Lo que debía ser una mañana de fútbol, risas y compañerismo terminó dejando un sabor amargo en el campo de Can Misses III. Un partido de categoría alevín, protagonizado por niños y niñas en plena etapa formativa de la UD Ibiza y la Peña Deportiva, se vio empañado por comportamientos impropios llegados desde la grada.
El Ayuntamiento de Eivissa, la Federació de Futbol de les Illes Balears y la UD Eivissa han mostrado su rechazo firme y rotundo a lo ocurrido el pasado fin de semana. Las faltas de respeto y las agresiones verbales, tanto entre aficionados como dirigidas al árbitro, rompieron por completo el espíritu que debe acompañar al fútbol base.
Porque sí, el fútbol base está para educar. Para que los más pequeños aprendan a competir con respeto, a ganar y perder con naturalidad, a trabajar en equipo. No para que tengan que mirar a la grada y encontrarse con tensión, gritos o enfrentamientos. Los adultos, al fin y al cabo, son quienes deben marcar el camino.
Ante lo sucedido, las tres entidades han decidido actuar con rapidez. Como medida inmediata, los dos próximos partidos de categoría alevín que se disputen en estas instalaciones se jugarán a puerta cerrada. Una decisión contundente que busca enviar un mensaje claro: no se tolerarán actitudes que pongan en riesgo el ambiente y los valores que deben rodear al deporte.
El foco tiene que estar donde siempre debió estar: en los menores que saltan al campo con ilusión, nervios y ganas de disfrutar. Nada más. Y nada menos.
Porque el ejemplo empieza en la grada… y ahí es donde también se construye el verdadero deporte.





















































































