La SD Ibiza volvió a sufrir un desenlace cruel y cayó ante el Atlètic Lleida (2-0), en otro episodio que resume su temporada: los puntos se escaparon en el tiempo añadido. Por octava vez este curso, los rojillos encajaron en el descuento, una derrota que, unida al triunfo del Barbastro, les deja en posiciones de descenso.
El encuentro tuvo un desarrollo espeso durante muchos minutos. El equipo de Raúl Casañ comenzó con una buena ocasión en los primeros compases, pero pronto cedió el protagonismo a un rival que dominó sin profundidad. Las llegadas claras fueron escasas en ambos bandos y el partido avanzó sin grandes sobresaltos hasta el descanso, con empate sin goles y la tensión creciendo por lo que ocurría en otros campos.
Tras la reanudación, la SD Ibiza tuvo su mejor oportunidad en el minuto 57, pero se encontró con una gran intervención de Marc Arnau. El contexto clasificatorio obligó a los ibicencos a dar un paso adelante en el tramo final, acumulando hombres en ataque en busca de un gol que no llegaba. Y, como ha sido habitual esta temporada, el castigo llegó en el peor momento.
En el tiempo añadido, un penalti transformado por Boris adelantó al Atlètic Lleida y, con el equipo volcado, llegó el segundo tanto del propio Boris que sentenció el partido. La SD Ibiza afronta ahora dos finales en Sant Rafel ante Andratx y Poblense, donde solo le vale ganar y esperar para evitar un descenso que ya es una amenaza real.




















































































