El Class Bàsquet Sant Antoni vivió en Llíria una de esas tardes que duelen… y mucho. El líder del Grupo Este, sólido durante semanas y con siete victorias consecutivas en la mochila, se desmoronó en Valencia ante un rival que fue muy superior de principio a fin. El marcador final, un contundente 98-62, no dejó lugar a interpretaciones.
A veces el baloncesto tiene estas cosas. Una mala entrada al partido, un par de tiros que no entran… y todo empieza a torcerse. Los ibicencos nunca encontraron el ritmo. Los porcentajes fueron un reflejo claro del atasco: 34% en tiros de dos y apenas 22% desde el perímetro. Demasiado poco para un equipo acostumbrado a mandar.
Desde el salto inicial, el CE Bàsquet Llíria impuso una intensidad que el bloque balear no supo igualar. Diego Rivas tomó el mando con naturalidad y castigó una y otra vez, bien secundado por Víctor Pérez y Jaime Palamós. El conjunto valenciano jugaba suelto, cómodo, creciendo con cada posesión.
El Sant Antoni, en cambio, iba a remolque. Blat sostuvo al equipo en el primer cuarto, manteniendo la diferencia en cifras asumibles. Incluso una canasta sobre la bocina de Lovre Tvrdic dio algo de oxígeno antes del cierre del primer parcial. Pero era un espejismo.
El segundo cuarto terminó por abrir la herida. La defensa isleña concedía demasiado y en ataque las dudas se acumulaban bajo el aro. Stoilov no logró imponer su físico y las ventajas locales crecieron poco a poco, casi sin hacer ruido. Al descanso, el 55-35 ya era una señal de alarma evidente.
Tras el paso por vestuarios no llegó la reacción. El tercer cuarto fue la confirmación de que el partido se escapaba sin remedio. El Llíria seguía acertado, confiado, disfrutando. El Sant Antoni, en cambio, parecía atrapado en un bucle de errores. El electrónico marcaba 75-46 antes del último acto y el milagro se antojaba imposible.
En el tramo final, la diferencia alcanzó los 39 puntos. Diego Rivas cerró su gran actuación desde el triple y el líder terminó doblando la rodilla sin discusión.
Pese al golpe, el conjunto ibicenco continúa en lo más alto de la clasificación, ahora empatado con el Proinbeni UPB Gandía tras su victoria ante el Homs UE Mataró. Restan siete jornadas para el cierre de la fase regular y el Sant Antoni sigue dependiendo de sí mismo. Eso sí… tocará hacer autocrítica, ajustar piezas y recuperar la versión que le llevó a dominar el grupo.
Porque esto no ha terminado. Ni mucho menos.
Ficha técnica:
Club Esportiu Bàsquet Llíria, 98 (27+28+20+23): D. Rivas (20), A. Rivas (8). A. Mena (12), D. Kandulu (2), E. Herrera (10) -equipo inicial-. K. Clement (11), J. Palamós (13), V. Pérez (14), P. Bono (5), M. Enabulele (3) y P. Navarro.
Class Bàsquet Sant Antoni, 62 (20+15+11+16): K. Johnson (10), D. De la Rúa (3), E. Stoilov (6), J. Solarin (2) e I. Ruiz -equipo inicial-. G. Blat (10), L. Tvrdic (15), J. Rodríguez (1), M. Issouf, R. Gómez (2), N. Zizic (13).
Árbitros: Óscar Navarro Campas y Kinal A. Melwani Chugani. Eliminaron, por cinco faltas personales, al jugador local Alonso Meana.
Incidencias: Partido correspondiente a la 19ª jornada del Grupo Este de la Segunda FEB, disputado en el Pabelló Pla de l’Arc (Llíria).




















































































