El Class Bàsquet Sant Antoni volvió a rugir en casa. Y cuando este equipo encuentra el ritmo… cuesta mucho pararlo. El conjunto ibicenco superó con autoridad al Ciudad Molina Basket en Sa Pedrera y firmó una victoria sólida que le permite seguir sentado en el trono del Grupo Este de Segunda FEB.
El marcador final (91-63) lo dice casi todo. Pero el partido tuvo su historia.
Porque durante un buen rato el duelo fue más incómodo de lo esperado. Los murcianos plantaron cara, se agarraron al partido y obligaron al líder a ponerse el mono de trabajo. Hasta que llegó el tercer cuarto… y ahí el Class sacó la apisonadora.
Un parcial demoledor que rompió el encuentro y encaminó la decimoquinta victoria de la temporada.
El equipo de Josep Maria Berrocal regresaba del parón con ganas de borrar el mal sabor de boca de la última jornada, y desde el salto inicial dejó claro que quería mandar. El arranque fue eléctrico. En apenas unos minutos el marcador ya reflejaba un 7-0 que encendía las primeras palmas en la grada de Sa Pedrera.
Santi Paz inauguró la cuenta, Dani de la Rúa sumó desde el tiro libre y Kai Johnson enchufó un triple que empezaba a marcar territorio.
Pero el Ciudad Molina Basket no se iba a rendir tan fácil. Con Herve Kabusele liderando la reacción, los visitantes empezaron a encontrarse más cómodos en la pista y recortaron distancias con un parcial que ajustó el marcador. El primer cuarto se cerró con un 22-17 que dejaba el partido abierto.
En el segundo periodo llegaron las dudas locales.
El Class se atascó en ataque. Balones perdidos, tiros precipitados, ataques demasiado enrevesados… y el rival lo aprovechó. Kabusele volvió a aparecer para empatar el choque y el pabellón empezó a murmurar. La cosa se complicó aún más cuando Andrés Duval clavó un triple que colocaba por delante a los murcianos.
Fue un pequeño susto.
Pero el líder reaccionó como hacen los equipos con carácter. Empujado por la grada, el Sant Antoni respondió con un parcial de 8-0 que volvió a poner las cosas en su sitio antes del descanso. 37-30 y todavía mucho baloncesto por delante.
Y entonces llegó el momento clave.
Tras el paso por vestuarios, el Class salió como un ciclón. Emil Stoilov empezó a dominar la pintura con autoridad y en un abrir y cerrar de ojos sumó seis puntos consecutivos que abrieron la brecha. De la Rúa se sumó al festival con un 2+1 y el marcador empezó a estirarse peligrosamente para los visitantes.
Los murcianos pasaron varios minutos sin ver aro y el Sant Antoni lo aprovechó para escaparse.
Stoilov y De la Rúa castigaban desde la línea de tiros libres, Johnson seguía sumando y el equipo jugaba cada vez más suelto. Cuando Greg Gantt se encendió desde el perímetro, el partido prácticamente quedó sentenciado. Un triple suyo disparó la ventaja hasta el 68-44 y Sa Pedrera ya olía la victoria.
El tercer cuarto terminó con un claro 71-48 y el duelo ya estaba visto para sentencia.
El último periodo fue más de gestión que de pelea. El Class movió bien el balón, controló el ritmo y dejó pasar los minutos sin sobresaltos hasta cerrar el partido con un contundente 91-63.
En lo individual, Greg Gantt regresó a lo grande tras su lesión y fue el máximo anotador con 16 puntos. Pero la actuación más completa llevó la firma de Emil Stoilov, dueño de la pintura con 12 puntos, 7 rebotes y una valoración sobresaliente.
El líder sigue firme.
El Class Sant Antoni suma su decimoquinta victoria, mantiene el mando del grupo y ya empieza a mirar al próximo desafío: una salida de alto voltaje a la pista del UPB Gandía, uno de los rivales directos en la pelea por el campeonato.
Otra batalla grande en el horizonte.






















































































