Víctor M. Victoria UD Ibiza y Portmany firmaron un empate 2-2 en un derbi de la Liga Nacional juvenil intenso, tenso y muy disputado, en el que ambos conjuntos ofrecieron un ejercicio de competitividad constante. El encuentro estuvo marcado por la igualdad y también por el protagonismo arbitral, con hasta tres penas máximas señaladas, en un contexto de máxima exigencia donde cada acción se vivió al límite.
El conjunto celeste arrancó con decisión y logró adelantarse pronto gracias al tanto de Lluc Torres (7′), que puso en ventaja a los locales en un inicio dinámico. El cuadro de San Antonio, lejos de descomponerse, fue creciendo con el paso de los minutos y encontró el empate por medio de Kenai López (23′), equilibrando un duelo que ya se jugaba con mucha intensidad en cada balón dividido.
Tras el descanso, el escenario se mantuvo intacto, con dos equipos que no renunciaron al ataque pese al desgaste acumulado. Lluc Torres (56′) volvió a aparecer para adelantar de nuevo al combinado celeste, firmando un doblete que parecía acercar el triunfo a los locales en un momento clave del partido.
Sin embargo, la reacción del equipo visitante fue inmediata y Asier Bravo (61′) devolvió la igualdad poco después, en un tramo de partido frenético donde el control cambió de manos en cuestión de minutos. En la recta final, ambos conjuntos buscaron el gol de la victoria, pero el marcador ya no se movería, dejando un empate que refleja la igualdad vivida sobre el terreno de juego.
El punto permite al UD Ibiza mantenerse undécimo con 27 puntos, todavía inmerso de lleno en la lucha por la permanencia, y afrontar con optimismo su próximo compromiso ante el Alcudia, rival directo en la tabla. Por su parte, el Portmany de Iván Granado sigue sexto con 48 puntos y encara ahora un duelo a priori más asequible frente al Artà, también implicado en la pelea por el descenso.


















































































