mundodeportivo.com Un jugador de categoría benjamín ha sido suspendido siete meses por agredir al árbitro, al que propinó dos patadas después de ser expulsado, según ha informado la Federación Interinsular de Fútbol de Las Palmas (FIFLP).

El Comité de Competición y Disciplina Deportiva le considera responsable de una infracción grave por agredir al colegiado en el encuentro que su equipo, la UD Los Vélez, jugó frente a la UD Balos, correspondiente al grupo 8 de esta categoría. Además, el órgano disciplinario de la FIFLP da el partido por finalizado con el resultado de 0-2 favorable al Balos.

Según el acta, los hechos se produjeron cuando el futbolista fue expulsado y se dirigió hacia el árbitro, al que propinó dos patadas en las piernas sin causarle daño aparente. El jugador fue retenido por el delegado de su equipo y el partido fue suspendido.

Tras el encuentro, el colegiado tuvo que desplazarse a un centro médico, donde le diagnosticaron una “contusión leve en región pretibial izquierda, eritema de 1 centímetro de diámetro, no doloroso, sin otra alteración aparente”.

En la resolución del Comité de Competición se destaca que la conducta mostrada por el jugador es “absolutamente reprochable”, y el hecho de que “no haya sido instado por su club o sus padres a pedir perdón al árbitro por su comportamiento, al menos de forma acreditada ante este órgano disciplinario”

Un jugador benjamín, suspendido siete meses por agredir al árbitro

mundodeportivo.com Un jugador de categoría benjamín ha sido suspendido siete meses por agredir al árbitro, al que propinó dos patadas después de ser expulsado, según ha informado la Federación Interinsular de Fútbol de Las Palmas (FIFLP). El Comité de Competición y Disciplina Deportiva le considera responsable de una infracción grave por agredir al colegiado en el encuentro que su equipo, la UD Los Vélez, jugó frente a la UD Balos, correspondiente al grupo 8 de esta categoría. Además, el órgano disciplinario de la FIFLP da el partido por finalizado con el resultado de 0-2 favorable al Balos. Según el acta, los hechos se produjeron cuando el futbolista fue expulsado y se dirigió hacia el árbitro, al que propinó dos patadas en las piernas sin causarle daño aparente. El jugador fue retenido por el delegado de su equipo y el partido fue suspendido. Tras el encuentro, el colegiado tuvo que desplazarse a un centro médico, donde le diagnosticaron una “contusión leve en región pretibial izquierda, eritema de 1 centímetro de diámetro, no doloroso, sin otra alteración aparente”. En la resolución del Comité de Competición se destaca que la conducta mostrada por el jugador es “absolutamente reprochable”, y el hecho de que “no haya sido instado por su club o sus padres a pedir perdón al árbitro por su comportamiento, al menos de forma acreditada ante este órgano disciplinario”

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