El Pabellón Siroko Sa Pedrera presentará este sábado una imagen pocas veces vista en el deporte ibicenco. Más de 2.000 personas llenarán la instalación para empujar al Class Bàsquet Sant Antoni en el partido más importante de la temporada frente al Insolac Caja 87, en el que los de Josep Maria Berrocal buscarán una remontada histórica para lograr el ascenso a Primera FEB.
El ambiente promete ser espectacular desde mucho antes del salto inicial. El club lleva toda la semana movilizando a la afición para convertir Sa Pedrera en una auténtica olla a presión y generar un escenario capaz de llevar en volandas al equipo durante los 40 minutos.
Las entradas disponibles se agotaron rápidamente y desde la entidad ya se trabaja para que el pabellón registre el mayor ambiente que se recuerda desde la ampliación de la instalación. Incluso se habilitarán sillas a pie de pista para aumentar todavía más la capacidad.
El reto deportivo no es sencillo. El Class necesita levantar los 19 puntos de diferencia con los que regresó de Sevilla tras el 91-72 de la ida. Pero en Sant Antoni nadie quiere hablar todavía de imposibles.
El club espera que el factor cancha vuelva a ser decisivo, como ya ocurrió en otras eliminatorias importantes de los últimos años. La afición del Class ha acompañado al equipo durante toda la temporada y este sábado volverá a asumir un papel fundamental en una noche que puede quedar para la historia del baloncesto pitiuso.
Desde la entidad también se ha pedido a los seguidores que acudan con antelación al pabellón para generar ambiente desde antes del calentamiento y hacer notar la presión desde el primer minuto.
Sa Pedrera volverá a rugir. Y esta vez, más que nunca, el Class necesitará sentir a toda la isla detrás.


















































































