El regreso del fútbol de Tercera RFEF tras el parón navideño dejó sensaciones encontradas para los equipos pitiusos. Mientras la Peña Deportiva tropezó en casa con un empate que sabe a poco en su lucha por el liderato, el Formentera ofreció una valiosa muestra de resiliencia firmando una remontada con sabor a redención en Cardassar.
En Santa Eulària, el frío del invierno pareció colarse también en el juego de la Peña Deportiva, que no logró encender la chispa necesaria para doblegar a un Santanyí ordenado y eficaz (1-1). El gol inicial de Nebot en el minuto 24 heló el ambiente en el Municipal, y aunque Ander logró restablecer la igualdad desde el punto de penalti poco después del descanso, el conjunto de Raúl Garrido no encontró la fluidez ofensiva ni la contundencia en los metros finales para consumar la remontada.
El empate deja a la Peña anclada en la tercera plaza con 35 puntos, pero con un sabor amargo: el líder, el Manacor, se escapa a 8 unidades y la presión por no perder el tren del ascenso crece. El margen de error comienza a reducirse, y más aún en un campeonato corto como la Tercera RFEF, donde cada tropiezo puede pesar como una losa en la recta final.
En cambio, en Formentera se respira un aire distinto 8 (1-2). El equipo de Maikel Romero abrió el año con una victoria balsámica en el feudo del Cardassar, una de esas que valen más que tres puntos por la inyección de moral que suponen. Pese a comenzar por detrás tras el tanto de Blanco en el 54, los rojinegros reaccionaron con una determinación inmediata: apenas segundos después, David Sanz firmaba el empate en una acción que cambió el tono del partido. Ya en el tramo decisivo, Górriz culminó la remontada con un gol de los que impulsan dinámicas.
Con este triunfo, el Formentera se instala en la décima posición con 21 puntos y da un paso importante para tomar oxígeno en la zona media. El próximo reto será en casa ante el Llosetense, una buena oportunidad para confirmar la reacción y empezar a mirar hacia arriba.
El nuevo año arranca, pues, con luces y sombras para los equipos pitiusos. Mientras la Peña debe reencontrarse con su mejor versión si quiere mantener el pulso por el liderato, el Formentera ha demostrado que está dispuesto a pelear cada punto con garra. Queda mucho camino por recorrer, pero la intensidad con la que se inicie 2026 puede marcar la diferencia cuando llegue la hora de los balances.





















































































