La Peña Deportiva tenía cuentas pendientes… y las saldó de golpe. Nuevo inquilino en el banquillo, aire fresco y un resultado que suena a rugido: 0-4 en casa del Platges de Calvià. El estreno de Ramiro no pudo ser más contundente. Llegó tras el fin de etapa de Raúl Garrido y, en su primera puesta en escena, el equipo respondió como lo hacen los que quieren algo grande: con fútbol, colmillo y autoridad.
El partido arrancó con un mensaje claro. Minuto 4 y Mubarak ya había encendido la mecha. Gol tempranero, dudas fuera y la Peña mandando. A partir de ahí, todo fue cuesta abajo para los ibicencos y un quebradero de cabeza constante para el rival. Intensidad alta, presión bien afinada y transiciones con veneno. Lo que antes era atasco, ahora fue fluidez.
Y en ese contexto emergió Marc Fraile, protagonista total. Dos zarpazos, en el 35 y en el 54, que dejaron el choque visto para sentencia. El primero, para abrir brecha; el segundo, para rematar la faena. Entre medias, una Peña reconocible, vertical y sin especular. Salinas se sumó a la fiesta en el 62, poniendo el cuarto y cerrando una tarde redonda.
Pero más allá del marcador, el mensaje es otro. Este equipo venía de tres partidos sin ganar, con dos de ellos sin ver portería. Había dudas, ruido y cierta urgencia. Ramiro ha llegado y, de momento, ha cambiado el guion. Ha devuelto el gol, la confianza y, sobre todo, el hambre.
La Peña se agarra con fuerza a la tercera plaza con 60 puntos y, con cinco jornadas por delante, se mete de lleno en la pelea con una versión que ilusiona. No es solo ganar, es cómo se gana. Y eso, en este tramo del curso, vale oro.
Lo siguiente no será un trámite. Enfrente aparece el líder Mallorca B, un rival de los que mide de verdad. Partido de altura, de los que marcan tendencias. La Peña quiere confirmar que esto no ha sido flor de un día. Y viendo lo de Calvià, el aviso ya está lanzado: con Ramiro al mando, este equipo va muy en serio.
El Portmany mira de reojo al abismo
El Portmany sufrió un duro correctivo en casa del líder, el Mallorca B (5-0), en un encuentro para olvidar que agrava su delicada situación. El conjunto de Sant Antoni encadena ya cinco derrotas consecutivas y se queda anclado en la 15ª posición con 25 puntos, a falta de solo cinco jornadas para el final.
Con el descenso cada vez más cerca, el próximo compromiso ante el Alcúdia se presenta como una final anticipada. Sin margen de error, el Portmany está obligado a reaccionar si no quiere ver cómo la categoría se le escapa en el tramo decisivo del curso.



















































































