1-0. La Peña tiene un problema que ya no puede resolver solo Edu Frías

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Un punto de nueve, un único gol y dos derrotas fuera de casa que llegaron en los últimos minutos. El equipo de Ramiro González sigue sin ganar en Segunda RFEF y el 1-0 ante el Elche Ilicitano deja una preocupación que va más allá del resultado: la Peña está encontrando argumentos para resistir, pero todavía muy pocos para ganar.

Edu Frías puede mantener a la Peña Deportiva dentro de un partido durante muchos minutos. Lo demostró este domingo ante el Elche Ilicitano, como ya había hecho una semana antes frente al Yeclano. Lo que no puede hacer el guardameta es resolver también lo que ocurre al otro lado del campo.

Y ahí empieza a aparecer una de las primeras preocupaciones del regreso a Segunda RFEF.

La Peña perdió por 1-0 en Elche, encajó en el minuto 85 y regresó a Ibiza con un balance de un punto de nueve posibles. Ha disputado tres encuentros, ha marcado un solo gol y todavía no ha conseguido adelantarse en el marcador. Son cifras que empiezan a dar otra dimensión a las buenas sensaciones que Ramiro González había destacado durante las dos primeras jornadas.

El equipo compite, pero cada vez necesita hacer más cosas bien para tener opciones de puntuar. Cuando apenas encuentra la portería contraria, cualquier gol encajado se convierte en un problema enorme.

Y este domingo volvió a comprobarlo.

Un gol en 270 minutos

La Peña ha comenzado el campeonato con dos derrotas por la mínima lejos de Santa Eulària y un empate en casa. Tres resultados ajustados que, sin embargo, esconden una dificultad común: al equipo le está costando muchísimo marcar.

El único tanto peñista lleva la firma de Ander Montori, que rescató el empate ante el Yeclano en la segunda jornada. Ni en Murcia frente a la Deportiva Minera ni este domingo ante el filial del Elche consiguió encontrar el gol.

La cifra adquiere especial importancia cuando se observa cómo se están desarrollando los encuentros. La Peña ha necesitado mantenerse defensivamente firme durante muchos minutos porque, por ahora, no dispone de una producción ofensiva que le permita afrontar los partidos con cierta tranquilidad.

Ante el Ilicitano, la situación fue especialmente evidente. El conjunto alicantino fue aumentando su presencia ofensiva y obligó a Edu Frías a intervenir repetidamente para conservar el empate. La Peña tuvo alguna oportunidad, pero no consiguió generar peligro con la misma continuidad.

El problema no debería reducirse a señalar a los delanteros. Marcar depende también de cómo se construyen las jugadas, de la capacidad para llegar con futbolistas al área, de la precisión en los últimos metros y de las alternativas que encuentra el equipo cuando su primera idea ofensiva no funciona.

Son cuestiones que Ramiro tendrá que ir ajustando mientras el campeonato continúa avanzando.

Frías está haciendo su parte

El portero se ha convertido en uno de los nombres propios de este comienzo de temporada.

Ante el Yeclano ya había resultado determinante con varias intervenciones que permitieron a la Peña mantenerse en el encuentro. Este domingo volvió a sostener a sus compañeros frente a un rival que fue encontrando cada vez más espacios y situaciones de remate.

Frías respondió ante Álex Padilla, se impuso en un mano a mano frente a Ismael Fernández y volvió a intervenir cuando el filial ilicitano aumentó la presión durante la segunda mitad.

La Peña encontró también una noticia positiva en el debut de Jules Nde Foutey. El joven defensor luxemburgués ofreció una actuación destacada en el eje de la zaga y dejó una primera impresión interesante en una plantilla que necesita recuperar efectivos y ampliar las posibilidades de su entrenador.

Pero la resistencia terminó teniendo un límite.

El gol llegó después de una acción por la banda derecha del Ilicitano. Juan Piera buscó el remate, el balón terminó golpeando en Pelón y el desvío sorprendió a Frías, que esta vez no pudo evitar el 1-0.

El guardameta había hecho prácticamente todo lo que estaba en su mano para que la Peña llegara viva al tramo final. No fue suficiente.

Dos viajes y la misma sensación

Hay otro dato que merece atención.

La Peña ha perdido sus dos primeros desplazamientos por 1-0 y ambos encuentros se decidieron en el minuto 85. Primero ocurrió ante la Deportiva Minera y ahora frente al Elche Ilicitano.

La coincidencia resulta llamativa, aunque sería precipitado atribuir las dos derrotas a un mismo problema físico o de concentración. En Murcia, Ramiro explicó que el gol había llegado a través de una acción protagonizada por Pipo cuyo peligro estaba identificado durante la preparación del encuentro.

En Elche, la lectura es diferente. El Ilicitano había generado ocasiones suficientes para adelantarse antes y la Peña necesitó varias intervenciones de su portero para mantener el empate.

Lo que sí comparten ambos partidos es la dificultad para reaccionar cuando el marcador se pone en contra tan cerca del final.

Sin goles a favor, la Peña necesita que prácticamente todo funcione atrás. Y cuando finalmente recibe un tanto, se encuentra con muy poco tiempo para corregirlo.

El problema no está únicamente en encajar tarde. Está también en llegar a esos minutos sin haber conseguido construir una ventaja propia.

Una plantilla que sigue necesitando respuestas

Ramiro González ya había advertido después del empate ante el Yeclano de las dificultades que estaba encontrando para gestionar los efectivos disponibles.

«Somos un equipo limitado en ese aspecto, pero sin lamentaciones», explicó entonces, después de afrontar aquel encuentro con solo quince futbolistas disponibles y cuatro bajas.

Este domingo la convocatoria aumentó hasta los dieciocho jugadores, aunque el equipo continúa pendiente de recuperar efectivos y encontrar soluciones que le permitan competir con más alternativas.

El contexto importa porque la Peña no afronta Segunda RFEF desde la misma realidad que otros proyectos de la categoría. Cada ausencia puede reducir considerablemente las posibilidades de modificar un encuentro y cada incorporación necesita ofrecer rendimiento en un campeonato donde los errores se pagan caros.

La aparición de Nde Foutey es una noticia positiva dentro de ese escenario. También lo es que Frías esté respondiendo cuando el equipo necesita a su portero.

Pero el regreso a Segunda RFEF exige encontrar respuestas en más posiciones.

Especialmente arriba.

El siguiente paso ya no admite demasiadas esperas

La Peña tiene un punto después de tres jornadas. Todavía queda muchísimo campeonato y sería absurdo convertir septiembre en un examen definitivo para un equipo que acaba de regresar a Segunda RFEF.

Pero tampoco conviene esconder lo que empiezan a contar los números.

Un gol en tres partidos es una producción insuficiente para un equipo que necesita sumar con regularidad. Y las dos derrotas fuera de casa muestran que mantenerse vivo hasta los últimos minutos no garantiza nada cuando el rival dispone de ocasiones para acabar encontrando el premio.

Ramiro defendió después del Yeclano que su equipo había sido superior durante diferentes fases del encuentro y destacó el orgullo que le produjo la reacción de sus futbolistas con diez y el marcador en contra.

Ante el Ilicitano, la Peña encontró más dificultades para imponer su juego y pasó demasiado tiempo dependiendo de las intervenciones de Frías.

La siguiente frontera está bastante clara.

No se trata de abandonar la solidez defensiva que está permitiendo al equipo mantenerse dentro de los partidos. Se trata de acompañarla con más presencia ofensiva, más ocasiones y una capacidad de respuesta que no dependa exclusivamente de encontrar un gol cuando todo se ha complicado.

Porque Frías puede evitar que la Peña pierda durante muchos minutos.

Pero para empezar a ganar, alguien tendrá que ayudarle desde el otro extremo del campo.

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