Ibiza vuelve a vestirse de corto y a inflar las ruedas para recibir, un año más, a cientos de ciclistas llegados desde distintos rincones. Este fin de semana, la isla será el escenario de la Vuelta Cicloturista a Ibiza Campagnolo 2025, una edición que se presenta con un sello muy particular: la de las familias.
Lejos de la presión de la competición, la cita cumple ya 22 años ofreciendo un formato donde lo importante no es batir al de al lado, sino compartir kilómetros, sonrisas y paisajes. Bajo ese espíritu, la organización ha diseñado un recorrido más accesible que nunca, con etapas suaves, repechos medidos y, sobre todo, la intención de abrir la puerta a todos: desde el cicloturista más veterano hasta quienes dan sus primeras pedaladas acompañados de sus hijos.
El plan está claro: tres días de ciclismo relajado, carreteras secundarias, vistas de postal y avituallamientos que invitan a parar tanto como a rodar. El sábado, el pelotón saldrá desde Ibiza ciudad para encarar la jornada reina, con subidas en Cala Mastella y Cala Boix, antes de encarar la siempre exigente rampa de Can Germà camino de Sant Antoni. El domingo, en cambio, el protagonismo lo tendrán los acantilados y calas del sur de la isla, con paradas en Es Cubells y Cala d’Hort, sin olvidar el espectáculo de Es Vedrà como telón de fondo. Todo, rematado con una fiesta final a pie de puerto en Sant Antoni, donde las bicis se cambiarán por una barbacoa colectiva.
Pero la Vuelta no se queda en los mayores. La cantera también tendrá su espacio con la Vuelta Junior Hermanos Parrot, que llenará de bicis pequeñas el Passeig de Vara de Rey y la zona portuaria de Sant Antoni, entre gymkanas, carreras y trofeos que buscan sembrar afición entre los más jóvenes.
La cita refuerza el binomio turismo y ciclismo en temporada baja, con el respaldo de instituciones locales y el empuje de patrocinadores como Campagnolo o Hï Ibiza, que vuelven a apostar por un evento donde la isla se muestra en toda su diversidad: naturaleza, gastronomía, convivencia y deporte en un mismo paquete.
Veintidós ediciones después, la Vuelta Cicloturista a Ibiza no necesita presentación. Es un clásico del calendario nacional que, lejos de encerrarse en la épica de los puertos imposibles, apuesta por un ciclismo sin prisas, donde lo importante es disfrutar del viaje. Este año, con familias rodando juntas, la prueba da un paso más hacia un modelo de ciclismo abierto, integrador y que sigue consolidando a Ibiza como algo más que un destino de sol y fiesta: un lugar perfecto para vivir el deporte en mayúsculas.



















































































