We love Inter Ibiza

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Víctor M. Victoria El próximo mes de junio se cumplen seis años del nacimiento del Ínter Ibiza, el cual se ha asentado como uno de las estructuras deportivas más atractivas de las islas pitiusas. Un hombre, Carlos Fourcade, lidera la sala de mandos de este colorido proyecto, que reúne ya 250 fichas federativas en varias modalidades deportivas y cuyo principal propósito es ascender el equipo de fútbol sénior a la Tercera División.

En este curso futbolístico, pese a los buenos guarismos del equipo que entrena el propio presidente del club, parece difícil que cristalice el ansiado salto de categoría. La inesperada irrupción del virus y, sobre todo, el buen hacer del Sant Jordi mantienen al equipo interista segundo clasificado, a seis puntos del líder, con la competición congelada. Aunque el dirigente no se resiste todavía a que esta semana la Federación Balear anuncie que le permita disputar, al menos, un playoff de ascenso, si finamente así se decide.

Sea como fuere, resulta evidente el buen estado de salud del Inter Íbiza, un club en continuo crecimiento gracias en gran medida a la implicación personal del propio Fourcade. Además del equipo de Regional Preferente, defienden los intereses del club en otras competiciones un conjunto de veteranos, seis de fútbol base, dos de fútbol sala (masculino y femenino), así como otros dos de rugby, en este caso sub-18 y sub-16. Y el propósito es dar cabida a otras disciplinas, con la natación en el más cercano horizonte.

Aunque, quizás, el sello más representativo de este adolescente club es su carácter internacional, con hondas raíces, sobre todo, en la siempre lejana pero hermana Sudamérica. Fourcade, argentino de nacimiento, dirige un crisol de nacionalidades diferentes, entre ellas Colombia, Brasil, Uruguay, Paraguay, Italia, Senegal o, por supuesto, Argentina. De ahí le viene el nombre de Inter al club. La colorida vestimenta, amarilla y azul, es idéntica a los colores de Rosario Central, de quien el dirigente es fiel seguidor.

Y pese al carácter amateur de la Regional Preferente, no son pocos los que, desde el otro lado del charco, siguen con atención las evoluciones interistas a miles de kilómetros de distancia. Efectivamente, la voz de Pedro se ha convertido ya en habitual durante los partidos del Ínter, sea como local o visitante, así como la cámara de Luciana. Porque el club retransmite en directo las imágenes de sus encuentros a través de su canal en Facebook, que goza de más de 5.400 suscriptores, y las narraciones incluyen respuestas en vivo de los lejanos seguidores mientras se desarrolla el partido.

No acaba aquí la proyección internacional del club, que nunca descuida el carácter formativo. En la provincia argentina de El Chaco, el equipo apadrina bajo la tutela de Gerardo una escuela deportiva para jóvenes de la región que, con el tiempo, pueden dar el salto a Ibiza. Algunos futbolistas de la primera plantilla proceden de allí, como el elegante Fabri, uno de los futbolistas más destacados de la categoría. Otros llegan para enrolarse en los equipos inferiores con el sueño de poder labrarse un futuro en la turística isla.

Parece, pues, fuera de toda duda la proyección que el Inter otorga a la isla de Ibiza. Sin embargo, Fourcade considera que hay cosas por mejorar, en especial más atención por parte de las instituciones políticas. “Me enorgullece la situación del club después de tanto esfuerzo y dinero, pero nos gustaría que el trato fuera diferente. Solo quiero que nos tengan más en cuenta, estoy cansado de que para unos sí y para otros no”.

Y cita el caso de la imposibilidad de disponer de una cantina estable en su feudo, que ofrecería interesantes ingresos económicos, como el mejor ejemplo del agravio comparativo. “Para nosotros, además, representaría un lugar social porque tenemos muchos familiares que acuden a los partidos. Somos el único club de la ciudad de Ibiza que nunca tuvimos un bar y creo que ya es hora”, añade el dirigente, que recaba de patrocinadores como Yemanja, Bella Napoli, Adaix Inmobiliaria, Ryquísimo, Can Mario o Punto Gelato para sostener el proyecto.

“me gustaría jugar un duelo de ida y vuelta con el Sant Jordi para ver quién de los dos promociona. Les van a dar un premio que todavía no se merecen porque nos debíamos enfrentar en nuestra casa en la última jornada. ¿Quién me devuelve si no toda la inversión que he hecho? No lo veo descabellado; sería, para mí, lo más justo”

En cualquier caso, el club continúa creciendo en rendimiento deportivo, cada temporada más cerca del play off de ascenso a Tercera División que se le resiste, y el dirigente trabaja por “profesionalizar nuestra sólida estructura. Tenemos departamentos de Publicidad, Difusión, y el objetivo ahora es que el club sea recompensando en caso de que algún jugador se marche a otro equipo”.

La figura del “9” siempre ha tenido un carácter esencial en la fisionomía del club, y no en vano los pichichis de la Regional Preferente suelen vestir los colores interistas. El Tanque Michlig (19 goles), Dani Reales (20), Caio Rocha (43) y este año Xuan Cappellino han encumbrado al Ínter Ibiza en la lista de realizadores. El acertado rendimiento del espigado ariete argentino, con 13 goles en su haber, ha despertado el interés de varios clubes de superior categoría, y la entidad quiere ahora que un posible traspaso deje algún tipo de beneficio económico en sus arcas.

El técnico, además, agradece el trabajo y la implicación de diferentes miembros de la estructura del club, como “Toni y Ale en el fútbol base, de Tito y Mariano en el cuerpo técnico, así como Damina, Leo, Esteban y Lucía, o Pablo con las secciones de rugby, o Gerardo con el filial de Argentina”.

Así, a la hora de hacer balance de su gestión de estos seis años, Fourcade no duda en afirmar que “se han tomado malas decisiones, pero muchas más buenas”. Y tal vez sea su vehemente y apasionado carácter lo que más disgustos le ha producido en la isla, el último con su capitán Facu, central y capitán interista, con quien tuvo una fuerte discusión tras el gol del empate (2-2) de la Penya Blanc i Blava en el último partido de Liga.

“Estuve dos días sin dormir por culpa de un malentendido. Lo llamé y enseguida lo arreglamos. Estoy intentando aprender cada día. Antes tenía un lío cada fin de semana; éste ha sido el primero. Yo vengo de una escuela de entrenadores militares y ahora las cosas han cambiado. Tengo que reciclarme”, afirma un Fourcade médico de profesión y que, a sus 43 años, vive su cuarta temporada como entrenador y antes vistió como la elástica de Rápid y el propio Inter Ibiza, entre otros.

Más allá de su parte más controvertida, el técnico argentino afirma sin ambages que “este club siempre ha jugado por algo. Yo estoy aquí para competir y aspirar a lo máximo, si no, me quedo en mi casa”. Y por ello, para concluir, manda un mensaje reivindicativo: “me gustaría jugar un duelo de ida y vuelta con Sant Jordi para ver quién de los dos promociona. Les van a dar un premio que todavía no se merecen porque nos debíamos enfrentar en nuestra casa en la última jornada. ¿Quién me devuelve si no toda la inversión que he hecho? No lo veo descabellado; sería, para mí, lo más justo.

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