El Luchador condena la violencia tras la suspensión del partido ante el Sant Jordi

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La Regional Preferente pitiusa vivió este fin de semana uno de los episodios más delicados de la temporada tras la suspensión del encuentro entre el Luchador y el Sant Jordi, un duelo clave en la lucha por el campeonato que terminó empañado por un incidente que nada tiene que ver con el fútbol.

El partido, que encaraba sus minutos finales con 0-1 en el marcador a favor del conjunto verdinegro gracias al tanto de Chaco, quedó interrumpido después de que uno de los asistentes arbitrales recibiera el impacto de una botella de agua procedente del banquillo local. Ante la situación, el colegiado Jonathan Bernabéu no dudó en decretar la suspensión del encuentro, a la espera ahora de la resolución federativa.

Más allá de lo estrictamente deportivo, el foco se ha centrado en las reacciones posteriores. El Luchador no tardó en emitir un comunicado oficial en el que condena lo sucedido y reafirma su postura contra cualquier tipo de violencia en el fútbol.

“Desde nuestro club queremos expresar nuestro más firme rechazo a cualquier forma de violencia, agresión o comportamiento antideportivo dentro y fuera de los terrenos de juego”, señala la entidad, marcando una línea clara ante lo ocurrido.

El club también explica el origen de la acción, apuntando directamente a su miembro del cuerpo técnico: “Christian Núñez, miembro de nuestro cuerpo técnico, lanzó un botellín de agua al suelo con la mala fortuna que impactó al juez de línea”. Según detalla el comunicado, el propio técnico reaccionó de inmediato tras el incidente, pidiendo disculpas al asistente y mostrando su arrepentimiento por lo sucedido, en un contexto de máxima tensión por la importancia del partido.

En su mensaje, el Luchador insiste en desvincular este episodio de los valores que defiende la entidad. “Condenamos enérgicamente cualquier incidente de este tipo y mostramos nuestro apoyo a todas las personas que hayan podido verse afectadas”, subraya el club, que además recalca su compromiso con un entorno deportivo saludable: “Reiteramos nuestro compromiso de trabajar activamente para fomentar un entorno seguro, inclusivo y respetuoso para jugadores, cuerpos técnicos, árbitros, aficionados y todas las personas que forman parte del fútbol”.

El comunicado concluye con una frase que resume el sentir de la entidad tras lo ocurrido: “El fútbol es pasión, no violencia”.

Mientras tanto, el desenlace del partido queda en manos de los organismos competentes, que deberán decidir si el encuentro se reanuda en los minutos restantes o si se adopta otra resolución. Una decisión que no solo marcará la clasificación final, sino también el cierre de una temporada que, a falta de una jornada, ha quedado inevitablemente marcada por este incidente.

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