El Portmany regresó de Mallorca con una nueva derrota, esta vez por 3-0 ante el Felanitx, en un encuentro donde el equipo ibicenco volvió a quedarse sin premio. El conjunto de Sant Antoni lo intentó, pero se encontró con un rival más resolutivo en las áreas y terminó pagando su falta de acierto.
El arranque del partido mostró a un Portmany ordenado, tratando de imponer ritmo con balón. Sin embargo, los locales supieron aprovechar mejor sus ocasiones y encaminaron el choque a su favor antes del descanso. Con el marcador en contra, los ibicencos intentaron reaccionar tras la reanudación, aunque la zaga rival apenas concedió espacios y el duelo quedó prácticamente resuelto con el tercer tanto.
Más allá del resultado, el Portmany dejó destellos de mejora en la circulación y en el esfuerzo colectivo, pero sigue necesitando ese golpe de confianza que solo llega con los puntos. El equipo continúa en la parte baja de la tabla, aunque con margen suficiente para revertir la dinámica si logra transformar el trabajo en goles y victorias.
El próximo compromiso será una nueva oportunidad para romper la racha y empezar a sumar en un campeonato que apenas ha comenzado, pero que ya exige regularidad. El reto está en convertir la insistencia en resultados.





















































































