El playoff espera a la Peña y el arrastre condena al Portmany

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La Tercera RFEF echó el cierre para los equipos pitiusos dejando una sensación mezclada entre orgullo, oportunidades escapadas y una última bala llamada Peña Deportiva. Porque mientras el resto baja el telón y empieza a pensar ya en vacaciones y planificación, el conjunto de Santa Eulària sigue con el mono de trabajo puesto. El playoff le espera.

Y llega enchufado.

El equipo de Ramiro González cerró la fase regular con una victoria seria, solvente y sin sobresaltos frente al Collerense (2-0), en un partido que resolvió prácticamente de un plumazo tras el descanso. Dos golpes consecutivos de Rosa y Nico bastaron para desmontar a un rival que nunca encontró la manera de discutirle el partido a un equipo que da la sensación de haber activado el modo playoff justo a tiempo.

En Santa Eulària hay ilusión. Mucha. Porque el equipo ha encontrado estabilidad competitiva en el tramo decisivo y porque el vestuario cree de verdad en la posibilidad de volver a Segunda RFEF. Ahora toca cambiar el chip: se acabó el margen de error. Empieza el todo o nada.

Mientras la Peña acelera, otros bajan persiana.

El Inter Ibiza puso punto final a una temporada que, pese a terminar con derrota frente al Constància (3-0), deja muchísimo mérito detrás. El equipo gualdiazul regresaba este año a la categoría y ha competido como un veterano durante gran parte del campeonato. De hecho, llegó a mirar de frente al playoff hasta hace apenas dos jornadas. El sueño acabó apagándose al final, sí, pero el curso del conjunto de Can Cantó ha sido de sobresaliente.

También se despide con sensaciones positivas el Formentera. El empate ante el Llosetense (2-2) volvió a reflejar dos caras muy distintas del equipo rojinegro esta temporada. La de un grupo irregular durante demasiados meses… y la de un bloque peligrosísimo desde principios de año. Porque los números del tramo final son de equipo grande. El Formentera reaccionó tarde, pero reaccionó con fuerza. Y viendo cómo ha terminado compitiendo, en la isla queda la sensación inevitable de pensar qué habría pasado si el equipo hubiese despertado unas semanas antes.

La peor noticia de la jornada llegó para el Portmany, que ha caído por la mínima en casa, 0-1 ante el Rotlet Molinar. El conjunto de Sant Antoni pierde la categoría por el efecto arrastre provocado por los descensos de equipos baleares desde Segunda RFEF a Tercera RFEF, una situación cruel para un equipo que había conseguido asegurar la permanencia sobre el terreno de juego. El Portmany cierra así una temporada durísima marcada por la incertidumbre desde el primer día, después de asumir en verano una plaza inesperada en la categoría y competir prácticamente contrarreloj. El esfuerzo no ha sido suficiente para evitar un descenso especialmente doloroso en Sant Antoni.

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