Movimiento importante en los despachos del Formentera. El club rojinegro ha aprovechado el mercado de invierno para apuntalar dos zonas clave del equipo: el ataque y la portería. Dos incorporaciones con perfiles distintos, pero con un mismo objetivo… subir el nivel competitivo en el tramo decisivo de la temporada.
Por un lado, llega Fran Núñez, un atacante contrastado, con kilómetros en categorías exigentes y un detalle nada menor: conoce de sobra el fútbol pitiuso. Nacido en Las Palmas en 1995, internacional con la República Dominicana, Núñez vuelve a la isla con la mochila cargada de experiencia tras su paso por clubes como la Peña Deportiva o el Ibiza Islas Pitiusas, donde dejó goles y desequilibrio desde las bandas.
Extremo por derecha y por izquierda, rápido, vertical y con olfato. Tras superar una lesión que le mantuvo sin equipo en el inicio del curso, aterriza en Formentera con ganas de reivindicarse y de ser diferencial cuando el partido se aprieta. Un perfil de los que marcan diferencias en categorías donde cada acción cuenta.
Y atrás, bajo palos, el Formentera también se refuerza con juventud y proyección. El argentino Tommy Romero se suma al equipo para dar solidez a la portería. Nacido en Buenos Aires en 2003, el guardameta llega procedente del Yugo Socuéllamos, tras una formación constante en el fútbol castellano-manchego.
Con 1,82 de altura, buen juego de manos y personalidad bajo los palos, Tommy destaca por su seguridad y por su capacidad para ordenar la defensa. A pesar de su juventud, ya ha convivido con la exigencia de clubes históricos como el CD Toledo, una experiencia que le ha dado carácter y madurez competitiva.
Dos refuerzos, dos mensajes claros. El Formentera no se conforma. Quiere más ritmo por fuera, más profundidad en ataque y más confianza atrás. La mezcla de experiencia y juventud ya está en la isla. Ahora, toca demostrarlo sobre el césped.























































































