanca y demostrando que ha aprendido de Marta Díaz a vestir igual de elegante en un palco de un partido de fútbol que en la Pasarela Adlib, o la que fuera exalcaldesa de Ibiza, Virginia Marí. Uno del PSOE y otro del PP, lo que no una el fútbol…

1 Comentario

  1. 3/4 de entrada?? 3000 personas???
    Ni de coña, hubo mas gente el dia del Getafe, hoy no pasaban de 1500.
    En la grada del toldo caben 900 y no estaba llena ni mucho menos.
    Pero ya estamos acostumbrados a que todo el mhndo se acerque al olor de los poderosos y su dinero ( ayer articulo propagandistico obviando la barbaridad de dinero invertido). Recuerden Nadie regala nada.

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