Juan Martínez, de pie a la izquierda, posa con el equipo de chavales que entrena en Bélgica.
Juan Martínez, de pie a la izquierda, posa con el equipo de chavales que entrena en Bélgica, el U11  RSC Nivellois.

David Alba Muchos hemos escuchado alguna vez la expresión “poner una pica en Flandes”. El significado de esta frase se remonta a los tiempos del Imperio Español que, además de gran parte del continente Americano, contaba con los territorios que actualmente ocupan Holanda y Bélgica. “Poner una pica en Flandes” quiere decir llevar a cabo una tarea complicada a buen término. Y bregando como los tercios españoles hace cuatro siglos está el entrenador ibicenco Juan Martínez Prieto que lo dejó todo en la isla para buscarse un hueco en la vida en Bélgica.

“El día a día es muy diferente al de Ibiza”, explica Juan que vive a 25 minutos de Charleroi. Yo me fui sin hablar nada de francés y entre lo que he estudiado y lo que me enseña mi mujer (de nacionalidad belga), voy dominando el idioma”, señala el exjugador del Isleño que añade que este empeño le ha ayudado a tener más posibilidades de prosperar en el país de Tintín. No obstante, reconoce que echa de menos la mayor de las Pitiusas por los familiares y amigos que ha dejado atrás, pero entiende que en Bélgica hay mejores salidas laborales y ayudas para que sus hijos estudien.

Sin embargo, Martínez no tenía como prioridad continuar en el mundo del fútbol. Él acompañaba a sus hijos mayores, de 10 y 11 años, a los entrenamientos y “con la tontería” le ofrecieron dirigir un equipo de “interprovincial” U11 (menores de 11 años) hace ya dos años. “El fútbol es también diferente al de España”, señala. “Aquí por ejemplo los únicos que tienen derecho a tener niños en categoría nacional son los clubes que tienen representación en la primera división belga”.

De esta forma, cuenta que no existen ciclos de dos años como en España (benjamines, alevines, infantiles…). En Bélgica, “los niños de 13 años juegan con los de 13, los de 14 con los de 14…”. En este sentido, Juan explica que este año ha cambiado el Ophian, club al que entrenaba hasta la fecha para entrenar a un equipo más próximo a su domicilio: el U11 del RSC Nivellois, que, además, le ha ofrecido jugar con ellos. Pero Juan apenas tiene tiempo para ir a entrenar o disputar los partidos los fines de semana.

Por otra parte, según ha podido saber Fútbol Pitiuso, existen equipos de la Primera división Belga que coquetean con él para que entrene en sus divisiones inferiores. “Igual si saliera no estaría mal”, reconoce el técnico ibicenco que destaca que, hasta la fecha, la única oferta en firme que ha recibido es para coordinar una escuela de fútbol. Juan entiende que todo lo positivo que le está pasando en el ámbito deportivo se debe al gran trabajo que lleva realizando desde que decidió poner una pica en Flandes.

Juan Martínez, un tercio español en Flandes

Juan Martínez, de pie a la izquierda, posa con el equipo de chavales que entrena en Bélgica.
Juan Martínez, de pie a la izquierda, posa con el equipo de chavales que entrena en Bélgica, el U11  RSC Nivellois.
David Alba Muchos hemos escuchado alguna vez la expresión "poner una pica en Flandes". El significado de esta frase se remonta a los tiempos del Imperio Español que, además de gran parte del continente Americano, contaba con los territorios que actualmente ocupan Holanda y Bélgica. "Poner una pica en Flandes" quiere decir llevar a cabo una tarea complicada a buen término. Y bregando como los tercios españoles hace cuatro siglos está el entrenador ibicenco Juan Martínez Prieto que lo dejó todo en la isla para buscarse un hueco en la vida en Bélgica."El día a día es muy diferente al de Ibiza", explica Juan que vive a 25 minutos de Charleroi. Yo me fui sin hablar nada de francés y entre lo que he estudiado y lo que me enseña mi mujer (de nacionalidad belga), voy dominando el idioma", señala el exjugador del Isleño que añade que este empeño le ha ayudado a tener más posibilidades de prosperar en el país de Tintín. No obstante, reconoce que echa de menos la mayor de las Pitiusas por los familiares y amigos que ha dejado atrás, pero entiende que en Bélgica hay mejores salidas laborales y ayudas para que sus hijos estudien.Sin embargo, Martínez no tenía como prioridad continuar en el mundo del fútbol. Él acompañaba a sus hijos mayores, de 10 y 11 años, a los entrenamientos y "con la tontería" le ofrecieron dirigir un equipo de "interprovincial" U11 (menores de 11 años) hace ya dos años. "El fútbol es también diferente al de España", señala. "Aquí por ejemplo los únicos que tienen derecho a tener niños en categoría nacional son los clubes que tienen representación en la primera división belga".De esta forma, cuenta que no existen ciclos de dos años como en España (benjamines, alevines, infantiles...). En Bélgica, "los niños de 13 años juegan con los de 13, los de 14 con los de 14...". En este sentido, Juan explica que este año ha cambiado el Ophian, club al que entrenaba hasta la fecha para entrenar a un equipo más próximo a su domicilio: el U11 del RSC Nivellois, que, además, le ha ofrecido jugar con ellos. Pero Juan apenas tiene tiempo para ir a entrenar o disputar los partidos los fines de semana.Por otra parte, según ha podido saber Fútbol Pitiuso, existen equipos de la Primera división Belga que coquetean con él para que entrene en sus divisiones inferiores. "Igual si saliera no estaría mal", reconoce el técnico ibicenco que destaca que, hasta la fecha, la única oferta en firme que ha recibido es para coordinar una escuela de fútbol. Juan entiende que todo lo positivo que le está pasando en el ámbito deportivo se debe al gran trabajo que lleva realizando desde que decidió poner una pica en Flandes.

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