La UD Ibiza atraviesa uno de sus mejores momentos de la temporada, pero en el vestuario nadie quiere lanzar las campanas al vuelo. Mucho menos su entrenador, UD Ibiza, que compareció antes del partido de este domingo a las 20.30 horas frente al Teruel con un mensaje claro: prudencia y ambición bien medida.
El conjunto celeste ha sumado 12 de los últimos 18 puntos posibles, números que lo sitúan entre los equipos más en forma de la categoría. Sin embargo, el técnico andaluz prefiere centrarse en lo inmediato. La prioridad es encadenar varias victorias seguidas y alejar definitivamente cualquier sensación de urgencia en la clasificación.
El encuentro ante el Teruel se presenta exigente. El equipo aragonés ya logró llevarse los tres puntos de Can Misses y destaca por su solidez defensiva. Es el segundo conjunto menos goleado de la competición y sabe rentabilizar al máximo cada tanto que marca. Un rival incómodo, práctico y difícil de doblegar.
En casa, el Ibiza ha recuperado firmeza. Can Misses vuelve a sentirse como un fortín y esa es una de las claves que el cuerpo técnico quiere reforzar lejos de la isla. Mantener la intensidad, cuidar los pequeños detalles y competir con la misma seriedad durante los noventa minutos son aspectos que el entrenador considera determinantes para seguir creciendo.
La plantilla, además, ha ganado profundidad. Cada jugador aporta cuando le toca y el nivel general ha subido. La competencia interna es alta y eso se nota en el rendimiento colectivo. El grupo ha entendido que nadie tiene el puesto asegurado y que cada partido es una oportunidad.
De cara al domingo, el equipo no podrá contar con Monju, que estará varias semanas de baja por una lesión en el abductor. Fran Castillo y Bebé siguen pendientes de evolución, mientras que Davo y Eslava estarán disponibles para el choque.
El Ibiza quiere seguir mirando hacia arriba, pero sin perder de vista el presente. Ante el Teruel, el objetivo es claro: sumar, mantener la buena dinámica y dar otro paso firme en un tramo de temporada que empieza a marcar el rumbo definitivo.




















































































