La SD Portmany ha decidido mirar al futuro apostando por dos personas de la casa. El club de Sant Antoni ha anunciado la incorporación de Raúl Garrido y Alberto González como nueva dirección deportiva de la entidad, una decisión que pretende dar continuidad al trabajo realizado durante las últimas temporadas y reforzar un proyecto que aspira a recuperar protagonismo tanto en el primer equipo como en el fútbol base.
La elección no es casual. Ambos han estado estrechamente vinculados al crecimiento deportivo del Portmany en los últimos años, especialmente en la estructura formativa del club. Ahora dan un paso adelante y asumirán una responsabilidad mayor en un momento importante para una entidad que afronta una nueva etapa con el objetivo de consolidar su modelo deportivo.
El reto principal será devolver al primer equipo a Tercera RFEF después de una temporada complicada, aunque la hoja de ruta va mucho más allá del resultado inmediato. La intención pasa por fortalecer la cantera, mejorar la coordinación entre categorías y seguir construyendo una estructura sólida que permita al club crecer de forma sostenible.
Raúl Garrido llega a esta nueva función después de dos temporadas trabajando en el fútbol base portmanyí. Su experiencia en los banquillos y su amplio conocimiento del fútbol balear son algunos de los argumentos que han llevado al club a confiar en él para liderar esta nueva etapa.
A su lado estará Alberto González, una figura muy vinculada al día a día de la entidad y conocedor de la realidad interna del Portmany. Su cercanía con jugadores, familias y entrenadores ha sido uno de los aspectos más valorados por la directiva a la hora de diseñar la nueva estructura deportiva.
La apuesta del club busca combinar experiencia, conocimiento del entorno y sentimiento de pertenencia. Una mezcla que desde la entidad consideran fundamental para afrontar los próximos desafíos y seguir desarrollando un proyecto competitivo.
El Portmany encara así un verano de planificación en el que habrá que tomar decisiones importantes de cara a la próxima temporada. La confección de las plantillas, la coordinación del fútbol base y la reconstrucción deportiva del primer equipo serán algunos de los primeros asuntos que tendrán sobre la mesa los nuevos responsables.
La entidad sanantoniense, uno de los clubes históricos del fútbol pitiuso, confía en que esta nueva dirección deportiva sirva para reforzar su identidad y sentar las bases de un proyecto capaz de volver a situar al Portmany en el lugar que considera que le corresponde dentro del fútbol balear.



















































































