El deporte volvió a vestirse de gala en Santa Eulària des Riu. Y lo hizo con mayúsculas. El Palacio de Congresos de Ibiza se convirtió, una vez más, en punto de encuentro para reconocer el talento, la constancia y las historias que se construyen a base de madrugones, entrenamientos interminables y una pasión que no entiende de excusas. La gala de los Premis Feim Esport 2025 dejó una imagen clara: el municipio goza de una salud deportiva envidiable… y de una cantera que no deja de crecer.
Entre los aplausos, las miradas cómplices y algún que otro nervio previo a subir al escenario, hubo un nombre que brilló con especial intensidad. La nadadora Renee Álvarez fue distinguida como la mejor deportista del municipio, un reconocimiento que llega tras una temporada simplemente extraordinaria. Su año en el agua ha sido de esos que se recuerdan durante mucho tiempo: cinco medallas de oro en el Campeonato de España Alevín —en espalda, estilos y libre— y el liderato absoluto del ranking nacional de su categoría. Números que impresionan, sí, pero que solo cuentan una parte de la historia.
Porque detrás de cada podio hay horas silenciosas, disciplina diaria y una mentalidad que no se conforma. Renee Álvarez representa ese perfil de deportista joven que entiende el esfuerzo como un hábito y la mejora como una meta constante. Su progresión la ha situado, sin ruido pero con firmeza, en lo más alto del deporte local y nacional, convirtiéndose en un referente para quienes empiezan a soñar con llegar lejos desde una piscina municipal.
Pero la noche fue mucho más que un premio individual. En total, 28 deportistas recibieron su reconocimiento por una temporada sobresaliente en disciplinas muy diversas. Un mosaico de deportes que refleja la riqueza y variedad del tejido deportivo de Santa Eulària. Desde la gimnasia rítmica hasta el golf, pasando por el atletismo, el rugby, el judo o el piragüismo. Cada nombre, una historia distinta. Cada disciplina, un esfuerzo compartido.
Los premios especiales pusieron el foco en quienes trabajan en equipo y en la sombra. El galardón al mejor equipo fue para la Peña Deportiva de gimnasia rítmica, tras lograr un ascenso que es fruto del trabajo colectivo y la constancia. El reconocimiento al mejor club recayó en el Club Tennis Taula Santa Eulària, que firmó una temporada brillante alcanzando el subcampeonato en la División de Honor nacional.
En el apartado técnico, el premio al mejor entrenador fue para Javi Bonet Salva, una figura clave en el crecimiento de la natación local. Su trayectoria habla de resultados, sí, pero sobre todo de formación y continuidad: medallas nacionales, decenas de éxitos autonómicos y una generación de nadadores que compiten al máximo nivel gracias a un trabajo paciente y constante.
Hubo también espacio para valorar el compromiso desinteresado. Protección Civil fue reconocida como mejor voluntariado, una distinción que pone en valor su presencia silenciosa pero imprescindible en eventos deportivos. El premio al mejor árbitro fue para Joaquín Paniello Arolas, con más de dos décadas de experiencia y una carrera marcada por la profesionalidad y el respeto.
El reconocimiento a la mejor persona física recayó en Felipe Sánchez Martínez, que cumple veinticinco años al frente del Club Ciclista Santa Eulalia. Un cuarto de siglo empujando el ciclismo local, consolidando estructuras y creando afición. En el ámbito del patrocinio, Servicios Palau fue distinguido por su apoyo constante a múltiples equipos y disciplinas, convirtiéndose en un pilar fundamental para el desarrollo del deporte en el municipio.
La gala también reservó un momento especial para las menciones honoríficas. Mariano Seguí, figura muy querida en Santa Eulària por su entrega y cercanía, y Juan José Díaz, director del área de Ciencias del Deporte del club mexicano Pachuca, recibieron un reconocimiento que va más allá de resultados y clasificaciones.
El listado de deportistas premiados dibujó un mapa completo del talento local: Lucia Arellano en gimnasia rítmica, Alae Darfoufi en tenis, Xavier Marí en ajedrez, Nadia Tur en fútbol, Jaume Muñoz en ciclismo, Nayara Trecarichi en voleibol, Alessia Geffroy en atletismo, Maxim Vier Sajin en balonmano, Iván Aguado en deporte adaptado, Germán Augusto Sánchez en rugby, Guadalupe Odorizzi en fútbol sala, Mateo Delgado en vela, Fidel Griffiths en piragüismo, Natalia Miramontes en tenis de mesa, Andrés Reyes en petanca, Gonzalo Alcoba en taekwondo, Thiara Vallmitjana en tenis playa, Aitor Ramiro en tiro con arco, Ignacio Espigares en triatlón, Aksel David Català en baloncesto, Nerea Oteo en golf, Vicente Sánchez en tiro olímpico, Bassma El-Ahrar Bensbih en judo, Maximilian Stahl en fútbol flag y Daniel López en kickboxing.
Más allá de los premios, la gala sirvió para reforzar un mensaje claro: el deporte debe ser un espacio seguro, educativo y respetuoso. La campaña municipal contra la violencia en el deporte, impulsada este año bajo el lema Guanya en respecte, per un esport sa, tuvo un protagonismo especial. Una iniciativa transversal que busca erradicar cualquier forma de violencia, física o verbal, y fomentar valores de convivencia en clubes, centros educativos e instalaciones deportivas. Un paso más en la construcción de un entorno deportivo sano, donde competir no esté reñido con respetar.
Una noche para celebrar, para mirar atrás con orgullo y, sobre todo, para seguir mirando al futuro. Porque si algo dejó claro el Feim Esport 2025 es que el deporte en Santa Eulària no se detiene. Sigue nadando, pedaleando, corriendo… y creciendo.




















































































