El mapa del fútbol en Ibiza empieza a dibujarse con líneas más claras. Esta semana se ha dado el primer paso de una reorganización largamente esperada: la redistribución de los campos municipales para que cada club tenga, por fin, un espacio propio donde crecer, planificar y trabajar con estabilidad.
La primera toma de contacto entre el Ajuntament d’Eivissa y los clubes de la ciudad ha servido para sentar las bases de esta nueva etapa. Una etapa que avanza sin sobresaltos, con diálogo constante y con un objetivo muy concreto: mejorar la convivencia deportiva y hacer un uso más eficiente de unas instalaciones que, hasta ahora, se compartían a contrarreloj.
El nuevo reparto deja una foto bastante definida. La UD Ibiza fijará su centro de operaciones en Can Misses II, mientras que el Inter Ibiza desarrollará su actividad en Can Cantó. Dos sedes claras, exclusivas, pensadas para facilitar la organización diaria y evitar solapamientos innecesarios.
En Es Putxet convivirán el CD Ibiza, centrado en el fútbol base, y el Rugby Eivissa. Este último ya entrena allí desde hace semanas y todo apunta a que en marzo el campo vivirá su inauguración oficial, un pequeño hito para una instalación que empieza a tener vida propia.
Por su parte, Can Misses III quedará reservado para la Federació de Futbol de les Illes Balears. Allí se desarrollarán los programas de selecciones insulares y, además, arrancará una nueva escuela municipal de fútbol femenino. Un proyecto que mira al futuro y que busca abrir más puertas a las niñas y jóvenes que quieren encontrar en el fútbol un espacio propio, visible y estable.
Más allá del reparto de campos, el trasfondo es claro. La intención es equilibrar horarios, evitar fricciones y permitir que cada entidad gestione su día a día con mayor autonomía. Menos improvisación, más planificación… y, sobre todo, más tiempo para pensar en lo realmente importante: el deporte.
Desde el consistorio insisten en que este no será un proceso cerrado. Habrá reuniones de seguimiento, ajustes si hacen falta y contacto permanente con los clubes para que esta nueva organización funcione como se espera. Porque el objetivo final no es solo ordenar espacios, sino fortalecer el tejido deportivo de la ciudad y darle el impulso que llevaba tiempo reclamando.






















































































