La otra batalla de los porteros de la UD Ibiza: la cabeza también juega

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Andrés Prieto ha defendido la portería de la UD Ibiza en las tres primeras jornadas, pero detrás del actual titular conviven tres maneras diferentes de afrontar una posición especialmente exigente. Dimitros Stamatakis lleva años trabajando con profesionales de la psicología deportiva y Rares Vlad entiende el día a día como una oportunidad para crecer. Tres porteros para un puesto en el que competir también significa saber esperar.

Hay posiciones en las que una plantilla puede encontrar sitio para casi todos. Un extremo cambia de banda, un lateral puede aparecer unos metros más arriba y un centrocampista adaptarse a diferentes alturas.

En la portería hay muchos menos atajos.

Juega uno.

Durante las tres primeras jornadas de Liga, ese uno ha sido Andrés Prieto. El guardameta ha comenzado como titular ante Antequera, Rayo Majadahonda y Sant Andreu y, después de recibir tres goles en el estreno y uno en la segunda jornada, consiguió frente al conjunto catalán la primera portería a cero de la temporada.

Es la primera jerarquía que ha establecido Raúl Llona bajo palos.

Detrás están Dimitros Stamatakis y Rares Vlad. Dos porteros que también entrenan cada día para jugar, aunque su momento todavía no haya llegado.

La presentación conjunta de los tres dejó este miércoles algo más interesante que las habituales palabras de bienvenida. Permitió asomarse a tres formas distintas de convivir con una de las posiciones más particulares del fútbol.

Y Stamatakis abrió una puerta que normalmente permanece cerrada.

El entrenamiento que nadie ve

Un portero trabaja los reflejos, las salidas, el juego aéreo, el golpeo o la colocación. Stamatakis lleva años entrenando también algo que desde la grada resulta imposible observar.

La cabeza.

El guardameta, cedido por Osasuna hasta final de temporada, explicó que lleva varias temporadas trabajando con profesionales de la psicología deportiva. No lo presentó como una curiosidad ni como algo secundario dentro de su preparación.

«Es una de las mejores decisiones que he tomado en mi carrera, ya que un gran porcentaje depende mucho de lo mental», aseguró.

La frase adquiere todavía más sentido por la posición que ocupa.

El portero vive el partido de una manera diferente. Puede pasar muchos minutos prácticamente sin intervenir y necesitar máxima precisión en la siguiente acción. Sus errores suelen quedar especialmente expuestos y, cuando no es titular, dispone de muchas menos alternativas para encontrar minutos que un futbolista de campo.

Stamatakis no relacionó públicamente su trabajo psicológico con su actual situación en el Ibiza, por lo que hacerlo sería interpretar sus palabras más allá de lo que dijo. Pero sí dejó claro que el aspecto mental forma desde hace años parte de su preparación como deportista.

Y ahora se encuentra en una portería que, después de tres jornadas, tiene un titular definido.

Prieto ha tomado la delantera

Andrés Prieto ha comenzado por delante.

Llegó procedente de la Ponferradina después de disputar tres promociones de ascenso consecutivas y eligió Ibiza pese a disponer de otras posibilidades. Según explicó, la categoría no fue determinante. Buscaba un lugar donde percibiera ilusión y ambición alrededor del proyecto.

Llona le ha entregado los primeros minutos oficiales.

Ante el Sant Andreu llegó además el primer cero del curso, aunque Prieto evita convertir esa estadística en un objetivo aislado.

«La meta tiene que ser ganar y que la portería a cero sea una consecuencia de un muy buen trabajo defensivo», explicó.

Su discurso tampoco gira únicamente alrededor de detener balones.

Después de tres temporadas terminando en un play-off con la Ponferradina, Prieto coloca otra palabra por encima de muchas: competir.

«Para mí lo más importante es competir y es la norma número uno en esta categoría. Equipo que no compite, equipo que no puede pelear por nada».

No habla desde la teoría. Viene de comprobar durante tres temporadas consecutivas lo difícil que resulta recorrer los últimos metros que separan a un equipo de Segunda División.

Ahora intenta hacerlo desde Ibiza.

Stamatakis espera su oportunidad

La situación de Dimitros Stamatakis es diferente.

El guardameta llega cedido por Osasuna después de tres temporadas en su filial y conoce una categoría en la que cada jornada deja muy poco margen. Destaca la seguridad bajo palos y precisamente esa experiencia acumulada en Primera Federación como algunas de sus principales fortalezas.

De momento, observa los partidos desde detrás de Prieto.

Pero una temporada completa rara vez puede entenderse únicamente desde sus primeras tres jornadas.

Hay lesiones, sanciones, decisiones técnicas, momentos de forma y oportunidades que pueden modificar una jerarquía en cuestión de semanas. En una portería, además, cuando aparece una de esas oportunidades puede tardar mucho tiempo en volver a presentarse.

Por eso el trabajo diario continúa incluso cuando el domingo no termina con unos guantes puestos.

También el que no aparece en ninguna fotografía del entrenamiento.

Vlad mira y absorbe

Rares Vlad representa otro momento de la carrera.

Es el más joven de los tres y llega procedente del Mallorca hasta final de temporada. Su discurso durante la presentación tampoco escondió cuál es una de sus prioridades durante esta etapa.

Aprender.

«Aprendes mucho en el día a día, en el gimnasio, el campo… y cuanto más absorbes, mejor», explicó.

En su caso, compartir entrenamientos con Prieto y Stamatakis forma parte también de su crecimiento.

Puede observar a un portero con una amplia trayectoria y tres play-offs consecutivos a sus espaldas. Puede convivir con otro guardameta que ha incorporado durante años el trabajo psicológico a su preparación.

Y después está él, intentando aprovechar cada sesión para reducir distancias.

No significa renunciar a competir. Precisamente lo contrario.

Los tres entrenan para lo mismo.

Competir, esperar y aprender

Ahí aparece probablemente la fotografía más interesante de la nueva portería del Ibiza.

Prieto ha empezado jugando.

Stamatakis espera mientras mantiene una preparación en la que la cabeza ocupa un lugar importante.

Vlad observa, aprende y busca crecer.

Son tres situaciones diferentes que conviven diariamente alrededor de la misma posición.

Y gestionar esa competencia también formará parte de la temporada.

Porque el Ibiza quiere hacerse fuerte defensivamente y viene de conseguir su primer partido sin recibir goles. Prieto ha tomado ventaja, pero quedan 35 jornadas y demasiadas cosas por suceder como para considerar cerrada cualquier historia en septiembre.

El próximo capítulo llegará en Jaén.

Prieto parte con la ventaja que le han dado las tres primeras alineaciones y una portería a cero como último precedente. Stamatakis continuará preparándose para cuando aparezca su oportunidad. Vlad seguirá intentando absorber todo aquello que pueda acelerar su crecimiento.

Los tres se vestirán de porteros.

Los tres entrenarán pensando en jugar.

Pero cuando empiece el partido, solo puede hacerlo uno.

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