El mediocentro Borja Pando regresa al estadio donde creció como futbolista.
El mediocentro Borja Pando regresa al estadio donde creció como futbolista.
David Alba En 1996 un jovencísimo Pando, con el 7 en su espalda, defendía en la final del famoso torneo alevín de Brunete a su querido Racing de Santander. Eran sus primeros partidos como jugador del equipo de su vida y atrás había quedado el Albacete del desconocidísimo Andres Iniesta y el Atlético de Madrid del niño (en aquella época lo era con razón) Torres. “El Racing no tenía equipo alevín así que hicieron una selección por toda Cantabria para jugar el torneo”, recuerda con nostalgia el hoy jugador de la Peña Deportiva.

Este fin de semana vuelve a casa. Al Sardinero. Se cambiará en el vestuario visitante y escuchará las instrucciones de Mario en el estadio con el que soñaba triunfar. “A partir de nuestra victoria formaron equipo y esa generación estuvimos jugando hasta División de Honor -explica Pando que no siguió en el Racing porque fue mal asesorado por un representante-. Creía que hacía lo correcto porque quería jugar en un Segunda B, pero ahora mismo, con lo que sé, no me hubiera ido”.

La ironía de esto último que ha comentado es que tendrá que enfrentarse a su exequipo para tratar de ascender a la categoría de bronce del fútbol español. “Cuando pite el árbitro lo demás queda en un segundo plano, pero hasta que pase ese momento son muchas sensaciones bonitas”, asegura. “Para mí la Peña ha sido muy importante y me gustaría que estuviese en Segunda B”, sentencia Pando que no tiene duda sobre a quién animará su familia. “Por la Peña, por supuesto”, sonríe.

El otro cántabro que también tendrá un nudo en el estómago cuando salte al césped es Diego Piquero. Al contrario que Pando, el delantero nunca ha pisado El Sardinero para jugar al fútbol. Ha vibrado con el Racing desde la barrera: animando como uno más desde la grada. El sábado tendrá que reprimir los sentimientos, apretar los dientes y pelear por los de la villa del río. “Me han comentado que irá un buen puñado de amigos de toda la vida a vernos”, explica Piquero emocionado. “Me hace mucha ilusión su presencia”, añade.

Dicen que los recuerdos más vividos son los que uno tiene en la infancia. Será un partido que les removerá el corazón por el significado del espacio y el valor de las emociones que se respiran en un estadio con la historia. Independientemente del resultado, con total seguridad, será algo que podrán contar toda su vida. “Yo jugué en el Sardinero”.

Yo jugué en El Sardinero

El mediocentro Borja Pando regresa al estadio donde creció como futbolista.
El mediocentro Borja Pando regresa al estadio donde creció como futbolista.
David Alba En 1996 un jovencísimo Pando, con el 7 en su espalda, defendía en la final del famoso torneo alevín de Brunete a su querido Racing de Santander. Eran sus primeros partidos como jugador del equipo de su vida y atrás había quedado el Albacete del desconocidísimo Andres Iniesta y el Atlético de Madrid del niño (en aquella época lo era con razón) Torres. "El Racing no tenía equipo alevín así que hicieron una selección por toda Cantabria para jugar el torneo", recuerda con nostalgia el hoy jugador de la Peña Deportiva. Este fin de semana vuelve a casa. Al Sardinero. Se cambiará en el vestuario visitante y escuchará las instrucciones de Mario en el estadio con el que soñaba triunfar. "A partir de nuestra victoria formaron equipo y esa generación estuvimos jugando hasta División de Honor -explica Pando que no siguió en el Racing porque fue mal asesorado por un representante-. Creía que hacía lo correcto porque quería jugar en un Segunda B, pero ahora mismo, con lo que sé, no me hubiera ido". La ironía de esto último que ha comentado es que tendrá que enfrentarse a su exequipo para tratar de ascender a la categoría de bronce del fútbol español. "Cuando pite el árbitro lo demás queda en un segundo plano, pero hasta que pase ese momento son muchas sensaciones bonitas", asegura. "Para mí la Peña ha sido muy importante y me gustaría que estuviese en Segunda B", sentencia Pando que no tiene duda sobre a quién animará su familia. "Por la Peña, por supuesto", sonríe. El otro cántabro que también tendrá un nudo en el estómago cuando salte al césped es Diego Piquero. Al contrario que Pando, el delantero nunca ha pisado El Sardinero para jugar al fútbol. Ha vibrado con el Racing desde la barrera: animando como uno más desde la grada. El sábado tendrá que reprimir los sentimientos, apretar los dientes y pelear por los de la villa del río. "Me han comentado que irá un buen puñado de amigos de toda la vida a vernos", explica Piquero emocionado. "Me hace mucha ilusión su presencia", añade. Dicen que los recuerdos más vividos son los que uno tiene en la infancia. Será un partido que les removerá el corazón por el significado del espacio y el valor de las emociones que se respiran en un estadio con la historia. Independientemente del resultado, con total seguridad, será algo que podrán contar toda su vida. "Yo jugué en el Sardinero".

3 Comentarios

  1. Grande Borja es un gran amigo mio y yo jugue con el ese torneo y hasta el ultimo dia que se fue. Siempre compartiamos habitacion en los viajes asi que como ya le he dicho a el espero que pasen esta eliminatoria ya que es el racing b no el primer equipo. Para vosotros sera Pando pero en santander es mas conocido como POPO. Un abrazo amigo el domingo nos vemos y si puedes pasa a vernos a nosotros que tambien jugamos por el ascenso.
    Cayon – Navalcarnero GOCAYONGO!!!

  2. Los dos, de lo mejorcito que ha pasado por la isla en los últimos tiempos, tanto como futbolistas como por magníficas personas. Para la Peña representan un porcentaje muy elevado del éxito alcanzado. Creo, de verdad, que les queda pequeña la categoría. Cuantos equipos quisieran tener futbolistas con las condiciones y categoría de Pando y Piquero

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