Los cuatro equipos pitiusos han comenzado este fin de semana su camino en Tercera RFEF. La SD Ibiza y el Sant Jordi estrenaron el casillero con victoria, el Formentera regresó de Menorca con un punto y el Inter Ibiza sufrió la cara más dura de la jornada con un 5-0 en Alcúdia. Balance final: siete puntos de doce posibles y cuatro historias muy diferentes para empezar.
La primera jornada sirve para sumar puntos. Para sacar conclusiones todavía es pronto.
Pero sí deja fotografías.
Y la que ha dejado este fin de semana el Grupo XI tiene bastante acento pitiuso. Los cuatro equipos de Ibiza y Formentera han arrancado simultáneamente la temporada en Tercera RFEF y lo han hecho desde realidades muy diferentes: uno acaba de descender, dos llegan impulsados por sus respectivos ascensos y otro lleva años instalado en una categoría que conoce perfectamente.
Después de los primeros 90 minutos, el balance es de dos victorias, un empate y una derrota.
Siete puntos de doce.
La SD Ibiza y el Sant Jordi ganaron en casa, aunque de maneras completamente diferentes. El Formentera abrió la temporada puntuando en Menorca y el Inter Ibiza recibió el primer golpe serio del curso con una goleada en Alcúdia.
Es solo la jornada uno.
Pero ya ha dejado cosas que contar.
La SD Ibiza empieza haciendo lo que se le exigirá: ganar
Para la SD Ibiza, Tercera no es territorio desconocido. Lo diferente esta temporada es la obligación con la que vuelve.
Después del descenso desde Segunda RFEF, el equipo ibicenco inicia una etapa en la que inevitablemente será observado como uno de los conjuntos llamados a mirar hacia arriba. Y su primera respuesta fue una victoria.
2-1 ante el Platges de Calvià en Sant Rafel.
El primer gol de la temporada llegó prácticamente cuando la primera parte estaba terminando. Luca Martín marcó en el minuto 44 y permitió a los ibicencos marcharse al descanso con ventaja.
En la segunda mitad apareció Fernando Carrasco, que hizo el 2-0 en el minuto 70. El encuentro parecía encarrilado, pero Adrián Garrido redujo distancias diez minutos después y obligó a la SD Ibiza a proteger su primera victoria hasta el final.
No fue una goleada ni una declaración de superioridad.
Tampoco hacía falta en septiembre.
La primera misión de un equipo que pretende estar arriba es bastante menos sofisticada: empezar sumando de tres.
Eso ya está hecho.
Carella devuelve en el 95 una alegría pendiente al Sant Jordi
Si hubo un desenlace difícil de mejorar entre los cuatro representantes pitiusos, ocurrió en el Kiko Serra.
El Sant Jordi regresaba a Tercera RFEF y enfrente estaba precisamente el Migjorn, un rival con un significado especial.
Hace unos meses, ambos se habían enfrentado en el camino hacia el ascenso. El conjunto menorquín ganó en Ibiza y consiguió subir por la vía directa, mientras que el Sant Jordi tuvo que continuar peleando para terminar alcanzando también la categoría nacional.
Este domingo volvieron a encontrarse.
Y durante casi todo el encuentro parecía que nadie iba a marcar.
El partido, además, tuvo una particularidad importante: se disputó a puerta cerrada por una sanción que arrastraba el Sant Jordi de la pasada temporada. El calor acompañó un duelo igualado que entró en el añadido todavía con 0-0.
Entonces apareció Agustín Carella.
Había entrado desde el banquillo en el minuto 71.
En el 95 encontró el gol.
Y no uno cualquiera: Carella colocó el balón en la escuadra cuando el empate parecía definitivo y convirtió el regreso del Sant Jordi a Tercera en una victoria por 1-0.
Para un recién ascendido, empezar ganando siempre tiene valor.
Hacerlo en el último suspiro ante el equipo que unos meses antes te había obligado a buscar el ascenso por el camino largo añade algo más.
El Sant Jordi ya tiene sus primeros tres puntos.
El Formentera tardó un minuto en marcar y 77 en perder la ventaja
La temporada pitiusa había comenzado un día antes y bastante lejos de casa.
El Formentera viajó hasta Menorca para enfrentarse al Mercadal en Sant Martí y necesitó poquísimo tiempo para estrenar su cuenta goleadora.
Fernando Nahuel marcó el 0-1 en el primer minuto.
Un comienzo difícil de mejorar.
Lo complicado fue conservarlo.
El equipo formenterense consiguió mantener la ventaja durante buena parte del encuentro, hasta que en el minuto 78 llegó el empate. Las fuentes del partido registran la acción como gol en propia puerta de Mario Rafael Pineda, estableciendo el definitivo 1-1.
El encuentro terminó además con tensión y una expulsión para cada equipo en el tramo final.
Para el Formentera, el primer desplazamiento del campeonato se salda con un punto.
Puede saber a menos después de haber estado por delante durante prácticamente todo el partido, pero comenzar puntuando fuera de casa en una categoría tan larga y equilibrada nunca es un mal punto de partida.
Sobre todo porque el Formentera conoce bien este campeonato.
No llega para descubrir Tercera.
Llega para intentar volver a ser importante dentro de ella.
El Inter se lleva el primer aviso serio
La cuarta historia fue completamente diferente.
El Inter Ibiza cayó 5-0 ante el Alcúdia y terminó protagonizando el resultado más duro de los cuatro representantes pitiusos.
El partido empezó a torcerse pronto.
Sergio Sarmiento hizo el 1-0 en el minuto 12 y Nilson Samudio amplió la diferencia en el 37. El Inter ya perdía 2-0 antes del descanso y su banquillo reaccionó incluso antes de llegar al intermedio, introduciendo dos cambios en el minuto 44 y otro nada más comenzar la segunda parte.
No funcionó.
Adrià Aguilera marcó el tercero en el 67 y, cuando el encuentro ya estaba decidido, el Alcúdia todavía encontró otros dos goles: Pau Botello hizo el 4-0 en el 84 y Miquel Ripoll cerró el marcador dos minutos después.
Cinco goles encajados y ninguno marcado.
Es el tipo de resultado que pesa especialmente cuando llega en la primera jornada, pero que tampoco conviene convertir en una sentencia.
El Inter conoce Tercera. De hecho, ya compitió en el Grupo XI la pasada temporada. Lo que recibe ahora es un aviso inmediato de lo poco que concede un campeonato en el que los errores pueden acumularse muy rápido.
La siguiente jornada tendrá la primera oportunidad para responder.
Y será en Ibiza, ante el Mercadal.
Siete de doce y una clasificación que todavía no significa nada
La aritmética pitiusa del primer fin de semana es sencilla.
SD Ibiza: 3 puntos. Sant Jordi: 3. Formentera: 1. Inter Ibiza: 0.
Siete de los doce puntos que estaban en juego.
Los resultados completos del Grupo XI dejaron también victorias del Constància sobre el Arenal (3-0), Llosetense frente al Sineu (2-0), Manacor ante el Binissalem (2-1) y Porreres contra el Andratx (2-0), además del empate sin goles entre Cardassar y Santanyí.
No merece la pena sacar conclusiones clasificatorias después de una jornada.
Sí observar desde dónde empieza cada uno.
La SD Ibiza arranca ganando en una temporada en la que la exigencia será estar arriba.
El Sant Jordi consigue tres puntos que tienen un valor añadido por su condición de recién ascendido y por la manera en que llegaron.
El Formentera demuestra que sigue siendo un equipo capaz de competir lejos de la isla.
Y el Inter se marcha de Alcúdia con bastante trabajo por delante después del 5-0.
Cuatro equipos.
Cuatro puntos de partida muy distintos.
Y una circunstancia que convierte esta temporada en especialmente atractiva para el fútbol de las islas: cada fin de semana habrá cuatro historias pitiusas que seguir dentro del mismo grupo de Tercera RFEF.
La segunda jornada empezará a decir algo más.
El Formentera recibirá al Porreres, el Inter intentará reaccionar en casa frente al Mercadal, el Sant Jordi viajará al campo del Sineu y la SD Ibiza visitará precisamente al Migjorn que acaba de salir derrotado del Kiko Serra.
La primera fotografía ya está hecha.
Dos sonríen, uno suma y otro tiene que levantarse.
La Tercera más pitiusa ya está en marcha.








































