1-2. El Ibiza supera el examen de El Rubial y confirma que va en serio

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El once inicial del UD Ibiza posa con su segunda equipación antes del partido contra el Águilas en El Rubial.
El once inicial del UD Ibiza posa con su segunda equipación antes del partido contra el Águilas en El Rubial.

El equipo de Raúl Llona se impone al Águilas (1-2) en un partido de enorme exigencia, con goles de Manu Justo y Javi Eslava. Los celestes suman siete de los últimos nueve puntos, encadenan dos victorias a domicilio y empiezan a encontrar la regularidad que les había faltado en el arranque del campeonato.

El Ibiza empieza a encontrar respuestas para partidos muy diferentes. Después de ganar al Villarreal B y de dejar una buena imagen ante el Real Madrid Castilla, el equipo de Raúl Llona tenía que demostrar en El Rubial que su mejoría no dependía del tipo de rival ni del escenario. Y lo hizo con una actuación seria, capacidad para manejar los distintos momentos del encuentro y dos goles de sus delanteros, Manu Justo y Javi Eslava, que resolvieron una visita complicada al Águilas (1-2). Los celestes regresan de tierras murcianas con tres puntos que refuerzan su crecimiento y les permiten alcanzar los 13 después de ocho jornadas.

El resultado tiene valor por el adversario y por las circunstancias. El Águilas había conseguido cinco de sus seis puntos en casa, donde únicamente el Hércules había logrado ganar, y llegaba con la necesidad de hacerse fuerte ante su afición. El Ibiza sabía que le esperaba un encuentro de mucho contacto, con disputas aéreas, segundas jugadas y un rival dispuesto a aprovechar cualquier pérdida para atacar con rapidez. Un contexto distinto al de los dos filiales a los que acababa de enfrentarse y que exigía otras soluciones.

Llona mantuvo prácticamente el mismo equipo que había empatado frente al Castilla. La única modificación en el once fue la entrada de Almenara por Pablo Bustos, ausente por molestias musculares. La continuidad de la alineación permitió al Ibiza sostener su propuesta desde el comienzo, buscando el balón y tratando de instalarse en campo contrario, aunque sin encontrar siempre la profundidad necesaria para generar peligro.

El conjunto celeste tuvo fases de control durante la primera mitad, pero el Águilas también dejó claro que podía hacer daño sin necesidad de elaborar demasiado sus ataques. Pedro Ortiz dispuso de una oportunidad que obligó a intervenir a Salcedo, mientras que los locales estuvieron cerca de adelantarse en un centro de Javi Castedo que acabó golpeando el larguero. Andrés Prieto también tuvo que responder ante Gonzalo Serrano. El empate al descanso reflejaba un encuentro competido, con alternativas y pocas concesiones.

Manu Justo encuentra el gol que llevaba buscando

La segunda parte comenzó con los minutos más incómodos para el Ibiza. El Águilas aumentó la intensidad, consiguió acercarse con frecuencia al área visitante y obligó a los de Llona a defender con concentración. Andrés Prieto volvió a intervenir cuando fue necesario y Erik Ruiz resultó decisivo para impedir una ocasión muy peligrosa cerca de la portería.

El equipo supo mantenerse firme durante ese tramo y, poco a poco, fue recuperando presencia con balón. No necesitó desordenarse para buscar la victoria ni renunciar a la idea que había trabajado durante la semana. Esa capacidad para interpretar el encuentro terminó teniendo recompensa.

Manu Justo apareció en una acción a balón parado para adelantar al Ibiza. Tras un saque de esquina jugado en corto, el balón quedó en las inmediaciones de la frontal y el delantero lo acomodó con el pecho antes de conectar un disparo de derecha que superó a Salcedo.

El gol suponía mucho más que el 0-1. Manu había dispuesto de ocasiones importantes ante el Villarreal B y el Castilla sin conseguir transformarlas, una circunstancia que empezaba a pesar en el balance ofensivo del equipo. En El Rubial encontró el acierto que le había faltado y respondió con un tanto decisivo.

Llona valoró especialmente que su delantero volviera a marcar después de esas oportunidades desaprovechadas. El entrenador recordó que el fútbol también depende de momentos de inspiración y eficacia, y celebró que uno de sus principales referentes ofensivos pudiera aportar en un encuentro de tanta exigencia.

Eslava completa una tarde de delanteros

El Ibiza encontró el segundo gol cuando el Águilas intentaba recuperar terreno. Llona había recurrido al banquillo para refrescar al equipo y una de esas incorporaciones, Javi Eslava, terminó siendo protagonista.

En el minuto 88, Astals encontró al delantero con un pase que le permitió entrar en el área. Eslava tuvo la pausa necesaria para superar a su defensor y resolver la jugada con una definición que estableció el 0-2.

Que marcaran Manu Justo y Javi Eslava fue una de las mejores noticias del encuentro. Ambos están llamados a aportar goles durante la temporada y los dos encontraron su momento en una tarde en la que el Ibiza necesitaba eficacia para sacar adelante el partido.

«Son dos jugadores importantes para nosotros, cada uno ha tenido su momento y hoy lo han aprovechado», destacó Llona al término del encuentro.

El Águilas consiguió reducir distancias en la última acción, con un remate de Antonio Sánchez después de una falta lateral servida por Raigal. El 1-2 dejó una pequeña advertencia sobre la necesidad de mantener la concentración hasta el final, un detalle que tampoco pasó inadvertido para el entrenador, pero no alteró el desenlace.

El partido que Llona necesitaba para confirmar su idea

El técnico riojano había insistido durante la semana en que el Ibiza debía adaptarse al rival sin renunciar a su identidad. Frente al Águilas encontró precisamente ese escenario: un adversario más directo, agresivo en las disputas y con recursos para hacer daño mediante centros laterales y acciones a balón parado.

Por eso concedió una importancia especial al triunfo. Llona definió el encuentro como un «partido termómetro» después de las buenas actuaciones ante Villarreal B y Castilla. Quería comprobar si el equipo podía mantener sus comportamientos en condiciones distintas y terminó satisfecho con la respuesta.

«Este tercer partido yo creo que afianza mucho la confianza del equipo en lo que estamos haciendo, en este modelo», aseguró después del encuentro.

El entrenador volvió a reivindicar su apuesta por un fútbol asociativo, con protagonismo del balón y voluntad de llevar la iniciativa. También reconoció que el Águilas había generado dificultades, especialmente durante los primeros minutos del segundo tiempo, cuando las intervenciones de Andrés Prieto resultaron importantes para sostener al equipo.

La diferencia respecto a las primeras jornadas está en que el Ibiza empieza a ofrecer una mayor continuidad. Antes alternaba fases de buen juego con desconexiones que terminaban condicionando los resultados. Ahora acumula tres encuentros en los que ha conseguido competir con solvencia, cada uno con dificultades diferentes.

Llona también recordó que la plantilla terminó de confeccionarse prácticamente al cierre del mercado y que el equipo necesitaba un periodo de adaptación. Sin utilizarlo como justificación de los resultados anteriores, considera que ese proceso empieza a dar sus frutos.

«Creo que ahora ya realmente el equipo está dando el nivel que se espera de nosotros», afirmó.

Siete puntos de nueve y dos victorias seguidas fuera de casa

El Ibiza alcanza los 13 puntos con un balance de cuatro victorias, un empate y tres derrotas. Ha sumado siete de los últimos nueve y, después de perder sus dos primeras salidas, ha conseguido ganar consecutivamente en los campos del Villarreal B y del Águilas.

La evolución no se explica únicamente por los resultados. El equipo ha mejorado su capacidad para mantener una propuesta reconocible, empieza a gestionar mejor los distintos momentos de los partidos y ha encontrado respuestas individuales que pueden marcar diferencias. En El Rubial fueron sus delanteros quienes resolvieron el encuentro, respaldados por un trabajo colectivo que permitió superar los momentos de mayor presión local.

Quedan aspectos por corregir, especialmente en la eficacia defensiva de determinadas acciones y en la continuidad del juego durante los tramos de mayor exigencia. Pero el Ibiza llega a la novena jornada en una situación bastante más favorable que hace apenas tres semanas.

El próximo compromiso, ante el Alcorcón, ofrecerá otra oportunidad para medir esa progresión. Llona quiere que su equipo se mantenga cerca de los puestos altos y entiende que todavía existe margen de crecimiento. De momento, el Ibiza ya ha conseguido algo que necesitaba con urgencia: transformar su mejoría en una secuencia de resultados que empieza a darle estabilidad.

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