Carlos Fourcade (d) desea hacer al Inter un club grande.
Carlos Fourcade (d) desea hacer al Inter Ibiza un club grande.

David Alba Hace 125 años, en la ciudad de la bandera de Argentina, nació el Club Atlético Rosario Central. Era la víspera de Navidad y los empleados del Ferrocarril Central Argentino decidieron dar forma a aquellas reuniones para jugar al fútbol que mantenían tras largas jornadas de trabajo. Ninguno de aquellos operarios podía imaginar en qué se traduciría el inocente hobby que servía para mantener unida a la plantilla ferroviaria. Más de un siglo después, en otra parte del mundo y en otro hemisferio, Carlos Fourcade, un incondicional ‘canalla’ buscó la forma de rendir homenaje a su estimado equipo creando un club de fútbol.

Se explica esto porque, tal vez, muchos no sepan que el azul y amarillo y las rayas verticales del Inter Ibiza provienen del amor incondicional a unos colores. Pero, ¿por qué tanto amor a un equipo de fútbol? Quizás, porque no existen recuerdos más vividos que los que te regala una cancha de fútbol. “Un amigo de mi viejo, el mudo Elgorriaga’, me llevaba desde chiquito a ver a Central”, explica Fourcade que es originario de un pequeño pueblo de la provincia de Córdoba (Argentina) y no estaba acostumbrado, por aquel entonces, a ver tanta gente reunida en un mismo sitio.

Una alineación titular del equipo de Vila, campeón de la Primera Regional.
Una alineación titular del equipo de Vila, campeón de la Primera Regional.

“Después me fui a estudiar medicina a Rosario y acabé contagiado por el virus”, bromea con un oportuno juego de palabras el médico, futbolista, técnico y presidente del Inter. “Quería llamarlo Central Ibiza o Rosario Central Ibiza, pero no me dejaron”, lamenta el cordobés. En este sentido, explica que fue muy duro negociar la existencia del club con las distintas entidades que rodean al fútbol Pitiuso y Balear. “No sé por qué motivos, pero parecía que no querían que nos fueran bien las cosas”, comenta Fourcade que, a pesar de todo, puede presumir de que su club tiene un título con apenas un año de vida.

“Nos prometieron unas condiciones a la hora de pedir instalaciones que nunca se dieron”, destaca el médico que señala que sólo se pedía la “equidad” de trato con otros clubes de la ciudad. “Vamos a ver este año con qué nos encontramos”, asevera. Esta última afirmación va en el sentido de que el Inter Ibiza tiene muchísimas ganas de crecer como institución y consolidarse en el panorama futbolístico insular. “Queremos hacer escuelita, un prebenjamín y si se puede un benjamín”, avisa Fourcade que advierte que es un tipo que lucha por sus ideas con convicción y que le gustan las cosas “bien hechas”. Así, asegura que trabajar con seriedad “a la larga da sus frutos”.

“Queremos hacer escuelita, un prebenjamín y si se puede un benjamín”

Con respecto al equipo senior, campeón de Primera Regional, indica que la idea es mantener “la base de este año” e incorporar algún refuerzo “que venga a sumar”. “Ya me hablaron varios jugadores que quieren venir”, señala el técnico que, no obstante, prefiere dejar este tema hasta que acaben las dos fechas que faltan. “No me parece ético llamar a nadie ahora”, explica.

Finalmente, Fourcade agradece especialmente a sus jugadores, al cuerpo técnico, al “profe” Martín, a “el lobo”, a “Picky”, a la gente que regenta el bar y a la familia los éxitos cosechados la presente campaña que ha sido muy dura en lo deportivo y en lo institucional. “Quizás pecamos de novatos, pero de todo se aprende”, destaca el cordobés que le da las gracias a sus “viejos” por enseñarle a ser tenaz, una cualidad, por otra parte, que intenta transmitir a sus jugadores.

“Parecía que no querían que nos fueran bien las cosas”

Carlos Fourcade (d) desea hacer al Inter un club grande.
Carlos Fourcade (d) desea hacer al Inter Ibiza un club grande.
David Alba Hace 125 años, en la ciudad de la bandera de Argentina, nació el Club Atlético Rosario Central. Era la víspera de Navidad y los empleados del Ferrocarril Central Argentino decidieron dar forma a aquellas reuniones para jugar al fútbol que mantenían tras largas jornadas de trabajo. Ninguno de aquellos operarios podía imaginar en qué se traduciría el inocente hobby que servía para mantener unida a la plantilla ferroviaria. Más de un siglo después, en otra parte del mundo y en otro hemisferio, Carlos Fourcade, un incondicional 'canalla' buscó la forma de rendir homenaje a su estimado equipo creando un club de fútbol. Se explica esto porque, tal vez, muchos no sepan que el azul y amarillo y las rayas verticales del Inter Ibiza provienen del amor incondicional a unos colores. Pero, ¿por qué tanto amor a un equipo de fútbol? Quizás, porque no existen recuerdos más vividos que los que te regala una cancha de fútbol. "Un amigo de mi viejo, el mudo Elgorriaga', me llevaba desde chiquito a ver a Central", explica Fourcade que es originario de un pequeño pueblo de la provincia de Córdoba (Argentina) y no estaba acostumbrado, por aquel entonces, a ver tanta gente reunida en un mismo sitio.
Una alineación titular del equipo de Vila, campeón de la Primera Regional.
Una alineación titular del equipo de Vila, campeón de la Primera Regional.
"Después me fui a estudiar medicina a Rosario y acabé contagiado por el virus", bromea con un oportuno juego de palabras el médico, futbolista, técnico y presidente del Inter. "Quería llamarlo Central Ibiza o Rosario Central Ibiza, pero no me dejaron", lamenta el cordobés. En este sentido, explica que fue muy duro negociar la existencia del club con las distintas entidades que rodean al fútbol Pitiuso y Balear. "No sé por qué motivos, pero parecía que no querían que nos fueran bien las cosas", comenta Fourcade que, a pesar de todo, puede presumir de que su club tiene un título con apenas un año de vida. "Nos prometieron unas condiciones a la hora de pedir instalaciones que nunca se dieron", destaca el médico que señala que sólo se pedía la "equidad" de trato con otros clubes de la ciudad. "Vamos a ver este año con qué nos encontramos", asevera. Esta última afirmación va en el sentido de que el Inter Ibiza tiene muchísimas ganas de crecer como institución y consolidarse en el panorama futbolístico insular. "Queremos hacer escuelita, un prebenjamín y si se puede un benjamín", avisa Fourcade que advierte que es un tipo que lucha por sus ideas con convicción y que le gustan las cosas "bien hechas". Así, asegura que trabajar con seriedad "a la larga da sus frutos".
"Queremos hacer escuelita, un prebenjamín y si se puede un benjamín"
Con respecto al equipo senior, campeón de Primera Regional, indica que la idea es mantener "la base de este año" e incorporar algún refuerzo "que venga a sumar". "Ya me hablaron varios jugadores que quieren venir", señala el técnico que, no obstante, prefiere dejar este tema hasta que acaben las dos fechas que faltan. "No me parece ético llamar a nadie ahora", explica. Finalmente, Fourcade agradece especialmente a sus jugadores, al cuerpo técnico, al "profe" Martín, a "el lobo", a "Picky", a la gente que regenta el bar y a la familia los éxitos cosechados la presente campaña que ha sido muy dura en lo deportivo y en lo institucional. "Quizás pecamos de novatos, pero de todo se aprende", destaca el cordobés que le da las gracias a sus "viejos" por enseñarle a ser tenaz, una cualidad, por otra parte, que intenta transmitir a sus jugadores.

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