De Ibiza a Mallorca con vidas entrecruzadas por la ilusión del fútbol

0
1188
Las familias Romero y Barattucci posan para Fútbol Pitiuso. En la fila de la izquierda, Diego Romero, su mujer Vanina. su hijo Luka y su hermano mellizo Tobías, que juega en el Santa Catalina. A la derecha, Luis Barattucci, su señora Romi, Matías, que también milita en el Santa Catalina, Nicolás y el pequeño de la casa Thiago, de cuatro añitos (Foto: Fútbol Pitiuso).

R. Sundaysson Los destinos de los amigos Luka Romero y Nicolás Baratucci parecen querer entrecruzar sus vidas con un vínculo que les une a través del mundo del fútbol. Acompañados por sus familias, los dos jovencísimos exjugadores del Sant Jordi se han vuelto a reencontrar de nuevo esta temporada defendiendo los colores de un mismo club en los equipos alevín e infantil del Mallorca. Casi de forma paralela, la ilusión por jugar al fútbol de ambos chavales, llevó a sus progenitores a estrechar una buena amistad en Ibiza que compartirán, de ahora en adelante, en tierras mallorquinas como seguidores de los bermellones.

Para Nicolás comienza una nueva etapa en lo deportivo y en lo personal con el cambio de residencia, pero el traslado parece haberle sentado bien al joven mediocentro.

“Las sensaciones son muy buenas para todos nosotros. Aunque echa un poco de menos a sus amigos de allí, él está muy bien aquí y se le ve contento con el colegio. Nicolás se ha adaptado muy bien, está muy feliz y muy motivado con su nuevo equipo”, afirmó su progenitor, Luis Baratucci.

En lo deportivo, el padre del mediocentro destacó que “ya jugó tres torneos mientras estaba en el Sant Jordi y él tenía muchas ganas de venir. Se está compenetrando muy bien con los nuevos compañeros. En el primer partido de liga que han jugado hizo dos goles”, explicó el padre del jugador.

can-tommy

ilusions-pool

Sobre el recuentro de sus hijos, Luis Baratucci recordó que “tanto Tobías como Matías coincidieron también con Luka en el Sant Jordi en el año que salieron campeones. Entre las dos familias hicimos una buena amistad y mira por donde vamos a seguir viéndonos ahora por aquí. Hemos estado viviendo en Sant Jordi 15 años, tenemos un montón de amigos en el club y siempre nos han tratado fenomenal. Nos costó más a nosotros venirnos que al niño”.

Por su parte, Luka Romero afronta con ilusión su segundo año en las filas bermellonas, con la motivación extra de comenzar a disfrutar una nueva experiencia deportiva con el fútbol 11.

“Luka sabe que a partir de ahora le toca ya el fútbol real y que tiene que aprender a moverse en un campo más grande. Esperamos que la cosa salga bien porque en el equipo tienen un buen grupo de chavales e hicieron un muy buen torneo el pasado año. Ahora tendrán que adaptarse al cambio de categoría y a lo que eso conlleva, medirse a rivales de más edad en un campo con dimensiones más grandes. Eso son detalles que a esas edades hacen que las diferencias se noten mucho”, señaló su padre, el ahora jugador del Santanyí, Diego Romero.

El progenitor del atacante del Infantil añadió, además, que “va a ser un campeonato difícil y como es su primer año en fútbol 11 van a tener que competir de verdad. Eso, en lo deportivo, le va a venir a Luka muy bien para crecer como jugador e ir aprendiendo de las experiencias. Ahora le toca disfrutar y aprender”.

Al preguntarle por el reencuentro de Luka con Nico Barattucci, Diego Romero expresó su alegría y aseguró que “estamos muy contentos de que Nico haya tenido la posibilidad de venirse a jugar aquí. Mantenemos entre las familias una linda amistad desde que nos conocimos en Ibiza. Los chicos son buenos amigos desde que empezaron en el Sant Jordi. Fueron campeones y eso a los padres nos ha hecho disfrutar juntos de muchas cosas buenas”.

A las dos familias les une una gran relación de amistad y los cuatro chicos también están muy unidos (Foto: Fútbol Pitiuso).
A las dos familias les une una gran relación de amistad y los cuatro chicos también están muy unidos (Foto: Fútbol Pitiuso).

De Ibiza a Mallorca con vidas entrecruzadas por la ilusión del fútbol

R. Sundaysson Los destinos de los amigos Luka Romero y Nicolás Baratucci parecen querer entrecruzar sus vidas con un vínculo que les une a través del mundo del fútbol. Acompañados por sus familias, los dos jovencísimos exjugadores del Sant Jordi se han vuelto a reencontrar de nuevo esta temporada defendiendo los colores de un mismo club en los equipos alevín e infantil del Mallorca. Casi de forma paralela, la ilusión por jugar al fútbol de ambos chavales, llevó a sus progenitores a estrechar una buena amistad en Ibiza que compartirán, de ahora en adelante, en tierras mallorquinas como seguidores de los bermellones. Para Nicolás comienza una nueva etapa en lo deportivo y en lo personal con el cambio de residencia, pero el traslado parece haberle sentado bien al joven mediocentro. “Las sensaciones son muy buenas para todos nosotros. Aunque echa un poco de menos a sus amigos de allí, él está muy bien aquí y se le ve contento con el colegio. Nicolás se ha adaptado muy bien, está muy feliz y muy motivado con su nuevo equipo”, afirmó su progenitor, Luis Baratucci. En lo deportivo, el padre del mediocentro destacó que “ya jugó tres torneos mientras estaba en el Sant Jordi y él tenía muchas ganas de venir. Se está compenetrando muy bien con los nuevos compañeros. En el primer partido de liga que han jugado hizo dos goles”, explicó el padre del jugador. can-tommy ilusions-pool Sobre el recuentro de sus hijos, Luis Baratucci recordó que “tanto Tobías como Matías coincidieron también con Luka en el Sant Jordi en el año que salieron campeones. Entre las dos familias hicimos una buena amistad y mira por donde vamos a seguir viéndonos ahora por aquí. Hemos estado viviendo en Sant Jordi 15 años, tenemos un montón de amigos en el club y siempre nos han tratado fenomenal. Nos costó más a nosotros venirnos que al niño”. Por su parte, Luka Romero afronta con ilusión su segundo año en las filas bermellonas, con la motivación extra de comenzar a disfrutar una nueva experiencia deportiva con el fútbol 11. “Luka sabe que a partir de ahora le toca ya el fútbol real y que tiene que aprender a moverse en un campo más grande. Esperamos que la cosa salga bien porque en el equipo tienen un buen grupo de chavales e hicieron un muy buen torneo el pasado año. Ahora tendrán que adaptarse al cambio de categoría y a lo que eso conlleva, medirse a rivales de más edad en un campo con dimensiones más grandes. Eso son detalles que a esas edades hacen que las diferencias se noten mucho”, señaló su padre, el ahora jugador del Santanyí, Diego Romero. El progenitor del atacante del Infantil añadió, además, que “va a ser un campeonato difícil y como es su primer año en fútbol 11 van a tener que competir de verdad. Eso, en lo deportivo, le va a venir a Luka muy bien para crecer como jugador e ir aprendiendo de las experiencias. Ahora le toca disfrutar y aprender”. Al preguntarle por el reencuentro de Luka con Nico Barattucci, Diego Romero expresó su alegría y aseguró que “estamos muy contentos de que Nico haya tenido la posibilidad de venirse a jugar aquí. Mantenemos entre las familias una linda amistad desde que nos conocimos en Ibiza. Los chicos son buenos amigos desde que empezaron en el Sant Jordi. Fueron campeones y eso a los padres nos ha hecho disfrutar juntos de muchas cosas buenas”.
A las dos familias les une una gran relación de amistad y los cuatro chicos también están muy unidos (Foto: Fútbol Pitiuso).
A las dos familias les une una gran relación de amistad y los cuatro chicos también están muy unidos (Foto: Fútbol Pitiuso).

No hay comentarios

Dejar respuesta