El delantero rojiblanco clavó la pasada jornada un hat-trick.
El delantero rojiblanco clavó la pasada jornada un hat-trick.

David Alba No es fácil marcar tres goles en un partido y si, además, sirve para que tu equipo logre la primera victoria en la competición tiene mérito añadido. Víctor Sánchez, uno de los grandes responsables del ascenso del Jesús la temporada pasada, rubricó este logro. El delantero de 16 años y debutante en Liga Nacional fue una auténtica pesadilla para el Son Oliva. No es de extrañar, tampoco, que el que fuera señalado como mejor jugador de la competición juvenil doméstica de Ibiza y Formentera acabara por explotar tarde o temprano. La campaña anterior anotó 23 goles (se quedó a uno del pichichi) y en el actual curso liguero, tras el hat trick de ayer, porta cinco goles en ocho encuentros disputados.

“En Liga Nacional los contrincantes te exigen mucho más y no llegas a portería con tanta facilidad -dice Sánchez al comparar las dos competiciones-. Pero siempre hay que estar ahí para meter el gol”. En este sentido, destaca que en el partido contra los mallorquines de este pasado sábado se encontró “cómodo” y que lo importante fue no darles opciones a empatar. “Nos fuimos al descanso con tres goles de diferencia (3-0)”, recuerda el delantero que destaca, además, que no se vinieron abajo cuando el Son Oliva se acercó en el marcador (4-2). Él mismo se encargó de acabar con los sueños palmesanos anotando el 5-2 y el 6-2. “La pelota, por desgracia, no me la pude llevar a casa…¡aunque la pedí!”, lamenta.

Sánchez cree que si juegan todos los partidos con la intensidad exhibida ante el Son Oliva tendrán “bastante ganado” para lograr la permanencia. “No tenemos mal equipo y estamos unidos dentro y fuera del terreno de juego”, asegura. De esta forma, señala que van “por el buen camino para poder permanecer en la categoría”. “Hay que ponerle un par”, sonríe el goleador.

Víctor Sánchez: “Hay que ponerle un par”

El delantero rojiblanco clavó la pasada jornada un hat-trick.
El delantero rojiblanco clavó la pasada jornada un hat-trick.
David Alba No es fácil marcar tres goles en un partido y si, además, sirve para que tu equipo logre la primera victoria en la competición tiene mérito añadido. Víctor Sánchez, uno de los grandes responsables del ascenso del Jesús la temporada pasada, rubricó este logro. El delantero de 16 años y debutante en Liga Nacional fue una auténtica pesadilla para el Son Oliva. No es de extrañar, tampoco, que el que fuera señalado como mejor jugador de la competición juvenil doméstica de Ibiza y Formentera acabara por explotar tarde o temprano. La campaña anterior anotó 23 goles (se quedó a uno del pichichi) y en el actual curso liguero, tras el hat trick de ayer, porta cinco goles en ocho encuentros disputados."En Liga Nacional los contrincantes te exigen mucho más y no llegas a portería con tanta facilidad -dice Sánchez al comparar las dos competiciones-. Pero siempre hay que estar ahí para meter el gol". En este sentido, destaca que en el partido contra los mallorquines de este pasado sábado se encontró "cómodo" y que lo importante fue no darles opciones a empatar. "Nos fuimos al descanso con tres goles de diferencia (3-0)", recuerda el delantero que destaca, además, que no se vinieron abajo cuando el Son Oliva se acercó en el marcador (4-2). Él mismo se encargó de acabar con los sueños palmesanos anotando el 5-2 y el 6-2. "La pelota, por desgracia, no me la pude llevar a casa...¡aunque la pedí!", lamenta.Sánchez cree que si juegan todos los partidos con la intensidad exhibida ante el Son Oliva tendrán "bastante ganado" para lograr la permanencia. "No tenemos mal equipo y estamos unidos dentro y fuera del terreno de juego", asegura. De esta forma, señala que van "por el buen camino para poder permanecer en la categoría". "Hay que ponerle un par", sonríe el goleador.

No hay comentarios

Dejar respuesta