Gonzalo Almenara vuelve a trabajar con normalidad después de una lesión que prácticamente le hizo perder la pretemporada. Su regreso coloca por primera vez a Raúl Llona ante una elección que hasta ahora solo existía sobre el papel: Almenara, Pablo Busto y David Astals aparecen como alternativas para el lateral derecho. Aunque los tres no ofrecen exactamente lo mismo.
Durante buena parte del verano, la UD Ibiza tuvo tres futbolistas capaces de ocupar el lateral derecho, pero Raúl Llona nunca pudo elegir realmente entre todos ellos.
Eso acaba de cambiar.
Gonzalo Almenara ha completado sus últimos entrenamientos con normalidad después de un problema físico que apareció prácticamente nada más comenzar la pretemporada y que le ha mantenido cerca de dos meses fuera de la dinámica habitual del equipo. El lateral reconoce que todavía debe recuperar ritmo, pero las molestias han disminuido y ya se siente preparado para competir.
Su regreso abre una pelea interesante.
Porque mientras Almenara trabajaba para recuperarse, Pablo Busto y David Astals fueron acumulando kilómetros, entrenamientos y minutos. Ahora los tres coinciden por primera vez en condiciones de disputar un puesto que presenta más matices de los que parece.
Una competencia que hasta ahora no existía
Almenara llegó este verano después de su etapa en el Ceuta, pero prácticamente no pudo participar en la preparación del equipo.
Él mismo explicó este mediodía que el contratiempo apareció durante la primera semana. Desde entonces, su verano ha transcurrido lejos del escenario en el que realmente se decide una titularidad: el entrenamiento diario junto al resto del grupo.
Ahora empieza otra fase.
«Voy encontrando mi nivel físico y un poquito el ritmo del grupo», reconoció durante su presentación.
No parte exactamente del mismo punto que sus compañeros. Dos meses sin continuidad pesan, especialmente cuando el resto de la plantilla ha completado una pretemporada y ya acumula dos jornadas oficiales.
Pero su vuelta introduce algo que Llona todavía no había tenido.
Elección.
Busto ha aprovechado el terreno
Pablo Busto ha recorrido este verano un camino completamente diferente.
Después de catorce años vinculado al Betis, el joven lateral decidió abandonar una estructura que conocía desde prácticamente niño para comenzar su primera gran experiencia lejos de casa.
Ibiza supone un cambio importante en su carrera, pero deportivamente ha podido empezar desde el primer día.
Ha trabajado durante la preparación, ha entrado en los planes del cuerpo técnico y ya ha tenido minutos oficiales. Frente al Rayo Majadahonda, Llona recurrió a él en el descanso dentro de la doble modificación realizada en los laterales.
El partido cambió después de la pausa y el Ibiza terminó encontrando su primera victoria.
Busto, por tanto, ha podido avanzar mientras Almenara estaba obligado a esperar.
Ahora deberá defender el terreno ganado.
Y luego está Astals
La tercera pieza convierte esta competencia en algo bastante menos convencional.
David Astals puede jugar como lateral derecho, pero reducirlo a esa posición sería quedarse únicamente con una parte del futbolista.
Llona ya explicó antes de comenzar la Liga que su capacidad para interpretar diferentes zonas del campo le proporciona riqueza táctica. Puede partir desde atrás, aparecer por dentro o desempeñarse en posiciones más adelantadas.
Y las primeras jornadas han servido para comprobarlo.
Astals fue titular como lateral derecho tanto en Antequera como frente al Majadahonda. Es decir, mientras dos especialistas en la posición esperaban por circunstancias diferentes, Llona comenzó el campeonato confiando el costado a un futbolista cuya principal virtud es precisamente no pertenecer exclusivamente a ese costado.
Ahí cambia la lectura.
El Ibiza tiene tres alternativas para el lateral derecho.
Pero no necesariamente tres jugadores compitiendo únicamente por una camiseta.
Tres perfiles para partidos diferentes
Almenara no rehúye la competencia.
Al contrario.
Durante su presentación citó expresamente a Busto y Astals y explicó que tener compañeros de ese nivel obliga a todos a elevar el rendimiento.
«Si Pablo está bien y David también, yo tengo que apretar para jugar y viceversa», resumió.
La frase retrata bastante bien lo que empieza ahora.
Llona puede optar por un lateral más específico, puede apostar por la juventud de Busto o utilizar la versatilidad de Astals para modificar la estructura incluso durante un mismo encuentro.
Y esa variedad puede acabar siendo más importante que establecer desde septiembre quién es el primero, el segundo o el tercer lateral derecho.
Una temporada de Primera Federación es demasiado larga para eso.
Habrá lesiones, sanciones, diferentes estados de forma y rivales que exigirán soluciones distintas.
Lo importante para el Ibiza es que una posición que durante semanas estuvo condicionada por la enfermería empieza a ofrecer alternativas.
Almenara empieza su particular pretemporada
El principal interrogante ahora es saber cuánto tardará Almenara en alcanzar el ritmo competitivo de sus compañeros.
Él mismo admite que recuperar sensaciones después de tanto tiempo parado no ocurre de inmediato. Mientras el Ibiza disputaba amistosos, ajustaba mecanismos y comenzaba la Liga, su trabajo tenía otro objetivo: volver a estar disponible.
En cierta manera, su pretemporada empieza ahora.
Y llega en un momento en el que el equipo todavía tiene aspectos que corregir atrás. Almenara no esquivó esa cuestión durante su presentación, aunque evitó reducirla únicamente a los problemas defensivos mostrados en las dos primeras jornadas.
Su diagnóstico fue más amplio.
Con tantos futbolistas nuevos y apenas unas semanas de trabajo conjunto, considera lógico que todavía existan desajustes tanto con balón como sin él.
«No se pueden hacer milagros», señaló.
No como justificación, sino como explicación de un proceso que continúa en marcha.
Una buena noticia antes del Sant Andreu
El sábado, el Sant Andreu visita Can Misses y Llona afronta la semana con una alternativa más.
Hasta ahora, la presencia de tres posibles laterales derechos era básicamente una cuestión de plantilla.
Desde esta semana empieza a ser una cuestión de decisiones.
Almenara necesita recuperar ritmo. Busto quiere conservar el espacio que ha ido ganando. Astals ya ha sido titular en las dos primeras jornadas y ofrece posibilidades que trascienden la propia posición.
Tres futbolistas.
Una banda.
Y una competencia que, después de casi dos meses esperando a uno de sus protagonistas, acaba de empezar de verdad.








































