José Carlos Lazo y Manu Justo compitieron la pasada temporada en Segunda División y este verano aceptaron bajar un escalón para incorporarse a una UD Ibiza que no esconde su objetivo. Uno acumula años en el fútbol profesional; el otro ya ha recorrido tres veces el camino del ascenso y conoce de primera mano cómo trabaja Raúl Llona. Sus presentaciones dejan una pregunta interesante: ¿qué está ofreciendo el Ibiza para convencer a futbolistas que ya estaban donde el club quiere regresar?
José Carlos Lazo y Manu Justo compartieron este miércoles mesa en Can Misses, pero sus carreras permiten contar bastante más que una presentación.
Los dos jugaron la pasada temporada en Segunda División. Lazo disputó 37 encuentros de Liga con el Albacete; Justo formó parte de la Cultural Leonesa después de haber contribuido un año antes a llevarla hasta el fútbol profesional. Este verano, ambos tomaron la misma dirección: Primera Federación.
No llegaron al Ibiza porque el club les prometiera tranquilidad.
Más bien lo contrario.
Los dos hablaron de ambición, de exigencia y de ascenso. Y sus decisiones ayudan a explicar una parte importante del mercado que ha realizado Míchel Sanz: intentar reunir en Primera Federación a jugadores que conocen de sobra lo que existe un escalón por encima.
En el caso de Lazo, además, durante bastante tiempo.
Lazo cambia Segunda por Can Misses
José Carlos Lazo tiene 30 años y no aterriza en Ibiza después de una aparición puntual por el fútbol profesional.
Su recorrido pasa por Real Madrid Castilla, Lugo, Almería, Espanyol y Albacete. Con el Almería logró subir a Primera en 2022 y posteriormente volvió a conseguirlo con el Espanyol. Las dos últimas temporadas las pasó en Albacete antes de firmar por el Ibiza por una campaña más otra opcional en función de objetivos.
Solo en esos dos últimos cursos acumuló 56 partidos ligueros con el conjunto manchego: 19 en 2024/25 y 37 la pasada temporada.
Por eso resulta interesante preguntarse qué lleva a un futbolista instalado en Segunda a aceptar Primera Federación.
Lazo dio este miércoles parte de la respuesta.
«La ambición del proyecto» y el propósito de regresar al fútbol profesional pesaron en su decisión. Después de conocer desde dentro la estructura del club, incluso considera que la UD Ibiza «no está donde merece».
Pero inmediatamente añadió una reflexión que sirve también para rebajar cualquier sensación de superioridad.
Después de dos jornadas, Lazo apenas aprecia distancia entre la categoría que acaba de abandonar y la que se ha encontrado.
«No hay prácticamente diferencias. Cada año va a ser más complicado y la dificultad va a estar más pareja», explicó.
Es una opinión personal, evidentemente. Pero procede de alguien que hace unos meses estaba jugando en Segunda.
Y los primeros 180 minutos del Ibiza tampoco invitan precisamente a pensar que esta categoría vaya a conceder demasiadas facilidades.
Manu Justo ya hizo este viaje
La historia de Manu Justo resulta diferente.
Y, al mismo tiempo, sorprendentemente familiar.
Porque no es la primera vez que decide bajar desde Segunda para intentar regresar.
En el verano de 2024 acababa de jugar en la categoría de plata con el Racing de Ferrol cuando fichó por una Cultural Leonesa que militaba en Primera Federación. Entonces tenía ya dos ascensos en su currículum, conseguidos con Racing de Santander y Racing de Ferrol.
El movimiento salió bien.
La Cultural de Raúl Llona fue líder de su grupo desde la primera hasta la última jornada y terminó ascendiendo directamente. Manu Justo marcó 13 goles en aquella Liga y formó junto a Luis Chacón una pareja que alcanzó los 25.
Tercer ascenso.
Después continuó con la Cultural en Segunda durante la temporada 2025/26 y, al finalizar su contrato, apareció el Ibiza.
Otra vez Primera Federación.
Otra vez un proyecto que pretende ascender.
Y otra vez Raúl Llona.
No hace falta explicarle demasiado qué supone el camino.
Tres ascensos antes de cumplir el cuarto
El Ibiza anunció el fichaje de Manu Justo el pasado 8 de agosto. En la información oficial con la que presentó al delantero destacó precisamente un dato: tres ascensos a Segunda División.
Racing de Santander.
Racing de Ferrol.
Cultural Leonesa.
Ahora persigue el cuarto.
No es un detalle aislado dentro de la planificación del Ibiza. Fútbol Pitiuso ya analizó antes de comenzar la Liga la experiencia acumulada por el nuevo vestuario y contabilizó al menos 18 ascensos entre los futbolistas de la plantilla y Raúl Llona.
La presentación de Justo y Lazo permite mirar aquel dato desde otro ángulo.
No solo se han fichado jugadores que alguna vez ascendieron.
En algunos casos se ha conseguido convencer a futbolistas para que bajen de categoría precisamente con la expectativa de volver a subir.
Manu Justo es posiblemente el ejemplo más claro.
El Ibiza vende algo más que la isla
Durante años, hablar del poder de atracción de la UD Ibiza podía llevar inevitablemente hacia el mismo lugar.
Ibiza.
La isla es un reclamo extraordinario, pero escuchar a los fichajes de este verano permite apreciar que el discurso deportivo ha ganado peso.
Lazo habla del objetivo.
Justo habla del proyecto.
Iker Varela explicó antes que las conversaciones con Míchel Sanz y el cuerpo técnico fueron determinantes para elegir destino.
Ander Yoldi también destacó la estructura deportiva que encontró al llegar.
Las respuestas empiezan a repetirse lo suficiente como para detectar un patrón.
El Ibiza intenta presentarse en el mercado como un club de Primera Federación con condiciones y aspiraciones de fútbol profesional.
Eso no garantiza absolutamente nada cuando empieza a rodar el balón.
Pero ayuda a entender por qué determinados perfiles aceptan venir.
El precedente de León
Justo aporta además algo especialmente útil al vestuario actual: puede comparar.
Conoce a Llona, conoce sus métodos y conoce qué ocurrió cuando un equipo suyo terminó primero.
Y aquella Cultural tampoco recorrió un camino perfecto.
Fue líder durante las 38 jornadas, pero sufrió en el tramo decisivo, atravesó momentos de dudas e incluso vio escaparse en el descuento la posibilidad de cerrar el ascenso en la penúltima jornada. Tuvo que esperar hasta el final para celebrarlo.
Justo vivió todo aquello desde dentro.
En febrero de 2025, cuando la Cultural avanzaba hacia el objetivo, explicaba que el equipo tenía una plantilla equilibrada y que todos trabajaban «en la misma dirección». Meses después acabaron ascendiendo.
Ahora vuelve a encontrarse con Llona en un Ibiza completamente diferente.
«Ya conocía su filosofía de juego», explicó este miércoles sobre el técnico.
El conocimiento previo reduce una parte de la adaptación, pero no convierte a esta UD Ibiza en aquella Cultural.
Ni el grupo es el mismo ni tampoco lo es la competición.
Tener currículum no concede puntos
Precisamente ahí aparece la otra cara de esta historia.
El Ibiza puede reunir futbolistas con experiencia en Segunda, ascensos y nombres importantes para Primera Federación.
Después hay que ganar.
Antequera necesitó poco más de un cuarto de hora para colocarse 2-0 en la primera jornada. El Rayo Majadahonda llegó vivo hasta el final en Can Misses y solo un gol de Mazeya en el minuto 92 permitió estrenar el casillero de victorias. El propio desarrollo de ese encuentro dejó momentos en los que el conjunto madrileño consiguió incomodar seriamente a los celestes.
Lazo acaba de llegar desde Segunda y ya ha percibido esa igualdad.
Manu Justo sabe todavía mejor lo que cuesta escapar de aquí.
Quizá por eso tampoco quiso convertir su presentación en una promesa de goles. Cuando le preguntaron por una cifra, evitó marcarse un número y habló de ayudar también mediante asistencias y juego.
Y cuando apareció la palabra ascenso tampoco lo dio por hecho.
«Todos optamos a lo máximo, que es el ascenso, pero iremos paso a paso y veremos si estamos a la altura».
La última parte de la frase probablemente sea la más importante.
Bajar es una decisión. Subir hay que ganárselo
Míchel Sanz quería construir una plantilla preparada para regresar al fútbol profesional y durante el verano ha conseguido atraer perfiles que conocen ese escenario.
Lazo sabe cómo es Segunda porque acaba de salir de allí.
Manu Justo sabe cómo llegar porque ya lo ha hecho tres veces.
Uno ha cambiado Albacete por Ibiza.
El otro ha vuelto a seguir a Llona hacia Primera Federación después de compartir con él un ascenso.
Los dos han bajado.
Eso ya está hecho.
Ahora viene la parte difícil: demostrar que pueden volver a subir.








































