La jornada dejó sensaciones bien distintas para los equipos pitiusos de Tercera RFEF. Hubo celebración en Santa Eulària, alivio en Ibiza y gesto torcido en Formentera. Domingo de contrastes… de los que marcan una temporada.
La Peña Deportiva sigue empeñada en mirar hacia arriba. El equipo volvió a hacer de su casa un fortín y resolvió el derbi ibicenco ante el Portmany con la solvencia de quien sabe perfectamente a qué juega (2-0). Salinas golpeó antes del descanso y volvió a hacerlo Julen nada más regresar del vestuario. A partir de ahí, gestionó el partido con oficio y calma. Tres puntos más que refuerzan su candidatura y le permiten seguir instalada en la zona noble de la tabla, muy pendiente de los tropiezos de los de arriba… que esta vez llegaron.
En Sant Antoni, en cambio, la tarde dejó ese regusto incómodo de quien compite pero no suma. El Portmany peleó, pero se marchó de vacío y sigue caminando por la cuerda floja, mirando de reojo a una zona baja que no concede tregua. Cada punto cuenta y el margen sigue siendo mínimo. Ficha Técnica
La sonrisa de la jornada fue para el Inter Ibiza. En Can Cantó, el equipo mostró su versión más sólida para imponerse con claridad al Platges de Calvià (2-0). Dos zarpazos bien medidos de Antonio y Roque bastaron para encarrilar un triunfo que da oxígeno y, de paso, permite escalar posiciones. Lejos aún del sueño del play-off, pero cada vez más cómodo en la clasificación. Y eso, a estas alturas, vale oro. Ficha Técnica
No corrió la misma suerte el Formentera. El conjunto rojinegro volvió a quedarse a medias y cayó por la mínima en su visita al Constància (2-1). Otra tarde cuesta arriba, otro paso atrás en una carrera que empieza a complicarse. El equipo no termina de encontrar continuidad y la distancia con los puestos de privilegio ya empieza a pesar más de la cuenta. Ficha Técnica
Así fue un domingo de fútbol pitiuso: ambición, realidades distintas y un campeonato que no espera a nadie.






















































































