El jugador gaditano, en un partido con el San Rafael esta temporada.
El jugador gaditano, en un partido con el San Rafael esta temporada.
David Alba En el fútbol la zurda siempre ha sido objeto de mística. Se habla de zurdo cerrado cuando es incapaz de usar la derecha -pierna de palo- y recurre a los artificios más inverosímiles para sacar adelante la jugada. Un ejemplo claro de esto era Diego Armando Maradona que necesitaba hacer una rabona para centrar cuando la pelota gritaba “¡la derecha!”. Sin embargo, los zurdos también guardan gran fama por habilidosos; por mágicos. Tener a un zurdo mágico en el equipo te asegura diversión en el terreno de juego tanto para el compañero, como para el aficionado que paga la entrada.

Antonio Jesús Archidona Romero, apodado ‘zurdo’, llegó el pasado mes de agosto a Ibiza. Su destino: el San Rafael. El gaditano, de 28 años, se crió futbolísticamente en el Cádiz, un club en el que el gran Mágico González escribió, muchas tardes en el Carranza, dulces poemas para la afición. “Mi apodo viene de pequeño -recuerda Antonio entre risas-. Como era zurdo…”. Pero, evidentemente, a no todo el mundo se le llama zurdo por jugar con la pierna izquierda. ‘Zurdo’ tiene denominación de origen y Antonio se fijaba aunque diestros, en dos futbolistas de pequeño: Laudrup y Zidane.

En la rocosa Tercera Balear los jugadores como Zurdo son objeto de caza mayor. Están en peligro de extinción y serpentean, por el campo, buscando bajar la pelota al piso (como dicen los latinoamericanos). En eso se diferencia con la Tercera Andaluza donde jugaba hasta la temporada pasada. “Los campos son más pequeños -opina- y la mayoría vive de la segunda jugada. Por eso hay menos espacio para el balón”. El gaditano asegura que esta condición le pesó al inicio. “Cuando llegué me parecía complicado porque vengo de jugar en un campo de césped natura amplísimo”, asegura, pero rápidamente añade que “lo que hace bueno al jugador es adaptarse a todas las condiciones”.

Un Zurdo con denominación de origen

El jugador gaditano, en un partido con el San Rafael esta temporada.
El jugador gaditano, en un partido con el San Rafael esta temporada.
David Alba En el fútbol la zurda siempre ha sido objeto de mística. Se habla de zurdo cerrado cuando es incapaz de usar la derecha -pierna de palo- y recurre a los artificios más inverosímiles para sacar adelante la jugada. Un ejemplo claro de esto era Diego Armando Maradona que necesitaba hacer una rabona para centrar cuando la pelota gritaba "¡la derecha!". Sin embargo, los zurdos también guardan gran fama por habilidosos; por mágicos. Tener a un zurdo mágico en el equipo te asegura diversión en el terreno de juego tanto para el compañero, como para el aficionado que paga la entrada. Antonio Jesús Archidona Romero, apodado 'zurdo', llegó el pasado mes de agosto a Ibiza. Su destino: el San Rafael. El gaditano, de 28 años, se crió futbolísticamente en el Cádiz, un club en el que el gran Mágico González escribió, muchas tardes en el Carranza, dulces poemas para la afición. "Mi apodo viene de pequeño -recuerda Antonio entre risas-. Como era zurdo...". Pero, evidentemente, a no todo el mundo se le llama zurdo por jugar con la pierna izquierda. 'Zurdo' tiene denominación de origen y Antonio se fijaba aunque diestros, en dos futbolistas de pequeño: Laudrup y Zidane. En la rocosa Tercera Balear los jugadores como Zurdo son objeto de caza mayor. Están en peligro de extinción y serpentean, por el campo, buscando bajar la pelota al piso (como dicen los latinoamericanos). En eso se diferencia con la Tercera Andaluza donde jugaba hasta la temporada pasada. "Los campos son más pequeños -opina- y la mayoría vive de la segunda jugada. Por eso hay menos espacio para el balón". El gaditano asegura que esta condición le pesó al inicio. "Cuando llegué me parecía complicado porque vengo de jugar en un campo de césped natura amplísimo", asegura, pero rápidamente añade que "lo que hace bueno al jugador es adaptarse a todas las condiciones".

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