Inés Juan, durante un partido de Liga con el Espanyol
Inés Juan, durante un partido de Liga con el Espanyol

diariodeibiza.es Inés Juan Altamira es defensa central del RCD Espanyol, equipo de la Primera División femenina de fútbol. Esta ibicenca de 21 años decidió dar el salto a la Península porque en la isla no hay equipos femeninos de categoría nacional. En Barcelona, además de jugar y entrenar con el conjunto perico, estudia INEF.

Inés Juan está encantada en el club blanquiazul y le gustaría que en Ibiza hubiera más chicas que jugasen al fútbol, un deporte que, como la gran mayoría de jugadoras, considera que sigue siendo machista. Sin embargo, es optimista porque cree que eso va camino de cambiar.

—¿Cuándo empezó al jugar a fútbol y dónde?
—Empecé en el Atlético Jesús con 8 años, en categoría alevín, con chicos, hasta que lo dejé tras acabar en infantil, cuando ya te separan por sexos. Entonces lo dejé un año porque no había equipo femenino. Sí lo había de fútbol sala, pero yo quería jugar en campo grande. Después me llamaron del Jesús porque querían hacer un equipo de fútbol 11. Lo crearon y jugué allí tres años. En principio era categoría autonómica, subimos a nacional pero volvimos a descender. Coincidió que acabé segundo de Bachillerato y como quería estudiar carrera en Barcelona, me vine.

—¿Cómo llega al Levante Las Planas?
—Mi entrenador habló con gente del Levante y del Sant Gabriel. Vine en verano para que me vieran jugar.

Hice una prueba con el Sant Gabriel con la mala suerte que me hice un esguince. Como estaba lesionada, me volví a Ibiza. Entonces me llamaron del Levante Las Planas y me dijeron que me querían igualmente. Fui, hice la pretemporada y me dijeron que me fichaban.

—Y a principios de esta temporada le ficha el Espanyol. ¿Cómo fue su llegada al equipo blanquiazul?
—Yo estaba haciendo la pretemporada con el Levante pero tenía otras miras. Todo el mundo aspira a jugar en un club más grande. El equipo descendió y fue el momento adecuado para dar el salto.

—¿Cuáles son sus objetivos deportivos, hasta dónde cree que puede llegar?
—Obviamente, me gustaría seguir creciendo obviamente, pero ahora mismo no me planteo nada. Prefiero centrarme en la temporada, ir paso a paso y luego, ya se verá. Mi idea es seguir jugando al fútbol mucho tiempo.

—¿Su familia le ha ayudado como futbolista?
—Desde pequeña, que decidí jugar, siempre me han apoyado. Siempre que pueden vienen a verme. Lo viven más que yo casi. Fueron ellos los que me animaron a que empezara.

—¿Piensa seguir en Barcelona jugando?
—De momento, sí. Hasta que acabe la carrera, seguro. Ahora estoy en una etapa en la que me toca estar fuera de la isla y en Barcelona estoy muy a gusto.

—Dijo Vero Boquete no hace mucho que el fútbol sigue siendo un deporte machista…
—Sí, sin duda, pero ha evolucionado mucho si lo comparamos con años atrás. Cada vez está creciendo más, pero todavía hay mucha diferencia con el masculino. Con los años cambiará. A medida que pasa el tiempo cambia la mentalidad.

—¿La participación de España en el Mundial de Canadá puede abrir puertas en este sentido?
—Estoy segura que sí. Es un paso muy importante. Lo verá mucha gente, tendrá mucha repercusión, pero aún quedan bastantes años para que se pueda acercar al fútbol masculino.

—¿Si se creara un equipo femenino de fútbol femenino potente en Ibiza se iría a jugar allí?
—Ahora mismo, no. Cuando me fui yo necesitaba irme. Llega un momento en que has de tomar decisiones porque allí todo está limitado. Cuando acabe la carrera y tenga una vida estable viviré en las Pitiüses, pero para eso me quedan muchos años.

—¿Hay más chicas ibicencas que jueguen a fútbol fuera de la isla?
—En el Sant Gabriel hay una chica, Elena, que es de Formentera. Jugaba conmigo en el Jesús. Ahora juego contra ella, pero nos llevamos muy bien. Como ella es de Formentera siempre que venía a Vila se quedaba en mi casa. Tengo muy buena relación con ella.

—¿Cuál es su objetivo personal en el fútbol?
—Me gustaría llegar a jugar con la selección española, pero está muy difícil. Es lo máximo a lo que puedes llegar, pero ahora mismo está complicado, casi imposible. Pienso que hay otras jugadoras que tendrían que estar, pero no están.

—Cuando va a la isla, ¿también juega a fútbol?
—No, estoy en casa, con mi familia y amigos. Me apetece desconectar un poco de fútbol y estar con los míos, que los veo pocas veces al año.

—¿Le gustaría promocionar la isla en Barcelona?
—Si me lo propusieran, seguro que sí. Es una isla que me encanta. Es tranquila porque tiene dos caras. Siempre que digo que voy a Ibiza me dicen que iré de fiesta y no es así, pero eso es lo que sale en la tele. Siempre dan el reportaje típico de las discotecas, de la juerga. De la otra Ibiza no sale nada. Me gustaría que la prpromocionaran más.

—¿Haría un campus de fútbol femenino en la isla?
— Sin duda, me gustaría, pero no hay muchas chicas que jueguen. Si se pudiera llevar hacia adelante, yo lo haría encantada.

Inés Juan: “Me gustaría hacer un campus de fútbol femenino en Ibiza”

Inés Juan, durante un partido de Liga con el Espanyol
Inés Juan, durante un partido de Liga con el Espanyol
diariodeibiza.es Inés Juan Altamira es defensa central del RCD Espanyol, equipo de la Primera División femenina de fútbol. Esta ibicenca de 21 años decidió dar el salto a la Península porque en la isla no hay equipos femeninos de categoría nacional. En Barcelona, además de jugar y entrenar con el conjunto perico, estudia INEF. Inés Juan está encantada en el club blanquiazul y le gustaría que en Ibiza hubiera más chicas que jugasen al fútbol, un deporte que, como la gran mayoría de jugadoras, considera que sigue siendo machista. Sin embargo, es optimista porque cree que eso va camino de cambiar. —¿Cuándo empezó al jugar a fútbol y dónde? —Empecé en el Atlético Jesús con 8 años, en categoría alevín, con chicos, hasta que lo dejé tras acabar en infantil, cuando ya te separan por sexos. Entonces lo dejé un año porque no había equipo femenino. Sí lo había de fútbol sala, pero yo quería jugar en campo grande. Después me llamaron del Jesús porque querían hacer un equipo de fútbol 11. Lo crearon y jugué allí tres años. En principio era categoría autonómica, subimos a nacional pero volvimos a descender. Coincidió que acabé segundo de Bachillerato y como quería estudiar carrera en Barcelona, me vine. —¿Cómo llega al Levante Las Planas? —Mi entrenador habló con gente del Levante y del Sant Gabriel. Vine en verano para que me vieran jugar. Hice una prueba con el Sant Gabriel con la mala suerte que me hice un esguince. Como estaba lesionada, me volví a Ibiza. Entonces me llamaron del Levante Las Planas y me dijeron que me querían igualmente. Fui, hice la pretemporada y me dijeron que me fichaban. —Y a principios de esta temporada le ficha el Espanyol. ¿Cómo fue su llegada al equipo blanquiazul? —Yo estaba haciendo la pretemporada con el Levante pero tenía otras miras. Todo el mundo aspira a jugar en un club más grande. El equipo descendió y fue el momento adecuado para dar el salto. —¿Cuáles son sus objetivos deportivos, hasta dónde cree que puede llegar? —Obviamente, me gustaría seguir creciendo obviamente, pero ahora mismo no me planteo nada. Prefiero centrarme en la temporada, ir paso a paso y luego, ya se verá. Mi idea es seguir jugando al fútbol mucho tiempo. —¿Su familia le ha ayudado como futbolista? —Desde pequeña, que decidí jugar, siempre me han apoyado. Siempre que pueden vienen a verme. Lo viven más que yo casi. Fueron ellos los que me animaron a que empezara. —¿Piensa seguir en Barcelona jugando? —De momento, sí. Hasta que acabe la carrera, seguro. Ahora estoy en una etapa en la que me toca estar fuera de la isla y en Barcelona estoy muy a gusto. —Dijo Vero Boquete no hace mucho que el fútbol sigue siendo un deporte machista… —Sí, sin duda, pero ha evolucionado mucho si lo comparamos con años atrás. Cada vez está creciendo más, pero todavía hay mucha diferencia con el masculino. Con los años cambiará. A medida que pasa el tiempo cambia la mentalidad. —¿La participación de España en el Mundial de Canadá puede abrir puertas en este sentido? —Estoy segura que sí. Es un paso muy importante. Lo verá mucha gente, tendrá mucha repercusión, pero aún quedan bastantes años para que se pueda acercar al fútbol masculino. —¿Si se creara un equipo femenino de fútbol femenino potente en Ibiza se iría a jugar allí? —Ahora mismo, no. Cuando me fui yo necesitaba irme. Llega un momento en que has de tomar decisiones porque allí todo está limitado. Cuando acabe la carrera y tenga una vida estable viviré en las Pitiüses, pero para eso me quedan muchos años. —¿Hay más chicas ibicencas que jueguen a fútbol fuera de la isla? —En el Sant Gabriel hay una chica, Elena, que es de Formentera. Jugaba conmigo en el Jesús. Ahora juego contra ella, pero nos llevamos muy bien. Como ella es de Formentera siempre que venía a Vila se quedaba en mi casa. Tengo muy buena relación con ella. —¿Cuál es su objetivo personal en el fútbol? —Me gustaría llegar a jugar con la selección española, pero está muy difícil. Es lo máximo a lo que puedes llegar, pero ahora mismo está complicado, casi imposible. Pienso que hay otras jugadoras que tendrían que estar, pero no están. —Cuando va a la isla, ¿también juega a fútbol? —No, estoy en casa, con mi familia y amigos. Me apetece desconectar un poco de fútbol y estar con los míos, que los veo pocas veces al año. —¿Le gustaría promocionar la isla en Barcelona? —Si me lo propusieran, seguro que sí. Es una isla que me encanta. Es tranquila porque tiene dos caras. Siempre que digo que voy a Ibiza me dicen que iré de fiesta y no es así, pero eso es lo que sale en la tele. Siempre dan el reportaje típico de las discotecas, de la juerga. De la otra Ibiza no sale nada. Me gustaría que la prpromocionaran más. —¿Haría un campus de fútbol femenino en la isla? — Sin duda, me gustaría, pero no hay muchas chicas que jueguen. Si se pudiera llevar hacia adelante, yo lo haría encantada.

No hay comentarios

Dejar respuesta