El Class Sant Antoni aprieta el paso hacia el título con una exhibición sin piedad ante el Getafe

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IBIZA. CBSA VS GETAFE
IBIZA. CBSA VS GETAFE

El Class Bàsquet Sant Antoni volvió a comportarse como lo que es desde hace meses: un líder con oficio, recursos y una convicción cada vez más visible. El conjunto ibicenco superó con autoridad al CB Getafe por 87-50 en el Pabellón Siroko Sa Pedrera, en una noche que comenzó con ciertas dudas, pero que acabó convertida en una declaración de fuerza del primer clasificado del Grupo Este de Segunda FEB.

No fue, eso sí, una victoria lineal. El partido exigió paciencia, lectura y temple antes de romperse del todo. Getafe supo resistir durante buena parte de la primera mitad, agarrado a su energía interior y a la producción ofensiva de Mohammed Abdulsalam, que sostuvo a los madrileños cuando el choque todavía transitaba por un terreno de equilibrio. Sant Antoni salió con ímpetu, firmando un 9-0 de arranque que parecía anunciar una noche plácida, pero el guion dio un giro inmediato. El tiempo muerto de Ramiro Pozuelo reordenó a los visitantes, que respondieron con un parcial que devolvió la igualdad y sembró cierta incomodidad en el bando local.

En ese tramo inicial, al líder le costó encontrar continuidad. Hubo destellos, como el empuje de Zizic o la irrupción de Javi Rodríguez para rescatar oxígeno en un momento espeso, pero el partido seguía sin romperse. Getafe sobrevivía, discutía cada posesión y cerraba el primer acto con una distancia asumible. Nada indicaba todavía el desenlace demoledor que estaba por llegar.

La segunda manga mantuvo esa sensación de combate trabado. Sant Antoni dominaba, sí, pero sin soltura. Le faltaba finura cerca del aro, claridad en algunas decisiones y una marcha más para desordenar del todo a un rival disciplinado. En medio de ese panorama, Dani de la Rúa emergió como el gran estabilizador del encuentro. El base supo interpretar el ritmo que convenía, ordenó a los suyos y asumió responsabilidades en ataque cuando el equipo más lo necesitaba. Gracias a su dirección y a su capacidad para aparecer en los momentos delicados, el conjunto de Josep Maria Berrocal llegó al descanso por delante, aunque todavía sin margen para relajarse.

Tras el intermedio, el partido empezó a inclinarse con mayor claridad. Sant Antoni ajustó mejor su balance entre defensa y ataque, elevó el nivel físico y comenzó a desgastar a un Getafe que ya necesitaba demasiado esfuerzo para mantenerse en pie. Abdulsalam siguió peleando bajo los aros, pero el líder fue ganando consistencia en ambos lados de la pista y construyendo una ventaja cada vez más pesada. El tercer cuarto cerró con un 61-45 que ya dejaba el encuentro muy encarrilado, aunque todavía faltaba el golpe definitivo.

Ese golpe llegó en un último cuarto sencillamente arrollador. Sant Antoni desató entonces su versión más feroz, la de los equipos que no solo quieren ganar, sino dejar una marca. Los ibicencos anotaron 26 puntos en ese periodo y redujeron a Getafe a apenas 5, una diferencia que retrata mejor que ninguna otra cifra el dominio absoluto del líder en el tramo final. Fue un cierre total, de autoridad ofensiva y asfixia defensiva, de los que levantan al pabellón y disparan la confianza del vestuario.

En medio de esa avalancha, Emil Stoilov terminó por adueñarse del protagonismo. El pívot búlgaro, discreto en anotación durante la primera mitad, creció después hasta convertirse en la gran figura del encuentro. Cerró su actuación con 15 puntos, 13 rebotes y 2 asistencias para firmar 24 de valoración, sosteniendo el juego interior y castigando a un rival que acabó desbordado. A su lado, De la Rúa volvió a ofrecer una lección de mando con 13 puntos y una dirección impecable, mientras el mérito colectivo quedó subrayado por un detalle revelador: todos los jugadores del Sant Antoni aportaron en anotación.

También hubo espacio para el entusiasmo del pabellón en los compases finales, cuando Iker Ruiz enlazó siete puntos consecutivos y se sumó a una fiesta que ya era completa. Fue el retrato perfecto de un equipo largo, enchufado y cada vez más convencido de que el objetivo está a su alcance.

Con cuatro jornadas todavía por disputarse, el Class Sant Antoni sigue dependiendo de sí mismo para conquistar el campeonato de grupo. Y no es un matiz menor. A estas alturas, cada victoria pesa más por lo que suma en la clasificación y por lo que transmite en el plano mental. La próxima estación será de máxima exigencia, con la visita a Castellón para medirse al Amics Castelló, perseguidor directo en la pelea por la cima. Allí le espera una prueba de verdadero espesor competitivo.

Pero antes de ese duelo grande, Sant Antoni dejó un mensaje rotundo en Sa Pedrera: el líder no se conforma con resistir la presión, también sabe convertirla en combustible. Y cuando encuentra velocidad de crucero, resulta devastador.

Ficha técnica:

Class Bàsquet Sant Antoni (20+18+23+26), 87: K. Johnson (11), D. De la Rúa (13), E. Stoilov (15), S. Paz (9) y J. Solarin (4) -equipo inicial-. G. Gantt (8), G. Blat (3), L. Tvdric (4), J. Rodríguez (5), R. Gómez (2), N. Zizic (6) e I. Ruiz (7).

CB Getafe (18+15+12+5), 50: M. Abdulsalam (13), C. Henderson (12), J. Parra (4), G. Kasanzi (6) y A. Montero (4) -equipo inicial-. J. Tejera, E. Oriz, M. Álvarez (5), G. Mulero (4), P. Arribas (2) y J. Nve Maleva.

Árbitros: Alberto Lázaro Rodríguez y Miguel Hurtado Ruiz. Eliminaron, por cinco faltas personales, al
jugador visitante M. Abdulsalam.

Incidencias: Partido correspondiente a la 22ª jornada del Grupo Este en la Segunda FEB, disputado en el Pabellón Siroko Sa Pedrera.

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