Las tres nuevas equipaciones del Class Sant Antoni no solo vestirán a un equipo. También cargarán con la ilusión de un club que vuelve a mirar al ascenso y con el orgullo de representar a Ibiza y Formentera por toda España.
La nueva camiseta del Class Bàsquet Sant Antoni todavía no conoce la victoria.
No ha celebrado un triple sobre la bocina.
No ha sentido el ambiente de Sa Pedrera en una tarde grande.
Ni ha levantado los brazos después de una clasificación para un ‘play-off’.
Todavía no tiene historia.
Pero ya carga con una enorme responsabilidad.
Porque vestir esa camiseta significará representar, una temporada más, al máximo exponente del baloncesto pitiuso en las competiciones nacionales. Significará defender el nombre de Ibiza y Formentera cada fin de semana por las pistas de toda España. Y, sobre todo, supondrá intentar completar un camino que en las últimas temporadas se ha quedado demasiado cerca del objetivo.
Las equipaciones cambian cada verano.
La ilusión por conseguir algo grande sigue siendo la misma.
Mucho más que tres camisetas
El Class Sant Antoni presentó esta semana las tres equipaciones que lucirá durante la temporada 2026/27, todas ellas diseñadas por Siroko, uno de los principales patrocinadores del club.
Pero detrás de los colores y de los detalles estéticos existe una idea mucho más profunda.
Cada una cuenta una parte de la historia de la isla.
La primera equipación, denominada Horizonte Retro, mantiene el tradicional color azul y encuentra su inspiración en uno de los paisajes más reconocibles de Ibiza: las puestas de sol. Sus degradados recuerdan esos atardeceres que cada verano convierten la costa de Sant Antoni en uno de los lugares más fotografiados del Mediterráneo.
La segunda, bautizada como La Isla, apuesta por el verde y utiliza líneas topográficas para representar el territorio. No es únicamente una camiseta; es un guiño a la identidad de una isla que ha convertido al Class en su principal referencia dentro del baloncesto nacional.
La tercera responde al nombre de Olas. Sobre un fondo negro aparecen formas inspiradas en el movimiento del mar que rodea las Pitiüses, recordando que el Mediterráneo también forma parte del ADN del club.
Tres diseños.
Tres conceptos.
Y una misma idea.
Representar mucho más que un equipo.
Lo importante no está en el tejido
Dentro de unos meses, pocos aficionados recordarán si el azul tenía un tono más claro o más oscuro.
Tampoco si la segunda equipación llevaba más o menos líneas topográficas.
Lo que realmente quedará en la memoria será otra cosa.
Qué ocurrió mientras los jugadores llevaban puesta esa camiseta.
Porque el valor de una equipación nunca lo marca el diseño.
Lo construyen las victorias.
Los partidos inolvidables.
Los ascensos.
Los abrazos después de una canasta decisiva.
Las tardes en las que Sa Pedrera empuja al equipo hasta convertir el pabellón en una de las pistas más difíciles de la categoría.
Las camisetas terminan adquiriendo personalidad cuando empiezan a acumular recuerdos.
Y eso todavía está por escribirse.
Un proyecto construido para volver a competir arriba
La nueva ‘piel’ del Class llega acompañando a un proyecto que vuelve a transmitir ambición.
La llegada de Boris Balibrea al banquillo ha abierto una nueva etapa, pero el objetivo sigue siendo reconocible.
El club ha reforzado prácticamente todas sus líneas con jugadores como Aleix Haro, Michael Okafor, Morgan Stilma, Lamin Dibba, Jeffrey Godspower, Pablo Fernández o Anton Lindqvist, manteniendo además piezas importantes como Greg Gantt, Dani de la Rúa, Kai Johnson, Rodri Gómez e Íker Ruiz.
No parece una plantilla confeccionada para mirar hacia la zona media.
Todo apunta a un equipo diseñado para volver a competir entre los mejores de la Segunda FEB.
Y eso añade todavía más peso a la camiseta que vestirán.
Defender mucho más que un escudo
Cada desplazamiento del Class supone también una forma de representar a Ibiza fuera de la isla.
El club se ha convertido, con el paso de los años, en el gran embajador del baloncesto pitiuso a nivel nacional.
Por eso resulta lógico que las nuevas equipaciones hayan querido mirar precisamente hacia el territorio.
Las puestas de sol.
La geografía de la isla.
El mar.
No son simples elementos decorativos.
Son una manera de recordar de dónde viene este equipo cada vez que salta a una pista.
La historia empieza ahora
En los próximos días las equipaciones saldrán a la venta y los aficionados podrán incluso personalizarlas con su nombre o el de su jugador favorito.
Muchos elegirán la azul.
Otros preferirán el verde de La Isla.
Y habrá quien se decante por el elegante diseño negro de Olas.
Cada uno tendrá su favorita.
Pero todas compartirán exactamente la misma misión.
Todavía no han ganado un partido.
Todavía no conocen la presión de un ‘play-off’.
Todavía no han celebrado un ascenso.
La historia de estas camisetas aún está en blanco. Ahora les toca a quienes las vestirán escribirla sobre la pista.



















































































