0-1. La UD Ibiza perdona y lo paga ante el colista

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La UD Ibiza firmó una de esas derrotas difíciles de explicar tras caer en Can Misses ante el Sevilla Atlético (0-1), colista de la categoría que llegaba tras 15 jornadas sin conocer la victoria. Un gol de Sierra en la recta final castigó a un conjunto celeste que dominó, generó ocasiones y, sin embargo, volvió a evidenciar su gran problema: la falta de acierto.

El equipo dirigido por Miguel Álvarez fue claramente superior durante la primera mitad. Desde el inicio, los ibicencos llevaron el peso del partido, instalándose en campo rival y sometiendo a un Sevilla Atlético replegado, sólido y paciente. Theo Valls marcó el ritmo del juego y protagonizó las primeras llegadas, mientras Izan probó suerte con un disparo lejano que obligó a lucirse al guardameta visitante. El asedio era constante, pero el gol no llegaba.

El filial sevillista apenas inquietaba, centrado en resistir y mantener el orden defensivo. Aun así, la Udé dispuso de una ocasión clarísima antes del descanso: Bebé irrumpió por banda izquierda tras un error defensivo y sirvió un balón perfecto que Javi Eslava no logró transformar. Fue un aviso de lo que acabaría pesando demasiado.

Tras el paso por vestuarios, el guion apenas cambió, aunque sí lo hicieron las sensaciones. La ansiedad comenzó a aparecer en el conjunto local, incapaz de derribar el muro rival. Ramón Juan vivía prácticamente como un espectador, mientras en el área contraria se acumulaban las ocasiones sin premio. Izan se estrelló con el poste y Fran Castillo rozó el gol, pero el marcador seguía inmóvil.

Los cambios introducidos por Álvarez —con la entrada de Mazeya, Davo y Svensson— aportaron energía, pero no solución. De hecho, Davo tuvo en sus botas el tanto que parecía inevitable: primero, tras driblar al portero y fallar a puerta vacía; después, con un cabezazo que el guardameta salvó de forma providencial. El gol se resistía de forma casi inexplicable.

Y el fútbol, caprichoso, no perdonó. En una acción aislada, cuando el empate ya parecía definitivo, apareció de nuevo Sierra para culminar un contragolpe y firmar el 0-1. Un golpe durísimo que dejó helado a Can Misses y sin margen de reacción a la UD Ibiza.

En los últimos minutos, el equipo local empujó más con corazón que con claridad, pero ni siquiera los ocho minutos de añadido bastaron para cambiar el destino del encuentro. La derrota no solo deja una profunda sensación de incredulidad, sino que además aleja definitivamente a la UD Ibiza del sueño del ‘play-off’ y abre un escenario más inquietante: mirar de reojo a la zona baja de la clasificación.

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