La UD Ibiza supera al Sant Andreu (2-0), encadena su segunda victoria y firma su primera portería a cero del campeonato. El equipo todavía está lejos de dominar los partidos como pretende Raúl Llona y volvió a atravesar momentos incómodos, pero ha encontrado algo especialmente valioso mientras termina de ajustar su juego: ganar. Lazo y Manu Justo estrenaron además su cuenta goleadora en Can Misses.
Raúl Llona dijo el viernes que prefería crecer desde la victoria.
Veinticuatro horas después, su Ibiza volvió a hacerlo.
No fue una exhibición. Tampoco el partido en el que todas las piezas encajaron de repente ni la tarde en la que apareció ese dominio con balón que el entrenador reclamaba en la previa. El Sant Andreu tuvo sus momentos, Andrés Prieto tuvo que intervenir y durante demasiados minutos el encuentro estuvo abierto.
Pero cuando terminó, el marcador decía 2-0.
Y quizá ahí esté una de las mejores noticias que deja este comienzo de temporada.
El Ibiza todavía está buscando muchas cosas. Mientras las encuentra, suma.
Seis de nueve
La derrota de Antequera abrió la temporada con dudas. El 2-1 frente al Rayo Majadahonda permitió estrenar el casillero de victorias, aunque necesitó un gol de Mazeya en el descuento.
Ante el Sant Andreu llegó la segunda consecutiva.
El balance después de tres jornadas es de seis puntos sobre nueve posibles y, sobre todo, seis de seis en Can Misses.
No es un detalle menor para un equipo construido con la obligación de mirar hacia arriba.
Llona había insistido antes del encuentro en la necesidad de convertir su estadio en un lugar del que no escaparan puntos. De momento, los dos primeros visitantes se han marchado sin ninguno.
La forma de conseguirlos todavía admite bastante discusión.
El resultado, no.
El balón sigue pendiente
El partido resulta especialmente interesante si se observa desde lo que había explicado Llona apenas un día antes.
«Somos un equipo que tiene que tener mucha más presencia con balón porque tenemos jugadores para ello», reconoció el técnico.
Frente al Sant Andreu volvió a comprobarse que esa asignatura continúa abierta.
El Ibiza empezó con iniciativa y Pedro Ortiz incluso encontró el larguero en una acción de estrategia. Los laterales aparecieron altos y Theo Valls trató de dar continuidad al juego desde el centro del campo, pero la posesión no siempre se convirtió en profundidad.
El 1-0 llegó por otro camino.
Javi Eslava peleó una acción dentro del área, recibió la falta después de rematar y José Carlos Lazo asumió el penalti.
Gol.
Primera titularidad del extremo.
Primer tanto con la camiseta del Ibiza.
El encuentro parecía haberse puesto donde quería el equipo local.
Y entonces volvió a aparecer un problema conocido.
Cuando ponerse por delante todavía no tranquiliza
Ya ocurrió frente al Majadahonda.
El Ibiza marcó y, en lugar de utilizar la ventaja para controlar el partido, permitió crecer al rival.
El Sant Andreu hizo algo parecido este sábado.
Después del 1-0 adelantó metros y empezó a sentirse más cómodo. El Ibiza perdió precisión y le costó encontrar una posesión capaz de rebajar las pulsaciones del encuentro.
Ahí apareció Andrés Prieto.
El guardameta tuvo que intervenir para evitar que el partido regresara al empate y Pablo Busto ya había salvado anteriormente una ocasión prácticamente sobre la línea.
La ventaja sobrevivió hasta el descanso.
No gracias al dominio.
Gracias a la resistencia.
Y esa diferencia explica bastante bien dónde se encuentra ahora mismo este Ibiza.
Otra vez mejor después del descanso
Llona volvió a tocar el equipo.
David Astals sustituyó a Pedro Ortiz y el Ibiza salió con algo más de control. Theo Valls estuvo cerca del segundo tras un envío de Lazo y Eslava volvió a encontrar espacios para amenazar la defensa catalana.
No hubo una transformación radical.
Sí un partido algo más manejable.
El Sant Andreu tuvo más pelota durante determinadas fases, especialmente cuando el Ibiza decidió proteger metros, pero ya no encontró con la misma facilidad las situaciones que había generado antes del descanso.
El encuentro entró entonces en un territorio peligroso para los locales.
1-0.
El rival vivo.
Y muchos minutos todavía por jugar.
Esta vez el Ibiza consiguió atravesarlos.
La primera portería a cero
Antequera había dejado tres goles en contra.
Majadahonda añadió otro.
El balón parado había ocupado buena parte del trabajo semanal después de que tres de esos cuatro tantos llegaran en acciones relacionadas con la estrategia.
Contra el Sant Andreu ocurrió algo nuevo.
El Ibiza no encajó.
Por primera vez esta temporada, Andrés Prieto terminó un partido oficial sin recoger el balón de su portería.
La estadística no cuenta todo —el Sant Andreu dispuso de oportunidades suficientes para comprometer seriamente el marcador durante la primera mitad—, pero también forma parte del proceso.
Llona había pedido corregir sin obsesionarse.
La primera respuesta es un cero.
Astals cambia de sitio y aparece
Hay además una pequeña historia dentro del partido.
El viernes, Llona reconoció que su idea inicial con David Astals no era utilizarlo como lateral, posición que había ocupado en las dos primeras jornadas por las necesidades de la plantilla.
Veinticuatro horas después, Pablo Busto fue titular en el lateral derecho y Astals comenzó el encuentro desde el banquillo.
Cuando entró, lo hizo en una ubicación diferente.
Y desde allí acabó participando en la acción que cerró el partido.
Con el Sant Andreu obligado a arriesgar en los últimos minutos, Astals encontró espacio y puso el balón que Manu Justo convirtió en el 2-0.
No sirve todavía para sacar grandes conclusiones tácticas.
Sí para empezar a entender por qué Llona considera que Astals puede ofrecerle cosas más arriba.
Lazo y Manu Justo ya están dentro
El marcador dejó además dos estrenos importantes.
José Carlos Lazo y Manu Justo jugaron la pasada temporada en Segunda División y este verano aceptaron bajar un escalón para incorporarse a un proyecto construido con la intención de regresar allí.
Los dos marcaron este sábado.
Lazo aprovechó su primera titularidad para abrir el encuentro desde el punto de penalti.
Manu Justo salió desde el banquillo y lo cerró en el descuento.
Dos futbolistas llamados a asumir peso ofensivo ya tienen su primer gol.
Y la lista de goleadores del Ibiza continúa creciendo después de apenas tres jornadas: Iker Varela y Pedro Ortiz marcaron en Antequera; Theo Valls y Mazeya lo hicieron contra el Majadahonda; ahora se suman Lazo y Manu Justo.
Seis goles.
Seis goleadores diferentes.
Todavía no existe dependencia de nadie.
Primero los puntos
El Ibiza no sometió durante noventa minutos al Sant Andreu.
No convirtió la posesión en una sucesión constante de ocasiones ni consiguió que el 1-0 transformara el partido en una tarde tranquila.
Todavía hay pérdidas, momentos de desconexión y fases en las que el rival consigue llevar el encuentro hacia donde más le conviene.
Llona ya lo sabía.
Por eso el viernes habló de un margen de crecimiento muy grande. También dijo algo bastante más sencillo cuando le preguntaron qué prefería ante el Sant Andreu.
Ganar.
Eso hizo el Ibiza.
La diferencia respecto a hace dos semanas es que ahora puede corregir con seis puntos en el bolsillo.
Can Misses empieza además a cumplir la función que reclamaba el entrenador: dos partidos, dos victorias.
Y el 2-0 deja otro pequeño avance. Después de ganar sufriendo ante el Majadahonda, esta vez ganó sin encajar. Después de cuatro goles recibidos en dos jornadas, apareció el primer cero. Después de esperar a Lazo y Manu Justo, los dos ya han marcado.
El fútbol que imagina Llona todavía aparece a ratos.
Los resultados, en cambio, han empezado a llegar antes.
Y en una categoría en la que casi nadie concede tiempo, crecer mientras ganas puede acabar siendo una ventaja enorme.








































