La Peña arrolla y el Formentera golpea con precisión

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El fútbol pitiuso ha afrontado la penúltima jornada del año competitivo en Tercera RFEF con una sonrisa. Dos triunfos que no solo suman puntos, sino que reafirman las intenciones de dos proyectos que, con estilos distintos y ambiciones diferenciadas, quieren dejar huella en esta temporada. La Peña Deportiva, con un vendaval ofensivo en Santa Eulària, y el Formentera, con oficio y eficacia en su visita al Mercadal, firmaron una jornada redonda.

En el Municipal de Santa Eulària, la Peña ofreció una actuación coral de esas que reafirman identidades. Tras la derrota en Son Bibiloni ante el filial del Mallorca, el conjunto dirigido por Raúl Garrido necesitaba una victoria con mensaje. Y lo hizo a lo grande: un 5-1 incontestable al Alcúdia, que sufrió de principio a fin el empuje local. Salinas abrió la lata muy pronto, en el minuto 10, aunque los mallorquines encontraron el empate casi de inmediato, con un tanto de Huerta que sembró la duda durante unos minutos. Pero la Peña no tardó en recuperar el control, y tras el descanso apretó el acelerador sin piedad.

Fraile, Julen, Mubarak y Pedro Jesús —éste último desde el punto de penalti— completaron la goleada, demostrando la profundidad de una plantilla que combina calidad con pegada. La Peña es tercera clasificada con 34 puntos, mirando muy de cerca al Mallorca B (37) y al líder Manacor (39), y con la sensación de que, en casa, sigue siendo un rival temible. El último partido de 2025, en el campo del Son Cladera, será clave para mantener esa estela.

Más contenido fue el triunfo del Formentera, pero no por ello menos valioso. El equipo rojinegro supo imponerse en un terreno siempre complicado como el de Mercadal, donde cada punto se suda. Górriz, con un tanto madrugador en el minuto 13, firmó el único gol del encuentro en una acción que resume la propuesta del conjunto formenterense: contundencia atrás y aprovechar las que se tienen.

Tras la derrota en casa ante el Binissalem, el equipo de la pitiusa menor necesitaba un golpe de autoridad para no descolgarse de la zona media. Y lo consiguió con un ejercicio de solidez defensiva, sabiendo gestionar el marcador y anulando las escasas aproximaciones del rival. Con esta victoria, el Formentera escala a la octava plaza con 18 puntos y encara el último reto del año con un desafío mayúsculo: visitar al líder Manacor, en lo que será una prueba de carácter antes del parón invernal.

Dos victorias, dos formas de entender el juego, pero una misma conclusión: el fútbol pitiuso sigue vivo, competitivo y con hambre de más. El 2026 se asoma con promesas y posibilidades para los representantes de las islas en esta Tercera RFEF que, jornada a jornada, sigue mostrando su dureza y su equilibrio. Peña y Formentera han hablado sobre el campo. Y lo han hecho con contundencia.

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