El portero ibicenco fue uno de los grandes protagonistas del regreso del Deportivo a Primera División. Varias intervenciones decisivas ante el Elche sostuvieron al conjunto gallego y provocaron los primeros elogios de una afición que empieza a descubrir al guardameta por el que el club realizó una apuesta enorme este verano. Su historia tiene además un giro especial: Riazor fue el estadio donde debutó con España y ahora empieza a convertirse en su nueva casa.
A veces no hace falta demasiado tiempo para caer de pie en un sitio nuevo.
A Leo Román le han bastado 90 minutos.
El ibicenco disputó este lunes su primer partido oficial con la camiseta del Deportivo y no era precisamente una noche cualquiera. Riazor volvía a vivir un encuentro de Primera División después de ocho temporadas y más de 29.000 personas llenaban las gradas esperando comprobar cómo respondía el recién ascendido en su regreso a la élite.
El Deportivo empató 1-1 ante el Elche. Aubameyang marcó para los gallegos y Marc Aguado igualó posteriormente para el conjunto ilicitano.
Pero cuando terminó el encuentro hubo otro nombre que salió especialmente reforzado.
Leo Román.
El guardameta ibicenco respondió cuando el Elche más apretó y necesitó únicamente su primer partido para empezar a ganarse a Riazor. Los elogios llegaron desde diferentes puntos del panorama futbolístico y DAZN fue todavía más lejos en sus redes sociales: «¿Solo un partido con el Deportivo? Suficiente para que Leo Román se convierta en el nuevo ídolo de Riazor».
No está mal para empezar.
Cuando el Elche apretó, apareció Leo
La primera parte había permitido al Deportivo vivir relativamente cómodo. El gol de Aubameyang en el minuto 21 puso por delante al equipo gallego y elevó todavía más la temperatura de una noche cargada de simbolismo por el regreso a Primera.
Después cambió el partido.
El Elche empezó a crecer, ganó metros y obligó al Deportivo a retroceder.
Y entonces apareció Leo.
Serio. Rápido. Seguro. Sin demasiados aspavientos.
El ibicenco sostuvo a su equipo con varias intervenciones importantes y respondió especialmente bien cuando el conjunto visitante empezó a encontrar espacios con mayor facilidad. Una doble oportunidad del Elche durante la segunda mitad terminó convirtiéndose en una de las acciones que mejor resumieron su estreno.
Marc Aguado consiguió finalmente superar al portero del Deportivo en el minuto 75 con un remate de cabeza.
El Elche había hecho méritos para encontrar el gol.
Probablemente para algo más.
Y ahí está precisamente el valor de tener un buen portero.
Cuando tu equipo no atraviesa su mejor momento, alguien tiene que mantenerte dentro del partido.
Leo lo hizo.
Nueve millones de confianza
Su actuación adquiere todavía más importancia cuando se recuerda cómo llegó a A Coruña.
El Deportivo no pidió una cesión.
Tampoco esperó a que apareciera una oportunidad de mercado.
Fue directamente a por él.
El conjunto gallego ejecutó la cláusula que vinculaba al guardameta con el Mallorca, cifrada en nueve millones de euros, y firmó al ibicenco por cinco temporadas, hasta 2031.
Una apuesta enorme.
El propio Leo reconoció durante su presentación el peso que había tenido ese movimiento en su decisión.
«Que el Deportivo decidiera pagar mi cláusula fue un golpe en la mesa», explicó entonces el portero, que buscaba un proyecto sólido y con futuro.
El mensaje del Deportivo también fue bastante claro.
No se pagan nueve millones por un guardameta de 26 años para ver qué pasa.
La apuesta era importante.
Y la primera respuesta llegó este lunes en Riazor.
De Ibiza a Primera
Para quienes han seguido la trayectoria de Leo Román desde Ibiza, la historia tiene todavía más valor.
Porque antes de Riazor estuvo el fútbol pitiuso.
La Peña Deportiva.
El Sant Rafel.
Otra vez la Peña.
Después apareció el Mallorca en 2020.
Primero el filial y posteriormente el primer equipo.
El 16 de diciembre de 2021 debutó en Copa del Rey ante el Llanera y unas semanas después, el 8 de enero de 2022, llegó su estreno en Primera División frente al Levante.
Pero hubo una temporada especialmente importante para explicar al portero que vemos hoy.
La del Real Oviedo.
El año que cambió todo
El Mallorca decidió cederlo al conjunto asturiano durante la temporada 2023/24.
Leo necesitaba jugar.
Y jugó.
Mucho.
La experiencia en Oviedo le permitió sumar partidos, asumir responsabilidad y convivir cada fin de semana con algo que ningún entrenamiento puede proporcionar a un portero: la presión real de competir.
Después regresó al Mallorca mucho más hecho.
Su etapa bermellona terminó este verano después de haber disputado 48 encuentros con el primer equipo, 43 de ellos en Primera División.
Ya no era aquel joven guardameta ibicenco que esperaba una oportunidad.
Era un portero contrastado en la máxima categoría.
Y había clubes mirando.
Antes de elegir A Coruña, su nombre estuvo relacionado con equipos importantes tanto de España como del extranjero.
Leo eligió el Deportivo.
Y entonces llegó España
Pero 2026 todavía guardaba algo más.
El pasado mes de junio, Leo Román hizo historia para el deporte ibicenco al debutar con la selección española absoluta.
Luis de la Fuente contó con él para el amistoso ante Irak y el guardameta se convirtió en el primer futbolista ibicenco en disputar un encuentro con la selección absoluta y en el quinto balear en conseguirlo.
¿Dónde ocurrió?
En Riazor.
Y aquí la historia adquiere un punto casi perfecto.
Cuando Leo pisó aquel césped con España todavía no sabía que unas semanas después ese estadio terminaría convirtiéndose en su nueva casa.
Primero llegó el debut con la selección.
Después el fichaje por el Deportivo.
Y ahora su estreno liguero vestido de blanquiazul.
Hay casualidades que parecen escritas.
De Aubameyang a Leo
El Deportivo ha regresado a Primera rodeándose de futbolistas importantes.
Y hay un nombre que inevitablemente acapara buena parte de los focos.
Pierre-Emerick Aubameyang.
Un delantero que ha pasado por Borussia Dortmund, Arsenal, Barcelona, Chelsea o Marsella y que lleva años marcando goles al máximo nivel europeo.
Precisamente fue Aubameyang quien hizo el primer gol del nuevo Deportivo en Primera.
Pero mientras el gabonés hacía ruido arriba, un ibicenco evitaba problemas abajo.
Uno marcó.
El otro paró.
Y entre ambos ayudaron al Deportivo a sumar su primer punto de la temporada.
De ídolo, todavía nada. Pero…
Conviene poner perspectiva.
Leo Román no se ha convertido en una leyenda de Riazor después de 90 minutos.
Ni un gran debut garantiza una gran temporada.
Llegarán partidos difíciles. Llegarán goles. Y probablemente también errores, porque forman parte inevitable de la vida de cualquier portero.
Pero las primeras impresiones cuentan.
Mucho más cuando un club acaba de realizar una inversión de semejante calibre para entregarte su portería.
El Deportivo necesitaba certezas.
Y Leo ofreció unas cuantas en su primera noche.
Seguridad.
Reflejos.
Personalidad.
Y puntos.
De Ibiza a Riazor
Hace unos años defendía porterías en el fútbol pitiuso.
Después llegaron Mallorca, Oviedo, Primera División y la selección española.
Ahora el Deportivo ha apostado nueve millones de euros y cinco temporadas de contrato para entregarle una de las porterías con mayor historia del fútbol español.
Y la primera noche salió bien.
Tan bien que DAZN se preguntaba unas horas después si había necesitado un solo partido para convertirse en el nuevo ídolo de Riazor.
Es pronto.
Muy pronto.
Pero para el fútbol de Ibiza resulta difícil no mirar su trayectoria con cierta perspectiva.
De las porterías de la isla a defender al Deportivo en Primera División ante más de 29.000 personas.
Leo Román tiene 26 años.
Acaba de aterrizar en A Coruña.
Y después de sus primeros 90 minutos oficiales, da la sensación de que lo mejor de su historia todavía puede estar por escribir.
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