Hay días en los que correr es algo más que competir. En los que el cronómetro pasa a un segundo plano y lo que manda es el carácter. La XV Cursa Patrimoni de Eivissa/Ibiza fue exactamente eso: una batalla contra el reloj… y contra el cielo. Lluvia constante, viento incómodo y frío de los que calan. Y aun así, los atletas no solo resistieron, sino que volaron.
Porque lo que ocurrió en las calles de Eivissa fue cualquier cosa menos normal. Fue la edición más rápida de siempre. Sí, con agua hasta en las zapatillas.
El gran foco estuvo en el duelo masculino, un cara a cara de los que levantan al público incluso bajo paraguas. Dismas Yego y Abderrahmane Aferdi se retaron sin tregua desde el inicio, jugando al límite en cada parcial. Nadie cedía. Nadie aflojaba. Y todo se decidió donde se deciden las grandes historias: en la misma línea de meta.
Empate a 28:21, pero victoria para Yego. No fue solo ganar. Fue reventar el récord de la prueba, que tenía Adel Mechaal con 28:31, y además firmar su mejor marca personal en un 10K homologado. Día redondo.
Y hablando de Mechaal, el catalán volvió a demostrar que siempre está. Tercero con 28:52, rompiendo otra vez la barrera de los 29 minutos y dejando claro que su conexión con esta carrera sigue intacta. No ganó, pero compitió como los de siempre.
En categoría femenina no hubo tanta incertidumbre, pero sí mucho nivel. Mercy Chepwogen salió a hacer lo que se esperaba de ella… y lo hizo sin concesiones. Ritmo firme, cabeza fría y un crono de 32:09 que borra el anterior récord de la prueba. Golpe sobre la mesa.
Por detrás, Naima Ait Alibou (32:40) e Isabel Barreiro (32:56) completaron un podio de altura, de esos que confirman que Eivissa ya juega en otra liga dentro del calendario nacional.
Más allá de los nombres internacionales, la carrera también tenía sabor local con el Campeonato balear de 10K. Y ahí Adria Ceballos fue el más fuerte. Victoria clara con un tiempo de 30:01 que dice mucho en un día así. Adrián Guirado y Víctor Muñoz completaron el podio.
En chicas, Mar Vallès se llevó el título autonómico con 36:37, marcando territorio y convirtiéndose en la nueva referencia balear. Gloria Tejado y María Victoria Copovi cerraron el cajón.
El 5K también tuvo su dosis de espectáculo. Mauro García Valles se impuso con autoridad (16:59), mientras que en la carrera femenina se vivió uno de los finales del día: Sandra Boned ganó por un suspiro a Verónica Castro. Un segundo de diferencia. De los que duelen… o se celebran para siempre.
Y mientras todo eso pasaba, la ciudad seguía empapada. Pero nadie se fue. Porque cuando el ambiente acompaña, ni la lluvia sobra.
La Cursa Patrimoni sigue creciendo. 1.500 corredores, récord de participación y cada vez más gente de fuera. No es casualidad. Es un recorrido rápido, un entorno único y una organización que ha entendido cómo hacer de esta carrera algo especial.
Eivissa volvió a demostrarlo: cuando aprieta el día, responde el atleta. Y cuando eso pasa, salen las mejores historias.



















































































