El sorteo ya ha hablado, y el destino ha puesto en el camino del Class Bàsquet Sant Antoni un reto mayúsculo: el Grupo Alega Cantabria. El conjunto pitiuso, que viene de firmar una fase de grupos impecable en la Copa de España, se verá las caras con un adversario que compite un peldaño por encima, en Primera FEB. Será un duelo a vida o muerte, a partido único, y con el billete a octavos en juego el fin de semana del 21 y 22 de octubre.
La lógica indica que el cruce se disputará en tierras cántabras, ante la imposibilidad de utilizar el pabellón de Sa Pedrera, aún en fase de remodelación. Un factor que añade dificultad a una eliminatoria ya de por sí exigente, pero que no intimida a un Sant Antoni que ha demostrado carácter, hambre y solvencia en su estreno copero.
El equipo dirigido por Josep Maria Berrocal ha irrumpido con fuerza en esta edición del torneo. No solo ha ganado sus tres partidos del grupo F, sino que lo ha hecho con autoridad: imponiéndose al Maderas Sorlí Benicarló, al Amics del Bàsquet Castelló y al Homs UE Mataró, precisamente el rival que volverán a enfrentar en la primera jornada de liga este sábado en tierras catalanas. Aquella victoria reciente ante los de Mataró no fue una casualidad: fue una declaración de intenciones.
Enfrente estará un Grupo Alega Cantabria que, pese a partir con la etiqueta de favorito por su militancia en la categoría superior, no atraviesa su mejor momento. Arrancó la temporada regular con una dura derrota en casa frente al Caja Rural CB Zamora (72-96), y ahora buscará recuperar sensaciones en su visita al siempre correoso Monbus Obradoiro. Un contexto que puede abrir la puerta a la sorpresa si el Class logra imponer su ritmo y mantener la concentración en un ambiente hostil.
El emparejamiento no solo pone en juego el pase a octavos —donde espera el ganador del duelo entre Ourense y Cartagena—, sino que ofrece al Sant Antoni una oportunidad inmejorable para medir su nivel competitivo ante uno de los grandes de Primera FEB. Un test de madurez que llega en un momento ideal para seguir creciendo como grupo y consolidar el proyecto que se está gestando en Sant Antoni.
A la espera de que se confirme el horario y la sede del partido, lo que está claro es que el desafío es mayúsculo. Pero si algo ha demostrado este equipo es que los retos le motivan. Y cuando el corazón late fuerte, no hay categoría que pese más que el deseo de seguir soñando.



















































































