La UD Ibiza visita este sábado La Victoria después de dos victorias consecutivas en Can Misses. Enfrente tendrá a un Real Jaén invicto, con siete puntos de nueve, más de 7.000 aficionados en su último partido como local y un Marco Siverio que ya suma cuatro goles. Raúl Llona admite que ganar supondría algo más que otros tres puntos: «Decir que estamos aquí, que estamos creciendo y que vamos de verdad».
Hay partidos que valen tres puntos y otros que, aun valiendo exactamente lo mismo, sirven para empezar a descubrir cosas.
El de este sábado en Jaén pertenece probablemente al segundo grupo.
La UD Ibiza llega después de ganar al Rayo Majadahonda y al Sant Andreu en Can Misses. Ha sumado seis de los últimos seis puntos, acaba de conseguir su primera portería a cero y empieza a acumular pequeños síntomas de crecimiento. Pero todavía le queda una casilla vacía.
Hacerlo fuera de casa.
La única salida de la temporada terminó con derrota por 3-2 en Antequera. Tres semanas después, el Ibiza aterriza en La Victoria para medirse a uno de los equipos que mejor ha comenzado el campeonato.
Y Raúl Llona no ha querido esconder el significado que puede tener el partido.
«Se presupone que el equipo tiene que tener esa capacidad de ir de visitante y ser capaz de ganar un partido», explicó este viernes.
Después fue todavía más lejos.
«Tenemos un escenario unido al rival muy interesante como reto para poder sacar una victoria y, de alguna forma, decir que estamos aquí, que estamos creciendo y que vamos de verdad».
No es habitual escuchar una frase así de un entrenador en la cuarta jornada.
Pero explica bastante bien lo que está en juego.
Ganar en casa ya no basta
El Ibiza ha cumplido hasta ahora en Can Misses.
Dos partidos. Dos victorias.
Majadahonda (2-1) y Sant Andreu (2-0).
Llona, sin embargo, quiere comprobar ahora si ese rendimiento puede viajar.
«Todos los equipos que quieren aspirar a estar arriba tienen que hacerse fuertes también fuera de casa. Y cuando digo hacerse fuertes quiero decir que hay que sumar puntos. No vale solo con los partidos de casa».
El contexto será completamente diferente.
El Real Jaén acaba de ascender, pero su entrada en Primera Federación está muy lejos de la de un recién llegado que necesita tiempo para adaptarse. Suma siete puntos de nueve y permanece invicto después de tres jornadas.
Además, La Victoria ya enseñó en su primer partido de Liga lo que puede significar jugar allí.
Más de 7.200 espectadores asistieron al empate contra el Huesca, un encuentro en el que el Jaén llegó a quedarse con nueve futbolistas antes del descanso y consiguió resistir durante toda la segunda mitad para conservar el 2-2.
No parece precisamente el escenario más cómodo para buscar los primeros puntos como visitante.
Quizá por eso resulte tan atractivo.
Antes del fútbol, competir
Hay otro mensaje de Llona que explica cómo quiere afrontar el encuentro.
Durante estas primeras semanas se ha hablado mucho de la necesidad de que el Ibiza tenga más balón. El propio entrenador reconoció antes del Sant Andreu que su equipo debía aumentar su presencia y control con la pelota.
En Jaén, sin embargo, habrá una condición anterior.
Competir.
Preguntado por la posibilidad de encontrarse un rival capaz de llevar el partido hacia la intensidad, los duelos y la agresividad, Llona fue contundente.
«Lo primero que hay que hacer es igualar, si no mejorar, intensidad, agresividad y competitividad».
Y añadió una frase que resume bastante bien su planteamiento:
«Sin lo primero es difícil que salga lo segundo».
Primero competir.
Después jugar.
Porque el entrenador sigue queriendo exactamente lo mismo cuando el Ibiza tenga la pelota: un equipo capaz de dominar fases del encuentro, manejar el partido y obligar al adversario a pasar tiempo defendiendo.
«Si tenemos que estar mucho tiempo defendiendo a merced del rival estamos más expuestos a ser perdedores y si, al revés, somos dominadores, tenemos el balón y dominamos al rival, creo que estaremos más cerca de ganar».
El camino, según Llona, está claro.
Falta recorrerlo.
Habrá cambios
Y probablemente el Ibiza que salga a La Victoria no sea exactamente el mismo que comenzó contra el Sant Andreu.
Llona lo confirmó.
«Podemos esperar cambios, sin duda».
No necesariamente una revolución.
El técnico diferencia entre jugar por segunda semana consecutiva en Can Misses y hacerlo en un estadio donde el rival y la grada crearán un escenario diferente. Después de estudiar al Jaén, el cuerpo técnico ha preparado modificaciones para intentar adaptarse.
Algunas pueden afectar a los nombres.
Otras, simplemente, a lo que hagan esos mismos futbolistas.
«Hay veces que no se trata tanto de nombres, sino de comportamientos, que mismos jugadores puedan hacer otro tipo de funciones».
Es otra pista sobre el Ibiza que Llona intenta construir: una idea reconocible, pero no un equipo rígido.
Siverio espera al otro lado
Si el Ibiza busca su primera victoria como visitante, enfrente tendrá además al delantero más caliente del comienzo de temporada del Jaén.
Marco Siverio lleva cuatro goles en tres jornadas.
Marcó también el tanto que permitió al conjunto andaluz ganar 0-1 en Teruel el pasado fin de semana y alcanza ya nueve goles en 18 encuentros desde que llegó al Jaén durante la pasada temporada, según los datos publicados esta semana por AS.
Llona lo tiene localizado.
«Está acertado. Es un equipo que tiene esa capacidad ofensiva para poder hacerte daño en caso de que no estés a una buena versión».
El Jaén tampoco es únicamente Siverio.
El técnico celeste espera un conjunto intenso, agresivo, valiente para presionar arriba y con futbolistas cuyo nombre quizá todavía no tenga demasiado recorrido en Primera Federación, pero cuya calidad considera importante.
Y entre ellos aparece uno especialmente conocido en Ibiza.
Moha Keita, de deseado a rival
Moha Keita estará al otro lado.
El atacante, muy vinculado a Ibiza por haberse criado en la isla y seguido de cerca después de su etapa en el Atlético Baleares, fue uno de los nombres que durante el verano aparecieron alrededor del posible mercado celeste.
Llona confirmó que el Ibiza lo conocía.
Pero también que nunca decidió avanzar por él.
«Hemos apostado por otro tipo de futbolista que creíamos que podía encajar en lo que estábamos buscando y por eso no hemos hecho ningún tipo de movimiento al respecto».
Ahora tocará intentar detenerlo.
Keita vuelve a estar disponible después de cumplir la sanción derivada de su expulsión contra el Huesca, aunque durante esta semana ha arrastrado molestias tras participar en un amistoso del Jaén.
Una pequeña historia dentro del partido: un futbolista criado en Ibiza al que el club conocía y que finalmente puede enfrentarse a los celestes.
Erik Ruiz ya está preparado
También puede haber novedades en el centro de la defensa del Ibiza.
Erik Ruiz fue uno de los últimos futbolistas en incorporarse y todavía está recuperando la carga de trabajo que acumula el resto de sus compañeros.
Pero Llona ya lo considera disponible para competir.
«Si tuviéramos que echar mano de él, está totalmente preparado».
El entrenador reconoce que apenas acumula unas dos semanas de entrenamientos de fútbol colectivo, pero destaca el esfuerzo que está realizando para alcanzar el nivel físico del grupo.
La puerta para su debut, por tanto, está abierta.
En cuanto a la enfermería, Iván del Olmo continúa fuera y Josep Calavera sigue avanzando en su recuperación, con la previsión de poder estar disponible la próxima semana.
Pedro Ortiz, sustituido ante el Sant Andreu por un esguince de tobillo, sí entra en convocatoria. Ha participado en las últimas sesiones y Llona confirmó que está disponible.
Una semana sin miradas
La preparación del encuentro ha tenido además una particularidad.
Todos los entrenamientos realizados esta semana en el estadio se han desarrollado a puerta cerrada, una circunstancia que llamó la atención durante la propia rueda de prensa.
No ha sido casual.
Es metodología Llona.
«Siempre he entrenado a puerta cerrada cuando, sobre todo, han sido campos de la propiedad».
El técnico quiere preservar determinadas situaciones y contextos trabajados durante la semana.
«Me gusta que solo sepan mis jugadores y los que formamos parte de ese día a día».
Cuando el Ibiza entrene en el Anexo municipal asumirá las sesiones abiertas. Cuando pueda trabajar dentro de Can Misses, la intención de Llona es cerrar las puertas.
Esta semana lo ha hecho antes de visitar Jaén.
Lo que haya preparado dentro se descubrirá el sábado.
«Que vamos de verdad»
La UD Ibiza jugará por primera vez en su historia en Jaén. Nunca antes el club celeste había disputado un encuentro allí.
Y la visita llega en un momento interesante.
El Ibiza tiene seis puntos.
El Jaén, siete.
Los dos llegan en dinámica positiva. El conjunto andaluz todavía no ha perdido y el de Llona encadena dos victorias.
Es apenas la cuarta jornada. Nadie asciende en septiembre y ninguna clasificación de estas alturas permite sacar grandes conclusiones.
Llona tampoco habla de punto de inflexión.
Habla de algo más sencillo.
Demostrar.
Demostrar que el Ibiza puede competir con la misma energía que un rival impulsado por La Victoria. Que puede tener personalidad con balón fuera de Can Misses. Que las dos victorias consecutivas no son únicamente producto de jugar en casa. Y que este equipo puede empezar a hacerse reconocible también cuando cambia el escenario.
El propio entrenador utilizó una palabra interesante.
Efímero.
«No queremos ser algo que sea solo efímero».
Hasta ahora el Ibiza ha enseñado cosas.
En Antequera reaccionó de un 2-0, pero perdió. Contra el Majadahonda sufrió, pero ganó. Frente al Sant Andreu volvió a ganar y consiguió dejar por primera vez su portería a cero.
Ahora cambia todo.
El campo.
El ambiente.
El rival.
Y probablemente también algunas piezas del once.
La Victoria será el primer lugar de esta temporada donde el Ibiza pueda hacer algo que todavía no ha hecho.
Ganar lejos de Can Misses.
Y esta vez no hace falta buscar una interpretación desde fuera.
Llona ya explicó qué significaría.
«Decir que estamos aquí, que estamos creciendo y que vamos de verdad».








































